Quienes tienen una mente ágil, están abiertos a explorar nuevas oportunidades y no temen al cambio tienen más probabilidades de triunfar en el plano laboral actual.

POR Carolina Barrantes @Caro_Summa

¿Imaginas a un publicista que acumula más de 10 años de experiencia dando un giro de 180 grados en su carrera para iniciar un nuevo camino en administración o tecnología? Si el cambio implica además sacrificar estatus o hasta salario la situación suena como una locura, pero es un dilema al que se ven enfrentados muchos profesionales hoy en día y una decisión bien vista por los reclutadores, quienes consideran la capacidad de reinventarse como una competencia escasa, con alta demanda y sumamente valorada.

“La habilidad de aprender a aprender permite a las empresas contar con talento único. Todo candidato que muestre compromiso por mantenerse a la vanguardia y sea capaz de estar adquiriendo nuevos conocimientos de forma constante (learning agility) es sumamente atractivo para las organizaciones porque les garantiza poder adaptarse y responder ante la sofisticación de los clientes, la digitalización y los vertiginosos movimientos económicos del entorno ”, afirma Claudia Zelaya, gerente país Guatemala y El Salvador de ManpowerGroup.

Atreverse a hacer una transformación radical de carrera es una decisión compleja y, con el fin de hacerlo bien, el profesional debe autoconocerse, tener objetivos claros y estudiar los elementos del nuevo ejercicio, entre otras consideraciones. “Todo cambio implica siempre un riesgo. Lo que debemos cuidar es que ese riesgo impacte lo menos posible nuestra trayectoria y bolsillo, por eso es necesario determinar claramente la razón por la que realmente quiero cambiar de posición y estar muy informado acerca del rumbo hacia el que se dirige la compañía para la cual trabajaré, a fin de alinear mis objetivos de crecimiento con los requerimientos de la organización y explotar al máximo la oportunidad que significa adquirir nuevos conocimientos”, comenta Zelaya.

La experta también señala que hay adaptaciones que pueden hacer los profesionales que no son tan drásticas, pero que de igual manera resultan importantes. Por ejemplo, argumenta que ante la cuarta revolución industrial, donde la digitalización de funciones y tareas repetitivas es inminente, los profesionales deben mantenerse actualizados con la tecnología, anuentes a adquirir nuevas destrezas y enfocarse en obtener certificaciones que los hagan más valiosos.

Consideraciones que debe hacer antes de optar por un cambio de profesión:

  1. 1  Interiorice sobre su carrera actual y piense si le brinda satisfacción.
  2. 2  Analice si realmente desea hacer el cambio y qué lo motiva a ello.
  3. 3  Visualícese ejerciendo la nueva profesión, con sus pros y sus contras.
  4. 4  Escriba cuáles objetivos persigue con la nueva profesión y manténgalos siempre presentes. Lo más importante es que sean medibles y alcanzables.

Una vez tomada la decisión…

1 Prepárese y adquiera todos los conocimientos necesarios para afrontar el desafío. Puede ser por la vía formal (en un centro de estudios), a través de cursos virtuales o de forma empírica.

2 Tenga claro que el cambio implicará que deba iniciar en la mayoría de los casos desde posiciones más básicas, ya que en todo puesto de trabajo la combinación de conocimientos y experiencia es clave para ir creciendo en responsabilidades y escalando posiciones.

3 Visualice cómo puede combinar su anterior profesión con la nueva; puede ser beneficioso. Por ejemplo, si alguien que ha desempeñado funciones
en la rama social decide formarse en administración de proyectos o contabilidad, podría llegar a asumir posiciones de control financiero de programas del área social.

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