La Reunión de Ministros del Sector 2025 (SMM 2025) representa una oportunidad histórica para crear y fortalecer políticas que transformen las sociedades con resultados concretos.
Por Revista Summa
Latinoamérica enfrenta retos urgentes: garantizar un acceso equitativo al agua y fortalecer una infraestructura de saneamiento que hoy se ve presionada por los crecientes efectos del cambio climático. Ambos desafíos exigen un enfoque integral que vincule la gestión hídrica, el saneamiento y la acción climática.
El mes anterior se celebró en Madrid la Reunión de Ministros del Sector (SMM), un encuentro que reúne a gobiernos, líderes globales y expertos para analizar la intersección entre agua, clima y desarrollo. Este espacio de alto nivel busca convertirse en un catalizador para impulsar políticas más sólidas y coordinadas que enfrenten los retos de acceso al agua, saneamiento y resiliencia climática.
En este contexto, conversamos con Muyatwa Sitali, director ejecutivo interino de la alianza Sanitation and Water for All (SWA), sobre el enfoque de cooperación y desarrollo de capacidades que impulsa la organización, y que busca establecer un diálogo global, abierto y transparente en temas críticos para el futuro de la región.
- ¿Cuál es la relevancia de la Reunión de Ministros del Sector 2025, considerando los desafíos en el acceso al agua y el saneamiento a nivel mundial?
La Reunión de Ministros del Sector 2025 (SMM 2025) representa una oportunidad histórica para crear y fortalecer políticas que transformen las sociedades con resultados concretos, garantizando el derecho humano al agua y al saneamiento, y fortaleciendo la resiliencia climática de las comunidades más vulnerables. Ofrece a los gobiernos la posibilidad de unirse a la agenda climática global y mejorar las condiciones de vida de la población a través de acciones tangibles.
Este año, el tema de la SMM 2025 será “Romper los silos: unir el liderazgo político para integrar el agua, el saneamiento y la acción climática”. Ese es precisamente nuestro objetivo: fortalecer el liderazgo político, movilizar financiamiento y promover soluciones integradas que vinculen los desafíos del agua, el saneamiento y el cambio climático. Sin embargo, para lograrlo, se necesita la voluntad política de los gobiernos para trabajar juntos por un futuro sostenible y resiliente.
El mundo enfrenta riesgos climáticos que amenazan con revertir los avances logrados en agua y saneamiento, y la falta de una representación sólida en los espacios de liderazgo provoca que el sector se mantenga fragmentado a nivel global, reduciendo las oportunidades de construir un futuro sostenible en la región. Romper los silos significa superar barreras, alinear esfuerzos y reunir a los tomadores de decisiones con el propósito de desarrollar políticas, asignar recursos y dar seguimiento a los acuerdos establecidos de manera coordinada.
Esta conversación global se llevará a cabo del 22 al 23 de octubre en Madrid, España. Durante esos dos días se presentarán estudios de caso y análisis de buenas prácticas implementadas en distintos países, junto con las soluciones encontradas y las experiencias adquiridas en este ámbito. Este enfoque de cooperación y fortalecimiento de capacidades permitirá establecer un diálogo abierto y transparente entre gobiernos, autoridades de salud, líderes globales y expertos.
La agenda incluirá puntos relevantes como el lanzamiento del “Pacto de Líderes de Alto Nivel sobre Seguridad y Resiliencia del Agua”, que busca compromisos concretos por parte de los gobiernos; la implementación del “Mecanismo de Responsabilidad Mutua”, diseñado para monitorear avances y garantizar la transparencia en el cumplimiento de metas; y el vínculo con los procesos internacionales que alimentan las agendas de la COP30 en Brasil y la Conferencia del Agua de la ONU en 2026.
El evento está organizado por el Gobierno de España, UNICEF y la alianza Sanitation and Water for All (SWA)
- Centroamérica enfrenta serios desafíos en el acceso al agua y al saneamiento, con particularidades propias en cada país respecto a sus recursos hídricos. ¿Cómo puede la SMM 2025 ayudar a reducir esta brecha?
Centroamérica es una región altamente vulnerable a los efectos del cambio climático. Las sequías, las inundaciones y las lluvias más intensas amenazan la calidad del agua y el acceso equitativo y sostenible a este recurso vital.
La SMM 2025 es un punto de encuentro clave para los líderes de la región, al posicionar la seguridad hídrica en Centroamérica como un elemento esencial para la adaptación al cambio climático, y al promover alianzas, políticas y mecanismos financieros que impulsen la inversión en este sector.
Por ejemplo, Costa Rica tiene previstas 46 licitaciones en los próximos meses, con una inversión estimada de más de 814 millones de dólares. Además, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aprobó un préstamo de 565 millones de dólares para financiar un amplio programa de obras de saneamiento de aguas residuales en el país. En Guatemala, el 44 % de los hogares aún no cuenta con acceso a agua potable, y un porcentaje similar carece de servicios básicos de saneamiento. Esto demuestra la importancia del agua y el saneamiento en la prevención de enfermedades, la mejora de la salud pública y la garantía de nuestra supervivencia como especie.
La SMM contribuirá a enfrentar estos desafíos al elevar el tema del agua y el saneamiento al más alto nivel político; al crear una plataforma para intercambiar experiencias y fomentar la rendición de cuentas compartida; al impulsar alianzas e inversiones para fortalecer la infraestructura resiliente, especialmente en zonas rurales y de alto riesgo; al movilizar financiamiento innovador para los planes nacionales de agua y saneamiento; y al reforzar el uso de sistemas de datos y alianzas que permitan dar seguimiento a los avances, orientar las inversiones y asegurar que los compromisos se traduzcan en resultados concretos para los hogares y las comunidades
- La SMM 2025 reunirá a gobiernos, sociedad civil, sector privado y organismos multilaterales. ¿Cómo puede coordinarse un grupo tan diverso de actores para lograr compromisos tangibles y no solo declaraciones?
Hemos trabajado junto a nuestros socios en todos estos sectores. Aunque la colaboración puede ser un reto, sabemos que es esencial. Nuestros aliados gubernamentales suelen decirnos que trabajar juntos les ayuda a coordinar procesos, reducir o eliminar duplicaciones de esfuerzos y aumentar la transparencia, lo que con el tiempo se traduce en una mayor eficiencia.
Nuestro Mecanismo de Responsabilidad Mutua se basa en estos principios, y estamos viendo que muchos socios están dispuestos a compartir información, identificar áreas de acción conjunta y revisar los avances en conjunto. Este tipo de coordinación es una necesidad. Sin embargo, la colaboración efectiva por sí sola no basta para lograr los resultados que necesitamos.
Por eso, la próxima reunión se centra no solo en las metas que debemos alcanzar, sino también en las herramientas necesarias para hacerlo, fortaleciendo la voluntad política, alineando políticas y planes, asegurando un financiamiento sostenible y garantizando un seguimiento constante.
- Usted ha mencionado que el agua y el saneamiento son derechos humanos. ¿Cómo se traducen estos principios en acciones concretas que se abordarán en la SMM 2025?
Los ministros y sus socios analizarán cómo pueden alinearse mejor las políticas nacionales, los presupuestos y las estrategias climáticas para garantizar el acceso universal, especialmente para las poblaciones más vulnerables. Esto incluye fortalecer las instituciones, aumentar la inversión pública y asegurar que los servicios sean accesibles, confiables y resilientes frente a los impactos del cambio climático.
En la práctica, la reunión busca pasar del principio a la implementación, transformando los compromisos sobre derechos humanos en metas nacionales medibles y planes de acción concretos. Al incorporar estos derechos en la toma de decisiones y en la asignación de recursos, los gobiernos pueden avanzar de manera técnica, pero también justa, inclusiva y sostenible.
La SMM ayudará a enfrentar estos desafíos mediante:
- Liderazgo político y compromiso nacional: al reunir a ministros y jefes de agencias, la SMM contribuye a elevar el tema del agua y el saneamiento al más alto nivel político, alentando a la región a adoptar o fortalecer pactos o compromisos nacionales que establezcan metas medibles, plazos y estrategias de financiamiento para lograr el acceso universal.
- Aprendizaje entre pares y solidaridad regional: la SMM crea una plataforma para intercambiar experiencias y fortalecer la rendición de cuentas compartida, fomentando un enfoque centroamericano en materia de seguridad hídrica.
- Vincular el agua y el saneamiento con la resiliencia climática: las sequías, huracanes e inundaciones recurrentes de la región requieren una planificación integrada entre los sectores de agua y saneamiento, medio ambiente y cambio climático. La SMM puede impulsar alianzas e inversiones para fortalecer la infraestructura resiliente, especialmente en las zonas rurales y de alto riesgo.
- Movilización de financiamiento y alianzas: mediante diálogos con bancos de desarrollo, donantes bilaterales y otros actores económicos, la SMM puede ayudar a aprovechar nuevos recursos financieros para los planes de agua y saneamiento de la región, alineándolos con las prioridades de adaptación climática y salud pública.
- Rendición de cuentas y monitoreo: la SMM puede reforzar el uso de sistemas de datos y el Mecanismo de Responsabilidad Mutua para dar seguimiento al progreso nacional, orientar las inversiones y asegurar que los compromisos se traduzcan en resultados concretos para los hogares y las comunidades.
Por último, la SMM 2025 puede convertir los desafíos regionales en una oportunidad compartida de colaboración, en la que Guatemala y sus países vecinos se comprometan no solo a ampliar la infraestructura, sino también a garantizar que el acceso al agua y al saneamiento sea inclusivo, resiliente y sostenible para todos.
- Si tuviéramos que resumir el valor de la SMM 2025 para los países de Centroamérica en una sola frase, ¿cuál sería el mensaje principal?
Para los países de Centroamérica, el valor de la SMM 2025 radica en avanzar de los compromisos a los resultados: derribar barreras, alinear el agua y el saneamiento con las prioridades climáticas y convertir la voluntad política en inversiones concretas que fortalezcan la resiliencia, protejan la salud pública y aseguren un futuro más justo para las personas y el planeta.

