Empoderar y desarrollar el pleno potencial del colaborador en su mismo nivel lo ayudan a ser más importante en la organización y a evolucionar en el ámbito laboral.

Por Carolina Barrantes

La idea de que crecer en una empresa implica subir por una escalera de puestos y jefaturas está quedando cada vez más en el pasado. Hoy en día, asumir nuevas responsabilidades y roles en cargos similares, así como adquirir mayores conocimientos marca la diferencia en la trayectoria de los profesionales.

Ese cambio se ha acentuado con la llamada Cuarta Revolución Industrial 4.0, que trae consigo transformaciones digitales y disrupciones a nivel de negocios, a través de la automatización, la robótica y los sistemas de inteligencia artificial, que en conjunto están obligando a rediseñar los puestos de trabajo.

También influye el hecho de que cada vez los clientes son más sofisticados, los mercados más competitivos y dinámicos y el propio tamaño de las empresas, que demandan la apertura de nuevas funciones o departamentos para cumplir con sus operaciones.

“Crecer profesionalmente no significa necesariamente ascender de posición. Ahora el trabajo que cada uno de nosotros realiza exige reestablecer con innovación la forma en que lo ejecutamos para simplificar o agregar valor a las actividades y contar con el empoderamiento necesario para que podamos tomar decisiones controladas. También implica el poder intercambiar roles con colegas, aprender o conocer los procesos de otras áreas y participar en proyectos transversales”, explica Claudia Zelaya, gerente de País Guatemala y El Salvador de Manpowergroup.

Rebeca Hernández, consultora de Deloitte Costa Rica, añade que, desde la perspectiva del nuevo modelo de trabajo, para crecer horizontalmente no se debe esperar cierta cantidad de tiempo, sino que el éxito personal dependerá del nivel de preparación del individuo, la especialización que tenga y la aceleración en el aprendizaje continuo y el desarrollo de nuevas destrezas.

Influyen la dinámica misma de la empresa, a través de la apertura de nuevas oportunidades y las políticas de ascenso establecidas.

Al promover el crecimiento horizontal de los colaboradores, las organizaciones aprovechan aún más a su fuerza laboral actual y ahorran el tiempo que antes empleaban en buscar candidatos con procesos de contratación externa.

Con el diseño de mejores pro- gramas para facilitar la movilidad interna, el beneficio inminente que se produce en las empresas puede traducirse en incrementos en el crecimiento corporativo, aprovechamiento de las oportunidades de aprendizaje, el compromiso de los empleados y la rentabilidad.

Las empresas que opten por movimientos laterales deben

1 Identificar las habilidades valiosas de los colaboradores, incluidos los conocimientos de liderazgo, estrategia y operación de la compañía.

2 Promover proyectos de prueba donde los candidatos tengan la oportunidad de participar o liderar iniciativas que estén relacionadas con el área a la que serán incorporados.

3 Rodear al colaborador promovido de personas que apoyen su adaptación y le aporten los conocimientos técnicos necesarios.

4 Darle seguimiento al proceso, ya que el profesional enfrentará tareas y temas desconocidos y necesita el soporte de su equipo.

Si quiere crecer en su área, tome en cuenta estos elementos:

1. Analice su estado actual en la empresa.

2. Ahonde en los niveles de ambición que tiene y su adaptabilidad.

3. Estudie las barreras a superar para aspirar a un nuevo puesto.

4. Tenga las ganas y disposición completa para aprender a aprender.

5. Desaprenda lo que no se necesita, con la disposición para aceptar y adoptar nuevas formas de trabajo.

6. Procure una comunicación eficiente con su jefe inmediato, a fin de dar a conocer todos los avances.

7. Innove y haga propuestas sobre formas innovadoras de dar valor a su trabajo.

8. Fije su mirada en carreras a más largo plazo, reconociendo que sus múltiples etapas involucran entrenamiento y recapacitación continua.

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