Después de casi un semestre las autoridades aeroportuarias dieron un gran paso entre agosto y septiembre con el reinicio de operaciones que animan a las aerolíneas a atraer turistas.

Por Daniel Rosales

Aspectos como lo hermética que es una cabina de avión, el uso de aire acondicionado y la poca posibilidad de mantener el distanciamiento social dentro de un vuelo comercial, han hecho que la gente se cuestione mucho el tomar un avión en estos momentos.

Ante tales dudas, el Dr. Jhonny González Portilla, especialista en Medicina Aeroespacial, nos indica que el riesgo de contagio en una aeronave dependerá mucho de si esta se encuentra en tierra o no, así como del tipo de aeronave, y los controles con sus pasajeros y tripulación.

“Con el cierre de puertas, el avión tendrá que estar con el aire acondicionado activado e idealmente con filtros de partículas de alta eficiencia (HEPA) en funcionamiento. Aunado a esto, durante escalas o al inicio del viaje, la aerolínea deberá aplicar los protocolos de limpieza, desinfección y desinsectación ya claramente conocidos y establecidos en sus procedimientos habituales”, indica Gonzalez.

Aunque el médico costarricense es enfático en recalcar que cada pasajero tiene la responsabilidad y obligación de brindar información veraz sobre su estado de salud o contacto previo con personas positivas por COVID-19 , así como cumplir con las disposiciones que el país de origen y destino imponen.

“Un pasajero en vuelo comercial, sea cual sea su motivo de viaje, debe de respetar las normativas oficiales establecidas tanto por el país de origen como el de su destino final, ya que son disposiciones de reglamentación nacional o internacional”, explica el experto.

Por esta razón, es importante que previo al vuelo, la persona se encuentre asintomática y porte un Certificado Médico Aeronáutico en donde un médico certifique su buen estado de salud o, en su efecto, los requerimientos médicos especiales que vaya a necesitar durante el viaje. Este documento también puede garantizar el cumplimiento de requisitos establecidos como, por ejemplo, la realización del examen de laboratorio de hisopado nasofaríngeo por PCR para la detección del COVID-19.

“Esta valoración médica deberá realizarse al menos 7 días antes de realizar el viaje, dado que los reportes pueden tardar hasta 7 días en ser entregados. Asimismo, es importante corroborar 72 horas antes del viaje con las aerolíneas, para determinar si hay que aportar otra documentación o si el pasajero va a requerir asistencia especial durante su viaje“, detalla Gonzalez.

Para tranquilidad de los pasajeros, el especialista menciona que la OMS, desde hace varios años, ha venido implementando una serie de directrices para evitar contagios masivos y permitir de forma inmediata establecer cercos epidemiológicos dentro de una aeronave. Entre ellos, formularios de salud pública para localización de pasajeros con datos como: origen y destino, hotel y residencia, número de asiento y hasta síntomas o padecimientos que pueda presentar

Pin It on Pinterest

Share This