Con la entrada de TRIBU-CR, la Administración Fiscal pone a prueba una serie de cambios que impactarán de forma significativa la forma de declarar impuestos este año.
Por Revista Summa
La consolidación de TRIBU-CR y Hacienda Digital redefinen este año la forma en que personas y empresas cumplen con sus obligaciones tributarias, incorporando nuevas declaraciones, mayor fiscalización automatizada y cambios relevantes en renta y reportes informativos.
Bajo este entorno digital, también se ha producido una reorganización de los formularios y obligaciones tributarias. Algunas declaraciones informativas pasan a tener una mayor frecuencia de presentación y se incorporan nuevos códigos y formularios.
Como destaca Raymundo Volio, abogado experto en impuestos de Actualidad Tributaria, estos cambios obligan a contribuyentes y contadores a revisar con mayor detalle su perfil en TRIBU-CR, ya que es la plataforma la que determina cuáles obligaciones le corresponden a cada persona o empresa según su actividad, volumen y comportamiento fiscal.
Dentro de este nuevo modelo, la Declaración D-270 (que anteriormente era la declaración D-151), que recopila la información de clientes, proveedores y gastos específicos, deja de ser un reporte anual y pasa a ser un requerimiento mensual. Esto significa que cualquier inconsistencia entre lo que una empresa declara como gasto y lo que otra reporta como ingreso puede ser detectada de forma casi inmediata por la Administración.
Otro de los cambios importantes señalados por Volio, es el formulario del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que también presenta cambios con la entrada en operación de TRIBU-CR en 2025. El nuevo formulario reorganiza la información por tarifas del impuesto, y no por actividad económica, lo que facilita el cruce automático entre ventas, compras y créditos fiscales. Además, incorpora apartados específicos para la regla de proporcionalidad y para identificar el IVA no acreditable, reforzando el control sobre los montos declarados y validar de forma más eficiente la coherencia entre facturación electrónica y declaración del IVA.
En materia de impuesto sobre la renta, el 2026 también introduce modificaciones en tramos, créditos y mecanismos de cálculo que afectan tanto a trabajadores asalariados como a personas con actividad lucrativa y sociedades.
Estos cambios impactan directamente las retenciones, los pagos parciales y la liquidación anual. La próxima declaración a presentar será la correspondiente al período fiscal 2025 y que, en condiciones normales, se debe efectuar antes del 15 de marzo de 2026.
“La digitalización total del sistema, a través de TRIBU-CR, ha convertido las declaraciones informativas y los formularios tradicionales en verdaderos instrumentos de fiscalización cruzada. Hoy cada dato que se reporta se contrasta con múltiples fuentes, por lo que la coherencia entre lo que se factura, se declara y se deduce es más importante que nunca”, señala Volio.
El abogado destaca que para este 2026, “se consolida un modelo de Hacienda Digital más eficiente, pero también más exigente. La automatización, el cruce de información y la incorporación de nuevos formularios obligan a los contribuyentes a mantener sus datos actualizados, sus registros ordenados y su cumplimiento al día”.
Bajo este nuevo entorno, la planificación fiscal, la revisión periódica del perfil en TRIBU-CR y el acompañamiento profesional se vuelven herramientas indispensables para evitar contingencias y cumplir correctamente con las obligaciones tributarias y así evitar multas o sanciones.

