No pierda la productividad durante épocas de crisis, por el contrario, aprenda a gestionar sus emociones con estas prácticas que le harán mantener un balance entre bienestar y vida profesional.

Por Daniel Rosales / @Danielrosales_4

El exceso de noticias que ha generado la pandemia durante este año no nos ayuda a pensar en positivo. Conforme pasan los meses, crece la incertidumbre, la ansiedad y el estrés, más aún si somos conscientes de la gravedad del problema, y el sector laboral no se escapa de esta situación.

Un estudio de Tendencias de Capital Humano 2020 de Deloitte que se llevó a cabo previo al COVID-19 identificó cifras que en este momento se vuelven aún más relevantes. El 94% de los colaboradores encuestados se siente estresado en el trabajo, un 54% afirma que su vida personal se ve afectada negativamente por el trabajo al menos una vez a la semana y más del 50% ya indicaba tener problemas para conciliar el sueño.

Carolina Mora, gerente de Consultoría de Deloitte Costa Rica, define la ansiedad laboral como una inquietud emocional que puede bloquear o limitar de forma notable las capacidades de los colaboradores, la cual puede manifestarse en falta de concentración o foco, pensamientos recurrentes de in- tranquilidad, insomnio, irritabilidad y agitación, entre otros. Ante este panorama, la buena noticia es que existen distintas prácticas útiles para enfrentar tiempos inciertos en un entorno en rápido movimiento e incentivar a los equipos humanos, durante y después de la pandemia, sin perder el sentido de comunidad durante el trabajo remoto y el confinamiento.

¡Siempre es bueno y necesario desconectarse del trabajo!
La mayor parte de las compañías se han reinventado durante esta época para motivar a sus empleados y mantener la productividad. Actividades extra en línea –desde clases de zumba, ejercicios de estiramiento o yoga hasta happy hours virtuales, webinars y otro tipo de capacitaciones o entretenimiento– se han convertido en el reemplazo de dinámicas de integración social que antes se daban de manera presencial y contribuyen con la salud integral de los colaboradores.

“No existe una única receta para cubrir el bienestar de todo el personal en todas las empresas, pero las organizaciones con visión de futuro profundizan en la conexión con su fuerza laboral. Los tiempos de crisis hacen que sea aún más necesario que los líderes conozcan los retos y los motivadores individuales y que ajusten sus estrategias, creando entornos donde cada tipo de persona puedan prosperar, interactuar y mantener vínculos. Eso se traduce en proporcionar opciones para que los individuos logren sus propias metas y las de la empresa, a pesar de las limitaciones de la coyuntura”, detalla Mora. Otras investigaciones de la firma consultora revelan que los empleadores que reconocen la importancia de abordar la salud mental en el lugar de trabajo cosecharán los beneficios, a corto, mediano y largo plazo. Esto implica desde una mayor productividad y lealtad de los empleados hasta una cultura más diversa e inclusiva.

Un buen inicio para combatir la ansiedad laboral es permitir la desconexión de las actividades de trabajo fuera de horario y respetar los espacios personales, manteniendo el difícil equilibrio entre la vida personal y profesional.

Consejos para afianzar los niveles de bienestar y la motivación hacia el trabajo

  1. Alentar el empoderamiento y la toma de decisiones a partir de las competencias demostradas de cada profesional.
  2. Reforzar la colaboración y conectividad para brindar soporte o acompañamiento.
  3. Flexibilizar horarios que faciliten gestionar los roles cruzados (familiares/ laborales).
  4. Llevar a cabo una rutina de equilibrio en la esfera biopsicosocial, como:
  • Conservar contacto digital permanente con seres queridos o allegados.
  • Realizar pausas activas con ejercicios regulares.
  • Aplicar la imaginación guiada y escuchar música para estimular la creatividad. Mantener una alimentación balanceada.
  • Rediseñar los espacios físicos para la vuelta a la oficina.

¿Cómo manejar la ansiedad laboral en tiempos de crisis?

Manténgase conectado: Pregunte a los miembros de su equipo como se sienten frecuentemente y dé seguimiento a colegas que pueden sentirse aislados durante el distanciamiento social. Antes de comunicarse, asegúrese de conocer los recursos disponibles para proporcionarles apoyo en caso de que lo necesiten.

Colabore con soluciones viables:
El estrés y la ansiedad pueden empeorar añadiendo preocupaciones sobre los plazos de trabajo. Asegúrese de haber considerado nuevas formas de trabajar que puedan alivianar la carga y evite los plazos ajustados.

Busque el balance: Establezca los límites entre el trabajo y la vida personal. Respete una rutina que contemple horas de trabajo, pero también momentos de desconexión.

Analice el panorama general: Tómese el tiempo para entender las presiones que tienen los miembros de su equipo en la situación actual y no haga suposiciones basadas en percepciones; cada persona tiene su propia experiencia.

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