El dinero que percibes cada mes es tu salario económico, pero ¿cuál es tu salario emocional?

Por BBC Mundo

¿Por qué trabajas?

Muchos dirán: «por dinero». Sin embargo, por más ceros que tenga tu nómina, hay elementos que suman o restan a tu satisfacción laboral y que forman parte de tu «salario emocional».

Todas las retribuciones no económicas que obtienes por realizar tu trabajo son una parte importante de ese concepto, que comenzó a estudiarse hace unos 10 años —en países hispanohablantes antes que en los anglosajones—aunque apenas ahora está empezando a tenerse en cuenta.

La mexicana Marisa Elizundia, especialista en recursos humanos y desarrollo de personas afincada en España, lleva años investigando esta cuestión, con la que espera crear «un nuevo paradigma laboral que redefina la forma en que pensamos sobre el trabajo».

Es la creadora del Barómetro de Salario Emocional (ESB, por sus siglas en inglés), una herramienta online basada en una investigación científica internacional que mide «aquellos beneficios puramente emocionales que los individuos obtienen del trabajo».

Para la población activa, los factores emocionales que condicionan el trabajo son cada vez más decisivos, especialmente en tiempos de pandemia, donde la sensación de «vivir para trabajar» resulta predominante.

Analizar tu salario emocional puede ayudarte a valorar hasta qué punto te satisface realmente tu trabajo y qué elementos debes observar y, si es posible, modificar para encontrar el equilibrio.

¿Qué es el salario emocional?

«El salario económico es la base, pero hay que sumar a esa ecuación todo lo demás, todos aquellos elementos que te ayudan a crecer personal y profesionalmente. Eso es el salario emocional», le cuenta Elizundia a BBC Mundo.

«Invertimos un tercio de nuestras vidas en el trabajo y no podemos pensar en ello solo en términos económicos. Sí, trabajas por dinero, pero si quitas la parte económica, ¿con qué te quedas? ¿por qué trabajas?», reflexiona la especialista.

El salario emocional reúne todos los elementos que «van a influenciar tus decisiones en el trabajo, cómo te relacionas y todos tus comportamientos».

«No es algo fijo, puede cambiar a lo largo del tiempo, y tú eres un agente muy importante para gestionar activamente tu salario emocional y reclamar lo que te falta, pero los líderes al frente de las empresas también tienen una importancia brutal», explica Elizundia.

Algunas empresas lo usan su favor para atraer talento o conseguir la lealtad de sus empleados. Y es que no hay nada más improductivo que un empleado infeliz.

Pero ¡ojo!, advierten los expertos: un salario emocional alto nunca puede compensar un salario económico bajo.

«A final de cuentas, si las empresas quieren retener a su mejor talento deben darle la retribución económica adecuada. El salario emocional es algo que suma al salario económico».

Otras, en cambio, lo consideran un gasto, «que visto desde el punto de vista contable, lo es, ya que se necesita inversión», explica Juan Alfonso Toscano Moctezuma, doctorado en Ciencias de la Administración por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (México), en un informe académico de 2020.

Algunos ejemplos de salario emocional, según explica la IMF Business School, una escuela de negocios española ubicada en Madrid, son el horario flexible, los días libres, la guardería, los beneficios sociales, las actividades de voluntariado o los espacios de distracción en la empresa.

También hacen parte del salario emocional cosas como el reconocimiento, la capacitación y los planes de formación.

Los 10 factores

Elizundia encontró en su investigación, realizada en más de una veintena de países y en todo tipo de trabajos, 10 factores clave que sirven para medir el salario emocional, y que resumió para BBC Mundo en esta entrevista:

1. Autonomía

«Es la libertad que uno siente de poder gestionar sus propios proyectos», dice Elizundia.

2. Pertenencia

«El hecho de pertenecer a un grupo que te valora y te reconoce».

3. Creatividad

«Mucha gente cree que la creatividad es algo únicamente de artistas, pero hasta la gente con trabajos que se consideran más ‘serios’ pueden poner su sello creativo en el trabajo», dice Elizundia.

4. Dirección

«La proyección de carrera en el futuro, la perspectiva a mediano y largo plazo en tu carrera».

5. Disfrute

«Es la parte de disfrutar, de gozar, de tener momentos agradables en el trabajo».

«No podemos hablar de felicidad, porque es un concepto mucho más complejo que no puede recaer únicamente en el trabajo, pero sí de disfrute», apunta la experta.

6. Maestría

«La satisfacción que sientes con el trabajo bien hecho que te llena de orgullo. También es lo que hace que cada día con tu trabajo te vuelvas un poquito mejor», explica Elizundia.

«Ya sabes las cosas que van a salir mejor o peor. Te vuelves excelente en tu trabajo».

7. Inspiración

«Aquellos momentos que tu tienes gracias tu trabajo que te generan un sentimiento de posibilidad, que te inspiran una nueva perspectiva sobre las cosas que tal vez antes no habías visto».

8. Crecimiento personal

«Gracias a tu trabajo te enfrentas a posibilidades que te ayudan a utilizar tus fortalezas de carácter que te hacen ser mejor persona, a sacar lo mejor de ti mismo».

9. Crecimiento profesional

«Son aquellos momentos que te ayudan a ejercitar tus habilidades, tus talentos para ser mejor profesional».

10. Sentimiento de propósito

«Que tengas la sensación de que tu trabajo contribuye a tus propios propósitos y a los de la organización, que tenga para ti un significado», dice Elizundia.

¿Cuál es tu salario emocional?

Para responder a esta pregunta Elizundia propone dos ejercicios.

El primero, es identificar cuáles son los factores del trabajo emocional que a ti te resultan más importantes, y si coinciden con los de tu empresa.

«Hemos hecho estudios en organizaciones que destacan dos o tres factores, que son la firma emocional de la empresa y que de cierta manera une a la gente que trabaja allí, los aspectos a celebrar de la empresa que tienen mucho que ver con la cultura corporativa».

«Piensa también en qué aspectos te resultan más importantes a ti. Además, pueden ir cambiando con el tiempo a lo largo de tu carrera profesional».

El segundo ejercicio consiste en, una vez has identificado los factores del salario emocional que para ti son más relevantes, describir cómo los pone en práctica tu empresa, cómo se hacen realidad«.

Es, según Elizundia, una medida que te permitirá tomar el control sobre tu salario emocional.

Encontrar esas respuestas te ayudará a perseguir una mayor satisfacción laboral y a tener más claro por qué trabajas.

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