Por 30 años ha respondido a las necesidades de las empresas globales que se instalan en Costa Rica para operar bajo el régimen de zona franca, a las que ofrece espacios de oficinas AAA y un servicio integral que supera las más altas expectativas.

Por Rocío Ballestero

Pocas organizaciones pueden darse el lujo de decir que sus principales clientes son las empresas del Fortune 500 de ciencia y tecnología presentes en el país, que la ocupación de sus edificios mantiene un crecimiento constante y que nunca para de construir, con una propuesta que cumple con los más altos estándares internacionales. Ese es el caso de ULTRAPARK Development Group, el desarrollador de las zonas francas más modernas e innovadoras de Costa Rica.

Actualmente, su oferta se compone de 35 edificios en cuatro campus empresariales: ULTRAPARK I, ULTRAPARK II, ULTRAPARK Lag y ULTRAPARK Escazú; juntos re- presentan cerca de 200.000 m2 de espacio arrendable y albergan a 47 compañías extranjeras, generadoras de unos 15.000 empleos directos. Un importante diferenciador y clave de su éxito es su integración vertical: controla desde la conceptualización, diseño y construcción de los proyectos hasta su administración, operación y mantenimiento. Es dueño de todo el portafolio, no vende “ni un metro cuadrado”, y cualquier decisión se toma in house y de manera expedita por sus tres máximos líderes: Carlos Piedra, presidente ejecutivo; Christian von Breymann, vicepresidente; y Alexandra Álvarez, directora administrativa.

En esta entrevista con Revista Summa ellos nos comparten su visión de negocios y la historia corporativa, iniciada con la apuesta y visión del estadounidense Paul Ziegler, cuyos valores de trabajo tesonero, excelencia y honestidad siguen marcando el camino.

El origen

Ziegler llega a Costa Rica “por el azar”, durante un viaje con destino a República Dominicana. Lo cautiva su estabilidad y, primordialmente, el potencial de su recurso humano; gente con educación, hábil y emprendedora, muy diferente a la que había conocido en otros países del área. Cuando nadie hablaba de exportación de servicios y estaban en su apogeo los Certificados de Abono Tributario (CAT’s) como incentivo para atraer inversión extranjera, empieza a buscar un espacio en zona franca para alquilar o comprar donde pudiera fabricar joyas y relojes que se comercializarían en Estados Unidos.

Al no encontrar uno ajustado a sus necesidades, adquiere un terreno de seis hectáreas y levanta dos bodegas. Ante el interés de varios visitantes y otros empresarios, expande el espacio, que se convierte en el Centro de Ciencia y Tecnología ULTRAPARK I. Acer, la taiwanesa fabricante de computadoras y productos informáticos, figura como su primer cliente; luego se unen nombres como Amazon (primera locación fuera de Estados Unidos), HP, Pfizer, Roche e Intel (hasta que construye su propia casa), entre otros reconocidos.

“Fue todo un boom y se enfoca en ese ni- cho porque se le había prohibido incursionar en la maquila textil, producción de calzado y electrónica básica, que eran el giro de las otras tres zonas francas que existían. Así se vuelve pionero en atraer a muchas de esas grandes compañías de servicios y de alta tecnología, que hoy son un sector estratégico, elevan la competitividad nacional y que de otra forma no hubieran vuelto sus ojos al país. Él tenía visión de futuro y se anticipaba a lo que estaba pasando en el mundo”, sostiene Carlos Piedra, quien ha sido parte del grupo desde el principio.

¡Keep working!

Esa premisa del fundador es lema en la organización, que mientras cumple con los objetivos de atraer y retener a las mejores empresas del mundo también contribuye a potenciar, empoderar y posicionar en ellas al talento costarricense, evitando la fuga de profesionales.

“Nuestra consigna es crear relaciones de largo plazo, retener a las empresas de calibre mundial y facilitar la logística que requieren para que su instalación y crecimiento en el país se dé de la forma más expedita posible. Les brindamos edificios state of the art en diseño, materiales y tecnología y además les quitamos de encima otras preocupaciones que no son su core porque nos encargamos de lidiar con todos los permisos, la seguridad y gestiones de la administración inmobiliaria”, comenta por su parte Christian von Breymann.

“Son clientes exigentes, pero nos hemos ganado su preferencia y múltiples casos lo demuestran. L3 Harris, por ejemplo, está con nosotros desde el arranque, o McKinsey, que de arrendar un área de 200 m2 ahora tiene un edificio de 16.000 m2. Eso es posible porque los vemos como aliados de negocios, les damos acompañamiento y nos esmeramos por suplir sus necesidades, lo cual incluye renovar continuamente nuestros espacios. Usted entra al parque empresarial construido hace 30 años y no nota una diferencia significativa con el más reciente porque todos los mantenemos en el mejor nivel. Cuidamos mucho los detalles”, añade Alexandra Álvarez.

¿Cuál es el valor agregado más im- portante para los clientes?
CP.
Servicio personalizado full. Antes de cerrar un contrato, tenemos una conversación profunda con el cliente para entender los pormenores de su negocio y el perfil de sus colaboradores para poder ofrecerle soluciones a la medida. No somos el típico casero que cobra una vez al mes y se acabó.

¿Hacia dónde apuntan ahora para mantenerse competitivos?
CVB.
El negocio está evolucionado. Hace 10 años la localización y tamaño de una oficina la decidía el gerente por conveniencia y costo; ahora, en cualquier conversación está el encargado de Recursos Humanos y lo primero que valora es que ofrecemos para que la gente esté cómo- da, saludable y contenta: desde el mobiliario, la iluminación y ventilación hasta las opciones gastronómicas y de wellness, si hay paradas de autobús cerca, la frecuencia de las rutas, etc. Incluso nos han solicitado guardería para perros y lo estamos considerando.

No queremos que nuestros complejos sean moles de concreto. Todos tienen amplias zonas verdes, jardines, espacios colaborativos y al aire libre con Wi-Fi gratuito, así como amenidades particulares.

AA. Hemos convertido a los parques en verdaderos Campus Profesionales, donde existe una gran comunidad y condiciones aptas para el desarrollo del talento y la creatividad. En ULTRAPARK I replantamos árboles y se habilitó un pa- seo peatonal, con un río artificial, bancas, un anfiteatro hermosísimo y parque para food trucks. En ULTRAPARK II se instaló un moderno gimnasio y centro atlético de 3.000 m2, atendido por profesionales de primera. Recibe a unos 400 usuarios a diario que quieren des- intoxicarse del día a día, cuidar su salud o aprovechar en vez de irse a su casa en horas de alto tráfico. Además, no tiene un costo económico adicional para ellos ni para la empresa.

¡Ha sido un éxito! También promovemos carreras de atletismo y otras actividades de interacción y convivencia extralaborales.

Es muy gratificante ver que la gente real- mente aprovecha las facilidades, lo único es que los de un lado ya también piden lo que hay en otro… En algún momento tendremos que equiparar la oferta.

¿Qué planes tienen a futuro?

CVB. Somos una organización market driven, así que iremos hacia donde nos indique el mercado. La tendencia apunta a que estaremos construyendo edificios individuales en áreas céntricas y seleccionadas, en vez de limitar la expansión a nuestros terrenos, donde aún hay espacio. También conservamos la ambiciosa meta de propiciar que Costa Rica llegue a ser un Centro de Exportación de Servicios de Alto Valor Agregado ícono en Latinoamérica.

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