Hoy la política no podría existir sin las redes sociales.

Por EFE

Actualmente, los principales actores políticos en el mundo tienen perfiles en Facebook, Instagram, Twitter y YouTube. Pero el uso de las redes sociales en la comunicación política comenzó en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de 2008, donde el expresidente Barack Obama integró estos canales en su estrategia de campaña y ganó las elecciones.

Para Agustina Chiaravalli, Social Media Manager de White Rabbit, hoy la política no podría existir sin las redes sociales: “la manipulación de distintos temas, para su viralidad o alteración, comienza siempre en el mundo virtual y luego, sin dudas, repercute en la política”.

Agosto, 2021 – Fake News, social bots, publicidad geolocalizada y filtros burbuja: esos son los elementos más importantes de las redes sociales para la política. Pero sus inicios se remontan al 2008, durante las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de 2008, donde el expresidente Barack Obama integró sus canales digitales a la estrategia de campaña y ganó las elecciones para ser presidente.

Más adelante, en la primera entrevista que Donald Trump dio luego de ser elegido como presidente del mismo país en 2016, él mismo afirmaría que le debía su triunfo a las redes sociales: “Creo que las redes sociales son más poderosas que el dinero de campaña”, aseguró.

Para Agustina Chiaravalli, Social Media Manager de White Rabbit, hoy la política no podría existir sin las redes sociales: “la manipulación de distintos temas, para su viralidad o alteración, comienza siempre en el mundo virtual y luego, sin dudas, repercute en la política”. Y agrega: “desde la elección de Obama en adelante, los políticos de todo el mundo comenzaron a compartir no solo propuestas políticas, sino también su intimidad, como fotos familiares, aficiones u opiniones personales, intentando generar una relación más cálida e íntima con los votantes.”

Es que luego de estos grandes hitos que revolucionaron el universo digital, Internet se visualiza como el medio para incrementar la popularidad de opciones o actores políticos sin necesidad de invertir en medios de difusión tradicionales como la televisión o la radio, que además son más costosos que los digitales.

“Se trata de una revolución absoluta para las campañas políticas, tal y como las conocemos en comunicación”, señala Laura Sali Pérez, CEO de la misma compañía. “El boom tecnológico y el uso de las redes sociales nos han permitido volver a un proceso electoral más «cercano» e inmediato, donde los políticos pueden establecer contactos directos con la población, conociendo sus necesidades reales”, añade.

Fake News, Social bots, filtros burbuja y propaganda política

Durante las contiendas políticas, especialmente en el proceso electoral, resulta sumamente importante conocer las aspiraciones y necesidades de los votantes. A menudo esto se olvida en la discusión sobre las campañas políticas, pero ¿qué quieren los votantes de los políticos y los candidatos?

“Las fake news o bulos existen en cuanto exista un objetivo. Este puede ser solo económico, como ganar dinero con ellos; o bien políticos e ideológicos, influyendo en el pensamiento de la sociedad y llevándolos a una línea ideológica determinada”, afirma Chiaravalli. “En el escenario político, los posteos sirven para proyectar la propia personalidad, fortalecer el lazo con quienes comparten la misma forma de pensar y diferenciarse de otros”, agrega.

A diferencia de las fake news, el filtro burbuja (cuando uno tiende a rodearse de personas que comparten las mismas ideas) no necesariamente es un fenómeno negativo. Como a Facebook le interesa la interacción, va a mostrar la información ante la que se va a reaccionar. Pero eso termina llevando a una reducción de la diversidad de opiniones en el propio entorno. Una consecuencia puede ser la polarización, otra, la grieta entre bandos.

“Es tan fuerte el poder de las conversaciones, que allí entran en juego los chatbots”, resalta Agustina Chiaravalli. “Su función es clara: estrategas de las relaciones públicas y marcadores de tendencias. No está claro si los social bots ejercen una influencia política directa sobre los usuarios. Lo que sí es factible es que puedan llegar a influir en las redacciones de los medios periodísticos”, finaliza.

Por un lado, las redes sociales privilegian el sensacionalismo, la exacerbación y la dramatización, y esto genera una mayor polarización política. De ese modo, el universo político se vuelve más emocional. Por otro lado, la agitación mediática le ha resultado más funcional a la derecha, que ha entendido mucho mejor el funcionamiento de los canales digitales, ganando terreno en países donde nadie se imaginaba que volverían a gobernar.

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