Para 2021, se proyectan ingresos por US$12 mil 474 millones.

Por Prensa Libre

México, Centroamérica y El Caribe fueron las regiones donde más creció el envío de remesas en el último año, a pesar de los efectos del coronavirus en 2020 en Latinoamérica, mientras que Guatemala casi alcanzó el promedio regional, según un análisis del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla).

Los países de toda la subregión latinoamericana recibieron US$101 mil millones en remesas en 2020, lo que representó una tasa de crecimiento de 8.3% con respecto al 2019, contrario a las proyecciones preliminares en el inicio de la pandemia, que anticipaban una reducción del 20%, resalta el documento “La pandemia del covid-19 y las remesas a Latinoamérica y El Caribe”, publicado en marzo.

Guatemala fue uno de los países que logró una tasa de crecimiento del 7.9%, cercana al promedio regional, y casi duplicó al de Centroamérica, aunque se experimentaron variaciones negativas y positivas.

Con el desempeño mostrado el año pasado, y a pesar de los efectos de la enfermedad, Latinoamérica abona 11 años consecutivos de crecimiento ininterrumpido, destaca el informe.

“El crecimiento de las remesas en 2020 refleja los esfuerzos que realizaron los migrantes por mantener el apoyo a sus familiares, sobre todo en tiempos de necesidad apremiantes como los que provocó la crisis, y es, como ya ocurrió durante la crisis financiera de 2009, una nueva confirmación de la resiliencia y compromiso de los migrantes de Latinoamérica y

El Caribe por contribuir a la calidad de vida de sus personas cercanas que se encuentran en sus países de origen”, expone el estudio que fue presentado en marzo.

Evolución

El análisis parte de que, en el primer trimestre del 2020, hubo un crecimiento del 8.8% del flujo de envíos con respecto al mismo periodo del 2019. Pero en el segundo trimestre, se presentan los efectos más fuertes de la crisis, con una caída de -4%. En el tercero, el indicador se empieza a recuperar en 12.5%, y en el cuarto se consolida con 15.7%.

La tendencia es muy similar para Guatemala, ya que el desempeño negativo ocurrió en los meses de marzo de 2020 con -9.7%; abril, -20.2% y mayo -14.1%, y coincide con el estudio que, en el segundo trimestre del año pasado, se presentó la contracción.

En los siguientes trimestres -junio a diciembre- se presenta la recuperación hasta cerrar con 7.9%, y con cinco meses con ingresos que superaron los US$1 mil millones.

“Parece que la recuperación se sintió fuertemente en el cuarto trimestre en los países de destino de los migrantes, lo que les permitió incrementar sus envíos para que sus familias en los países receptores pudieran resistir la crisis que aún enfrentan”, apunta el informe.

Guatemala cerró en 2020 con US$11 mil 340.4 millones, que representó una tasa de crecimiento de 7.9% con respecto al 2019 cuando fue de US$10 mil 508.3 millones.

Es decir, el incremento fue de US$832.1 millones.

Por región

El Cemla destaca que la evolución de las remesas por subregiones no fue homogénea, y destacan los crecimientos anuales reportados en los países de Centroamérica que fue de 4.2% -Guatemala 7.9%-, el Caribe 12.7% y México 9.6%.

Reportan que se observó una ligera caída del 1% en los países sudamericanos, siendo la reducción más acentuada en el grupo de países andinos, con -4.2%.

Este comportamiento reconfiguró la composición de las remesas que recibe cada subregión respecto al total de Latinoamérica; México ganó 1.2% de participación en el total regional, y el Caribe 1%. Por el contrario, Suramérica perdió -1.7% y Centroamérica apenas -0.5%.

Cambio de despacho

La pandemia también provocó cambios en la manera de hacer los envíos a sus familiares por el cierre generalizado de los establecimientos que operan como remesadoras que son lugares para enviar o recibir el dinero en los países de Latinoamérica.

Las oficinas permanecieron cerradas en los primeros meses de la enfermedad.

Antes de la pandemia, alrededor del 80% de los envíos se realizaban desde un local físico, y un buen porcentaje se entrega en un establecimiento, señala el Cemla.

Las firmas operadoras actuaron rápidamente, creando y ofreciendo servicios no presenciales para hacer las transferencias que permitieron a los migrantes recuperar el envío de estos recursos a sus familiares, y evitó que los costos se elevaran, como se había estimado inicialmente.

Empleo y menos ingresos

Menores plazas de empleo e ingreso de los migrantes impulsaron a la baja las remesas en los países de Latinoamérica.

Sin embargo, el incremento posterior de las transferencias sugiere que los migrantes se esforzaron para mantener los envíos, en la manera de recuperar sus ingresos con el cambio o complementación de ocupación, y utilizando sus ahorros.

“El hecho de que algunos países actuaron rápidamente proporcionando apoyo financiero a la población, también fue un factor que ayudó a mejorar el ingreso de los migrantes y, por tanto, sus posibilidades de enviar remesas”, subraya.

Por otro lado, el análisis del Cemla reconoce que las alternativas no presenciales desarrolladas por los remesadores, las medidas adoptadas por los gobiernos -apoyos sociales y económicos- contribuyeron a disminuir el impacto de la pandemia sobre los envíos de remesas, aunque estas no se dieron en todos los países de origen de la misma manera, que contribuyeron a registrar tasas de crecimiento de estas en cada subregión.

Ingreso dinámico

Sergio Recinos, presidente del Banco de Guatemala, expuso en conferencia de prensa el pasado 25 de marzo que para 2021 las remesas continuarán creciendo y que el indicador sigue registrando un comportamiento dinámico.

Citó que la tasa de desempleo latino en Estados Unidos se viene reduciendo significativamente, cercana a la tasa de desempleo antes de la pandemia y actualmente se ubica en -6.5% y antes era de -4%.

Por otro lado, se perciben medidas menos drásticas a la población que está en un estatus irregular en EE. UU., y esto podría tener implicaciones de que a Guatemala se están enviando más divisas por remesas. “Se está pronosticando que el envío de remesas tenga tasas más dinámicas en las próximas semanas”, subrayó.

Al 18 de marzo, el ingreso era de US$2 mil 538 millones, según la balanza de pagos.

Recinos, aseveró que el comportamiento observado en el envío de las remesas y el consumo que se genera es uno de los fundamentos para las expectativas de crecimiento de la economía para Guatemala.

Para 2021, se proyectan ingresos por US$12 mil 474 millones.

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