Es normal que el sector productivo guatemalteco aplique proteccionismo, según autoridades

Por Prensa Libre 

El gobierno guatemalteco decidió ayer no firmar el acuerdo junto con el resto de países del Istmo hasta alcanzar un balance apropiado a sus intereses comerciales.

Los sectores de metalurgia, calzado y bebidas envasadas rechazaron adherirse al Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Centroamérica y Corea del Sur.

La decisión se debió a presiones de esas industrias, que desde el pasado martes manifestaron su rechazo a firmar el TLC de manera inmediata, por sus consecuencias negativas para esos tres sectores.

El viceministro de Integración y Comercio Exterior, Enrique Lacs, reiteró su compromiso de resolver los temas pendientes, y enfatizó que el negociar por aparte el acuerdo se hará con el objetivo que no se convierta en un “búmeran (volver al punto de partida) de reclamaciones y efectos que hasta ayer no estaban totalmente claros”.

En ese sentido, Javier Zepeda, director ejecutivo de la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), afirmó que el retiro del país para continuar la negociación es un mal mensaje para la integración centroamericana.

Aseguró que los empresarios no están en contra de las negociaciones comerciales, pero que se realicen tomando en cuenta a todos los sectores y no por intereses específicos.

“Los sectores de calzado, embotelladoras y metalurgia corren el riesgo de verse obligados a cerrar por los volúmenes inmensos que maneja Corea del Sur versus sus exportaciones”, opinó Zepeda.

Walter Flores, experto en comercio internacional, comentó que es normal que el sector productivo guatemalteco aplique proteccionismo.

“Se aplica por dos razones: una, porque no somos competitivos ante la amenaza de la producción extranjera, y dos, que en su mayoría han sido subsidiadas por sus gobiernos, esa es la esencia”, explicó Flores.

Sin embargo, existen otros aspectos que se deben analizar porque su forma de producir es diferente, destacó el analista.

El pronunciamiento a estas alturas, indicó Flores, se debió a que se mantenía la esperanza de que se cumplieran alguna de estas tres opciones: que excluyeran esos productos, que se pusiera una cuota y la tercera, un programa de desgravación alto.

Pronunciamiento

Estuardo Rivera, presidente de la Gremial de Metalurgia, adscrita a la CIG, comentó que desde el principio se opusieron a la firma de un TLC con Corea del Sur, porque Guatemala está en total desventaja frente a la industria de ese país.

Rivera aseguró que el sector industrial no obtiene ningún beneficio porque no hay una expectativa de poder exportar, y agregó que se pretende utilizar al sector agrícola como una moneda de cambio, es decir, “ellos dejan entrar productos agrícolas y a cambio nos dan acero”, manifestó el directivo.

Los capítulos correspondientes a la metalurgia dentro del acuerdo son el 72 y 73; y de 352 partidas, 224 tienen acceso inmediato en la negociación, enfatizó Rivera.

Bayron Almorza, presidente de la Gremial de Calzado, dijo que la oposición se debe a que el sector no cuenta con capacidad para exportar y el contrabando de zapato sin control de la Superintendencia de Administración Tributaria ni del Ministerio de Economía.

“Ellos no pueden controlar el contrabando de zapatos que ingresan con otros aranceles, no existen reglas claras y eso nos coloca en desventaja”, resaltó el empresario.

Firmarán en el 2017

David Juárez, vicepresidente de la Cámara Guatemalteco-Coreana de Comercio, calificó de positivo que Guatemala tome más tiempo para definir los puntos del acuerdo y expuso que no es la primera vez que esto sucede.

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