En Costa Rica solo Amazon creará 2,500 nuevos empleos y en Honduras hay 25.000 empleos más.

Por El Salvador 

Las millonarias inversiones que están llegando a los países vecinos se están traduciendo en miles de empleos que, a su vez, están mejorando la calidad de vida de sus ciudadanos, mientras que en El Salvador, las empresas no logran absorber la demanda laboral y crece el empleo informal.

En Costa Rica, solo la empresa de comercio electrónico, Amazon, creará al finalizar el año, unos 2,500 nuevos empleos y otras nueve empresas del sector servicio también requerirán de otros 6.000 empleos más al final del año. Leer: Amazon creará 2.500 empleos en Costa Rica 

Eso sin contar con que desde enero hasta la fecha, ya se habían colocado unos 5.600 nuevos puestos en empresas como Roche, Microsoft, Concentrix, TransPerfect, Smile Direct Club, McKinsey&Company y Feuji.

En Honduras, los medios de comunicación también dan cuenta de un crecimiento interanual de 25,000 nuevos puestos de trabajo y que, se espera que se conviertan en unos 85,000 al final del año.

En Nicaragua, solo el sector textil ha aumentado unos 3.000 nuevos empleos a su planilla.

En El Salvador, en cambio, las pocas empresas extranjeras que llegan al país no están absorbiendo la demanda laboral y, por el contrario, se pierden puestos de trabajo debido a distintos factores.

Solo entre noviembre de 2016 a febrero de 2017 se redujo el empleo en casi 20,500 puestos de trabajo formales, según las cifras analizadas por la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social.

Y con razón. El Salvador es el que menos inversión ha recibido de entre sus pares de la región. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina, CEPAL, El Salvador redujo su inversión en un 6,2% en 2016 y solo obtuvo ingresos por US$374 millones, mientras que sus vecinos consiguieron inversiones de entre US$1,181 US$3,180 y hasta US$5,209 millones, con lo cual se generan miles de empleos que a su vez, aportan para la economía de sus países.

Algunas de estas fuentes de empleo se perdieron tras la abrupta aprobación de un alza al salario mínimo que, según los empresarios, debió hacerse de forma gradual para no afectar las inversiones.

Y otros empleos ni siquiera logran crearse pues no hay empresas que los generen.

El departamento económico de Fusades estima que cada año entran al mercado laboral 60,000 salvadoreños a buscar empleo, pero de esos solo se han creado en promedio de 11,000 puestos laborales, lo cual deja un alto déficit, ya que uno de cada seis salvadoreños logra emplearse formalmente.

Más informalidad

La falta de oportunidades laborales se evidencia en un aumento de la actividad económica informal, pues más del 50% de los ciudadanos en edad económicamente activa están trabajando por cuenta propia, sin ningún beneficio laboral como seguro social o previsional.

Un reciente informe elaborado por el departamento de Economía de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”, detalló que aproximadamente un tercio de los ocupados están subempleados, más de dos terceras partes no cuentan con cobertura social y 30 de cada 100, trabajan por cuenta propia.

Más incentivos para invertir

¿Pero por qué no se están creando los puestos de trabajo que se necesitan?

De acuerdo con el economista de Fusades, Pedro Argumedo, la falta de generación de empleos en el país no es un problema estacional, sino un producto de las malas políticas públicas que el Gobierno ha implementado a lo largo de los años.

Según el profesional el país no está haciendo lo suficiente por atraer empresas de servicios o industrias que empleen a más salvadoreños.

El organismo Promotor de Exportaciones e Inversiones de El Salvador (Proesa) es el encargado de atraer inversiones al país.

Sin embargo y pese a tener un viceministro de inversión extranjera, no ha logrado atraer a empresas significativas que estén abriendo fuentes de empleos.

Eso, a pesar de que la ley de la institución también fue reformada para darle más independiencia y pudiera gestionar directamente las inversiones sin tanta burocracia.

Solo en el sector textil, el país no ha recibido inversiones significativas de compañías extranjeras desde hace más de cinco años, según declaró la directora ejecutiva de la Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas de El Salvador (Camtex), Patricia Figueroa.

En su tiempo hubo una gran atracción de las empresas extranjeras por establecerse en el país. Entre 2006 y 2010 llegaron unas 69 empresas del ramo textil y confección, pero desde esa fecha, las inversiones han sido mínimas y no se han generado los empleos necesarios.

Tampoco han llegado al país empresas como Aeroman, que suman más de 2,000 plazas en el área de reparación de aviones.

Pero otro de los problemas de El Salvador es que, aún si se abrieran las plazas, el nivel educativo y de preparación no es suficiente para lo que requieren las empresas. Este es uno de los motivos que desanima a algunas compañías a establecer sus plantas de producción o distribución en el país.

Las empresas como Aeroman requieren cada vez más técnicos, pero son escasos en el país. Este es uno de los puntos que desanima a las compañías de invertir en El Salvador.

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