La Gen Z le pisa los talones a los Millennials camino a convertirse en el grupo más grande de clientes de las líneas aéreas hacia 2018, y trae consigo nuevas expectativas de tecnología y de viaje.

Por Revista Summa

Las aerolíneas que hayan emplazado con éxito cabinas conectadas tienen una oportunidad inmediata de ganar a sus competidores US$33.000 millones de cuota de mercado. Esa es la conclusión de una nueva modelización económica de la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres (LSE) realizada en asociación con Inmarsat, líder mundial en comunicaciones globales móviles vía satélite.

“High-Sky Economics, Capítulo III: Capitalizar el cambio de comportamiento de los pasajeros en un mundo conectado” analiza el cambio global en curso en la demografía de los pasajeros, sus conductas y sus actitudes ante la fidelidad.

El informe subraya la necesidad inmediata de innovación en las aerolíneas para mantener su relevancia en el competitivo paisaje de la industria, e identifica US$33.000 millones de participación en desplazamiento, “disponibles” hoy para aquellos que desarrollen la experiencia digital de a bordo que buscan los pasajeros.

Esta oportunidad equivale al 6 % del total del mercado de la aviación comercial de pasajeros anual.

Cambio en las estadísticas demográficas de los pasajeros

Hoy la industria de las aerolíneas vive un periodo de cambio excepcional. Durante la próxima década la primera generación realmente nativa digital, la Generación Z (los nacidos entre 1997 y 2012), llegará a ser el grupo más grande del pasaje aéreo, con 1.200 millones de viajeros cada año.

En combinación con este cambio demográfico, en tierra la transformación digital impulsa las expectativas de experiencias de a bordo y redefine las actitudes ante la fidelidad a las líneas aéreas. Según la investigación de LSE, los Millennials (el grupo más numeroso de pasajeros de la actualidad, los nacidos entre 1981 y 1996) valoran la lealtad menos que cualquier otra generación anterior, una tendencia que se extenderá a las generaciones más jóvenes.

La oportunidad inmediata para las aerolíneas

High-Sky Economics identifica un Mercado de casi 450 millones de pasajeros en el mundo que actualmente no están comprometidos con ningún programa de fidelidad de compañías aéreas, quienes pasarían su lealtad a una aerolínea que ofreciera wifi de alta calidad a bordo.

Esta predicción se creó tomando como modelo datos de programas de viajeros frecuentes que revelaron un mercado partido en dos entre viajeros frecuentes activos y comprometidos (13 %) y pasajeros menos participativos y escépticos ante las marcas (87 %). Los viajeros menos comprometidos —muchos de los cuales son jóvenes pasajeros con nuevas expectativas de viaje— presentan a las aerolíneas la mayor oportunidad de absorber cuota de mercado.

Hoy un segmento del 12 % de los pasajeros menos comprometidos que desean pasarse a una aerolínea que ofrezca wifi confiable tiene un valor de US$3.000 millones de cuota de mercado en desplazamiento, que las aerolíneas que ya estén ofreciendo el servicio podrán quitar a sus competidores. Se ha pronosticado que esta cantidad crecerá a US$45.000 millones en la próxima década, momento para el cual se espera que la Generación Z constituya la base de clientes más amplia de la industria de la aeronavegación.

Impulsar la fidelización en un mundo conectado

High-Sky Economics identifica varios ejes modernos impulsores de la fidelización en un mundo digital, que abarcan experiencias atractivas a bordo desde el comercio electrónico al contenido premium, la personalización antes, durante y luego del vuelo y la posibilidad de hacer del trayecto aéreo un componente de mayor importancia en la travesía más amplia del cliente.

Alexander Grous (doctor en economía y comercio, experto en economía del transporte y tecnologías de comunicación), investigador del Departamento de Medios y Comunicación de LSE y autor de Sky High Economics, dijo: “La próxima década presenta tanto una enorme oportunidad como un desafío para la industria global de la aviación. La tecnología y la infraestructura están listas para satisfacer las expectativas de los viajeros siempre conectados, y depende de las aerolíneas si aprovechan esta oportunidad ahora o corren el riesgo de quedar atrás en comparación con sus pares, aproximadamente por US$ 33.000 millones hoy, y US$45.000 millones hacia el final de la década siguiente”.

Philip Balaam, presidente de Inmarsat Aviation, dijo: “El apetito de conectividad, generalizado y creciente, unido a la demografía enormemente cambiante de los pasajeros, ha mostrado que se acelera con rapidez la demanda a bordo de servicios de conectividad, personalizados y de valor añadido. Para mantenerse relevantes en el paisaje competitivo de la industria, las líneas aéreas deben adaptarse ahora mismo a los comportamientos y las expectativas de los pasajeros de hoy y de mañana”.

Continuó: “Wifi de gran ancho de banda con cobertura constante es esencial para satisfacer las demandas de los pasajeros ávidos de datos, pero adoptar la tecnología es sólo el comienzo.

La verdadera oportunidad consiste en hacer de la red wifi a bordo un facilitador de experiencias a la medida del pasajero, lo cual mejora la fidelización a la vez que permite el acceso a nuevas fuentes de ingresos”.

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