La región ha logrado avances concretos hacia la integración de sus economías nacionales y la expansión de sus mercados globales.

Por La Tribuna

El comercio transfronterizo en Centroamérica ha sido un problema grave durante muchos años. Imagínese tardar 10 horas para recorrer menos de un kilómetro; eso era lo cotidiano para los camioneros de carga en las fronteras entre Guatemala y Honduras en 2017. Esas demoras en los cruces fronterizos han causado que el comercio en toda la región sea lento y costoso.

La facilitación del comercio es la base del proceso de integración económica regional de Centroamérica; sin embargo, aún existen muchas barreras y limitaciones al comercio en todos los niveles. En promedio, el tiempo para comercializar bienes en Centroamérica es cinco veces mayor y el costo, más del doble al compararlo con países de la OCDE.

La región ha logrado avances concretos hacia la integración de sus economías nacionales y la expansión de sus mercados globales, pero las limitaciones reglamentarias y de procedimientos, la calidad de las carreteras secundarias y las barreras de transporte y logística han limitado las ganancias.

Los cuellos de botella reglamentarios y de procedimiento más importantes son las regulaciones obsoletas, duplicidad de documentos y procedimientos manuales. Por ejemplo, Guatemala y Honduras han requerido durante muchos años documentos idénticos y procesos duplicados en ambos lados de sus fronteras.
Con estos obstáculos en mente, el Gobierno de Guatemala, el Gobierno de Honduras y la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA) lanzaron una iniciativa de “Unión Aduanera” en 2015.

La Unión Aduanera busca facilitar el comercio entre Guatemala y Honduras, acelerándolo y reduciendo su costo. Los dos países han integrado sus procedimientos comerciales en tres fronteras terrestres comunes: Agua Caliente, El Florido y Corinto. En lugar de duplicar los trámites y el papeleo en ambos lados de la frontera, el comercio entre Honduras y Guatemala ahora requiere solo un instrumento en línea llamado “FYDUCA” (Factura y Declaración Única Centroamericana).

En la frontera, un lector de Código de Respuesta Rápida (Código QR) escanea instantáneamente el código de FYDUCA y certifica rápidamente, en línea, si el comprador (importador) ya pagó el impuesto al valor agregado sobre los bienes en el país de destino. En otras palabras, FYDUCA elimina los procedimientos aduaneros en las fronteras.

A partir del 1 de marzo de 2018, ambos países hicieron obligatorio el uso de FYDUCA. El sector privado ahora puede comercializar el 80% de los productos de libre circulación entre ambos países de forma más rápida. Hay muchas razones para esperar que el comercio más rápido y más barato aumente su volumen, lo que generará una mayor variedad de productos más accesibles en el mercado y, por lo tanto, contribuirá al crecimiento económico de ambos países.

El Grupo del Banco Mundial (GBM) ha apoyado el esfuerzo conjunto de la Unión Aduanera en el marco del “Proyecto Regional para apoyar la implementación del Acuerdo de Facilitación del Comercio de la Organización Mundial del Comercio en Centroamérica”.
El GBM brindó asistencia técnica al Gobierno de Guatemala, al Gobierno de Honduras y a SIECA en el desarrollo de FYDUCA, ayudó a capacitar a más de 150 empresas sobre cómo usarlo, y apoyó ejercicios piloto con tres compañías regionales.

Pin It on Pinterest

Share This