Putin y Biden acordaron que las negociaciones sobre las garantías de seguridad tendrán lugar de manera bilateral en Ginebra, el 10 de enero.

Por EFE

El presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió hoy en conversación telefónica a su homólogo de EEUU, Joe Biden, que una nueva partida de sanciones contra Rusia por las tensiones con Ucrania podría llevar a la “total” ruptura de relaciones.

«Todo esto puede llevar a la total ruptura de relaciones entre nuestros países. Asestaría un grave daño a las relaciones entre Rusia y Occidente», aseguró a la prensa Yuri Ushakov, asesor del Kremlin.

Así reaccionó “con inmediatez” Putin cuando Biden le recordó, según el Kremlin, que en caso de que continúe la escalada en la frontera con Ucrania los países occidentales “adoptarán sanciones a gran escala por vía económica, financiera y militar”.

“Errores como ese se han cometido no pocos en los últimos 30 años. Por eso, sería deseable no cometer tales errores dada la situación”, señaló, para añadir que lo pagarían futuras generaciones de rusos y estadounidenses.

Putin, que ya mantuvo el pasado 7 de diciembre una cumbre telemática con Biden, también insistió en varias ocasiones que Moscú se comportará como Washington se comportaría si alguien desplegara “armamento ofensivo cerca de las fronteras estadounidenses”.

El jefe del Kremlin se refería a la línea roja del ingreso de Ucrania en la OTAN, que, según Putin, vendría acompañado del emplazamiento a 500 kilómetros de Moscú de armamento ofensivo que amenazaría la seguridad de su país.

Al respecto, según el asesor del Kremlin, Biden aseguró a Putin que EEUU no tiene intención de desplegar ese tipo de armamento en Ucrania, que ha acusado a Rusia de preparar una invasión en 2022.

Con todo, Ushakov destacó que la parte rusa está satisfecha con la conversación telefónica, ya que fue “constructiva” y “concreta”, y durante 50 minutos se trató casi exclusivamente el asunto de las garantías de seguridad que Moscú le ha pedido por escrito a EEUU y la OTAN para rebajar la actual tensión.

Ushakov subrayó que Rusia está dispuesta a atender las inquietudes de EEUU y de los países miembros de la Alianza Atlántica, pero recordó que para el Kremlin “lo importante no es el compromiso, sino la garantías de seguridad que nosotros tanto necesitamos”.

“Lo importante es que la parte estadounidense demostró el deseo de entender la lógica y la esencia de las preocupaciones rusas”, señaló.

El diplomático describió como un “importante acto político” la conversación celebrada en víspera del Año Nuevo.

Putin y Biden acordaron que las negociaciones sobre las garantías de seguridad tendrán lugar de manera bilateral en Ginebra, el 10 de enero; en Bruselas en el marco de la reunión entre Rusia y la OTAN, el 12 de enero; y en Viena en la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), el día 13.

“El proceso de negociaciones en Ginebra transcurrirá bajo el control personal de los dos presidentes”, precisó.

De hecho, ambos mandatarios coincidieron en que si las negociaciones son un éxito conllevarán una normalización de las deterioradas relaciones bilaterales y, en el mejor de los casos, una mejoría.

Hace una semana, durante su conferencia de prensa anual, Putin exigió a Occidente que conceda «inmediatamente» garantías de seguridad a Rusia y que no «empantane durante décadas» las negociaciones.

«¿Acaso hemos puesto nosotros misiles cerca de la frontera de EEUU? ¡No! Es EEUU quien ha venido a nuestra casa con sus misiles, y ya están en el umbral», aseguró.

Rusia publicó a mediados de diciembre dos proyectos de tratado y acuerdo de coexistencia pacífica para EEUU y la OTAN, respectivamente.

A EEUU le pide, entre otras cosas, que retire su armamento nuclear de Europa, mientras a la OTAN que renuncie a toda actividad militar en su patio trasero, lo que incluiría desistir de aceptar en su seno a antiguas repúblicas soviéticas como Ucrania y Georgia.

Pin It on Pinterest

Share This