Las autoridades de la región establecieron múltiples medidas de restricción de movilidad pero el trasiego de mercancías es una de las excepciones.

Por Carolina Barrantes, Rocío Ballestero, Jenny Lozano, Alejandra Soto y Luis Solís

Tener los insumos hospitalarios, los productos alimenticios y de limpieza necesarios en los centros de compra y medicinas en las farmacias es vital para estos tiempos de pandemia del Covid-19. Por eso, es que se necesita que las fronteras estén abiertas para el paso de las mercancías, y América Central ha venido haciendo su trabajo.

Para nadie es un secreto que mucho del comercio entre nuestros países se realiza por medio del transporte terrestre y por eso es indispensable contar con puestos fronterizos que se acoplen a estos nuevos tiempos. Guatemala es reconocida por la Organización Mundial de Aduanas (OMA) por sus buenas prácticas en gestión aduanera para prevenir y contener la propagación del corona- virus y así proteger la continuidad de la cadena de suministros, destaca la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

Debido a la emergencia que ha generado la pandemia, la SAT prioriza en las aduanas el flujo de bienes necesarios para enfrentar la crisis e informa que el Gobierno aprobó la exención del IVA y los aranceles de importación a la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres y las organizaciones que importan productos para atender la emergencia.

En un reporte, la administración tributaria indica que, al 31 de marzo, 18 días después de implementa da la cuarentena por el coronavirus, habían ingresado al país 5.287 contenedores con insumos necesarios para contrarrestar la enfermedad, de los cuales 3.963 han traído alimentos; 417, medicamentos; 744, insumos de higiene y limpieza. Además, 163, donaciones.

En cuanto a Honduras y El Salvador, las autoridades comunicaron que acordaron agilizar el comercio de las mercancías entre ambas repúblicas a través de sus aduanas fronterizas El Poy, El Amatillo y Mocalempa, con el objetivo de ser facilitadores del comercio en la región. La Administración Aduanera de Honduras comunicó a los operadores de comercio, transportistas y a la población en general “que en el artículo 4 de las excepciones a la circulación de funcionarios, inciso 2, se exceptúa de esta medida al personal incorporado para atender la emergencia nacional, altos funcionarios, personal de salud, socorro, seguridad y defensa nacional, la Dirección de Protección al Consumidor, personal de aduanas, migración, puertos y aeropuertos u otro servicio público indispensable”.

En la actualidad, dice la entidad del gobierno, no existe ninguna restricción para el ingreso o salida de mercancías desde sus puntos aduaneros ya que, según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), no hay evidencia que apoye la transmisión de Covid-19 asocia- da a mercancías importadas, y no se han presentado casos de la enfermedad relacionados con la actividad del comercio exterior.

Normalidad

En el caso de las aduanas nicaragüenses, lo que impera es la normalidad. El gobierno de Daniel Ortega es uno de los pocos en el mundo que no ha tomado medidas estrictas para enfrentar la enfermedad, por lo que los puestos fronterizos trabajan como si no estuviera pasando nada. De acuerdo con la información oficial, en el puesto fronterizo de El Guasaule se atienden entre 50 y 60 camiones por día.

Las autoridades migratorias atienden las 24 horas del día a los usuarios, las agencias aduaneras y los conductores; en cuanto se les hace su trámite se despachan para que puedan llevar la mercadería hacia el interior del país.

Retos en los puestos fronterizos

Mientras que se está asegurando el paso normal para los bienes en la frontera norte de Costa Rica, el reto está en el área de migración. Desde San José se tuvieron que enviar agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) para reforzar el trabajo de la policía de frontera ya que temporalmente sí se está impidiendo el ingreso de personas extranjeras, como parte de las medidas para combatir la pandemia. En los primeros días de la restricción fueron rechazadas casi 1.000 personas que pretendían entrar de forma legal o ilegal por el puesto fronterizo de Peñas Blancas.

En cuanto a la frontera sur, el paso de mercadería fluye en ambas vías. Ahora, el mayor reto para los gobiernos de Panamá y Costa Rica es terminar el puesto fronterizo conjunto en Paso Canoas, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y destinado a convertirse en un ejemplo para los demás puestos en América Central.

Reactivación económica

Muchos países del área han diseñado planes para mejorar la infraestructura vial como punta de lanza en sus planes de reactivación económica después de la crisis por el Covid-19.

La Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa) señala en un estudio que Guatemala necesita invertir en 21.165.29 kilómetros nuevos y la reclasificación de 7.691.67 kilómetros de la red vial existente.

Para ello destaca la importancia de aprobar la iniciativa Ley General 5431 de Infraestructura Vial, proyecto
que permitiría invertir alrededor de US$1.500 millones por año en carreteras y con ello generar un estimado de 200.000 nuevos empleos directos e indirectos.

En Costa Rica, el gobierno espera la aprobación de la Asamblea Legislativa de créditos concedidos para las carreteras a San Carlos, Taras- La Lima y OBIS-Ruta 1. Al igual que en Guatemala, el aval de esos proyectos dinamizaría la realización de dichas vías y la contratación de personas para su construcción.

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