Por Revista Summa

ALESTE, proyecto de Portafolio Inmobiliario recién fue galardonado con la Bandera Azul Ecológica en categoría Biodiversidad, y se ha convertido en un referente de cómo las ciudades del futuro costarricense integran el capital natural y la inclusión, desde su diseño, en su desarrollo y próximamente en su operación.

Generar una línea base de aves, anfibios, reptiles y macroinvertebrados para tomar decisiones del proyecto y la creación de un programa de ciencia ciudadana con las comunidades cercanas, son algunas de las acciones que implementa ALESTE. Además, se trabaja arduamente para fortalecer la conectividad con el Corredor Biológico Interubano María Aguilar, mediante proyectos de restauración de hábitat degradado en la propiedad.

Entre otras de las acciones, se han implementado criterios de compras amigables con la biodiversidad y el vivero, con más de 5.000 árboles nativos. Muchos de estos proyectos se realizan gracias a la articulación con ONGs, el Parque La Libertad, la Asociación Empresarial para el Desarrollo (AED) y la Agencia para la Cooperación Alemana (GIZ).

¨Buscamos ser un puente de conexión entre la naturaleza y las personas. Como dicen por ahí, la gente no protege lo que no conoce y justamente eso es lo que queremos  lograr con el desarrollo de este proyecto inmobiliario. Hace un año empezamos la aventura de entender nuestra interrelación y dependencias con la biodiversidad. Un equipo interdisciplinario se comprometió durante varios meses de trabajo en ampliar nuestro conocimiento con respecto al capital natural y los servicios ecosistémicos. A partir  de ese  diagnóstico surgió el Plan de Biodiversidad ALESTE 2020-2023¨, indicó Federico Baltodano Director de Proyectos de Portafolio Inmobiliario.

El sector inmobiliario contribuye a la sociedad ofreciendo estructura física para la realización de actividades humanas, como: la educación, el alojamiento y espacios que facilitan las interacciones sociales. Además, aporta al desarrollo socioeconómico, a la cultura e innovación. Sin embargo, continúa persiguiendo un desafío sin precedentes: aumentar acciones que contribuyan con el desarrollo sostenible del país.

Baltodano enfatizó, que la ciencia nos recuerda que vivimos en un mundo donde el 75% de la superficie está degradada, con más de un millón de especies en peligro de extinción según el último informe del IPBES, y que, en sólo 50 años ha desaparecido más del 60% de la biomasa de especies en el mundo.

Es evidente la necesidad de cambiar la forma en que el ser humano interactúa con la naturaleza. Hay una clara interrelación entre cambio climático y pérdida de biodiversidad, la amenaza silenciosa más grave para la humanidad.

¨ Debemos recordar que somos naturaleza y que la diversidad biológica no es sólo el animal en Osa o en Guanacaste, pero que es la “goma” que sostiene la vida, y que el desarrollo urbano debe planificarse entorno a esta¨, señaló Baltodano.

Como toda actividad humana, el desarrollo inmobiliario, también genera un impacto negativo al medio ambiente, puede fragmentar los paisajes productivos, erosionar los suelos, generar gases de efecto invernadero y ocasiona la pérdida de biodiversidad.

Portafolio Inmobiliario busca ser el catalizador que transforma ciudades en espacios urbanos que provoquen orgullo y pertenencia, de la mano de la sostenibilidad y la regeneración.

¨Trabajamos con compromiso para tener los datos que demuestren que un desarrollo inmobiliario moderno puede crear condiciones para la biodiversidad . Hoy más que nunca necesitamos ciudades, verdes, resilientes e inclusivas. Ser galardonados con la Bandera Azul Ecológica es solo el inicio de un largo y apasionante camino, donde avanzaremos con paso firme  en contribuir con la restauración de los hábitats y de la conectividad, pero más importante aún, de concientizar a la población sobre la importancia de mantener una relación sana entre el hombre y la naturaleza¨, concluyó Baltodano.

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