Este es un análisis de Moody’s Ratings sobre Inteligencia Artificial para 2026 – “Los riesgos aumentan en un panorama cambiante de IA”.
Por Revista Summa
La inteligencia artificial (IA) avanza a un ritmo acelerado, con mejoras significativas en el rendimiento de los modelos y una expansión de las opciones de implementación que ofrecen los proveedores líderes para las empresas. Sin embargo, está aumentando la preocupación por una posible burbuja de inversión en IA, ya que los gastos de capital en potencia computacional e infraestructura superan ampliamente los ingresos que generan las aplicaciones de IA. Asimismo, los obstáculos de integración relacionados con las presiones sobre los costos y la fragmentación regulatoria crean un entorno más complejo para la adopción.
» La intensa competencia fomenta una rápida mejora de las capacidades de IA. Los avances en los principales modelos de IA de EE. UU. (Aa1 estable) han aportado ganancias significativas en razonamiento, capacidades multimodales1 y uso de herramientas para la integración empresarial. Los modelos de código abierto, en particular los de China (A1 negativa), están cerrando la brecha con los sistemas patentados de EE. UU., lo que plantea dudas sobre las perspectivas de monetización de los principales proveedores de IA.
» El impacto de la IA se expandirá a todas las industrias, pero el aprovechamiento del valor será cada vez más desigual. Si bien la adopción se está ampliando, las ganancias de productividad varían ampliamente de un sector a otro. La IA sigue ofreciendo grandes beneficios en tareas rutinarias, centradas en documentos u orientadas al cliente, pero los flujos de trabajo complejos aún enfrentan fricciones. Incluso cuando los modelos funcionan bien en entornos controlados, la implementación de la IA en las operaciones de una empresa requiere rediseñar procesos completos. Como resultado, esperamos que las ganancias de productividad aumenten gradualmente, pero sigan siendo muy desiguales tanto entre los sectores como dentro de ellos.
» La infraestructura de IA es un cuello de botella crítico. La demanda de potencia computacional ha provocado un aumento en la construcción de centros de datos y en los compromisos de capacidad a largo plazo, mientras que la escasez de chips especializados, las restricciones de la red y las necesidades energéticas están reconfigurando el acceso a la infraestructura de IA. La consolidación de la participación de mercado entre un pequeño número de proveedores de servicios en la nube está incrementando los precios y ampliando la brecha de adopción entre las empresas bien capitalizadas y sus pares con costos limitados.
» La geopolítica, la ciberseguridad y la divergencia regulatoria están ampliando los riesgos de la IA. La fragmentación geopolítica está redefiniendo el acceso a los chips, la potencia computacional y la infraestructura de datos, lo que a veces obliga a las multinacionales a operar tecnologías de IA por separado en todas las regiones. Una mayor integración de la IA en los flujos de trabajo está aumentando el riesgo cibernético y la exposición a fallas operativas. Los regímenes regulatorios divergentes —desde la Ley de IA de la Unión Europea (UE, Aaa estable) hasta el marco de concesión de licencias de China— aumentarán aún más los costos de cumplimiento y complican la adopción global.
