El TLC que firmaron la mayoría de las naciones en la región con su homóloga asiática, ha influido en el incremento de las exportaciones hacia tierras coreanas.

Por Carolina Barrantes

El Tratado de Libre Comercio que firmaron los países de América Central (excepto Guatemala) con Corea del Sur, acaba de cumplir un año de haber entrado en vigencia y en la mayoría de los casos ya muestra un impacto positivo en sus economías.

El valor de los productos que colocaron El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, en la nación asiática creció entre un 91% y 217% del 2019 al 2020. Esto se vio reflejado en diferentes categorías de bienes, principalmente la alimentaria. Honduras y Panamá también tienen vigente el TLC, pero son dos casos excepcionales. De Honduras no se tiene el valor total de las exportaciones que hizo a Corea en 2020, por lo que aún no se puede medir un impacto. Al hacer un comparativo interanual entre setiembre de 2019 y el mismo mes de 2020, última fecha de la que se tienen datos, se evidencia que las exportaciones acumulaban US$23,7 millones y US$17,5 millones, respectivamente, de acuerdo con estadísticas del Sistema de Integración Económica Centroamericana (SIECA).

En lo referente a Panamá, el acuerdo entró en vigencia recién el pasado 1o de marzo por lo que el crecimiento que muestran sus exportaciones a tierras coreanas en el periodo de referencia no se puede asociar di- rectamente al TLC.

Cifras en verde

Este TLC es visto como un instrumento fundamental para impulsar la inversión, el comercio, la cooperación y la transferencia tecnológica, alcanzando una asociación estratégica integral entre Corea y la región.

Por el lado de los centroamericanos y panameños, el acuerdo abre un mercado de más de 50 millones de consumidores con alto nivel adquisitivo para sus bienes y servicios, ofreciendo un acceso preferencial a más del 90% de productos que componen la oferta exportable regional, afirma Sergio Rivero, Director de la Escuela de Relaciones Internacionales de ULACIT. Para Corea, la posición geoestratégica de la región “abre una nueva ruta para sus exportaciones a los mercados norteamericanos, especialmente Estados Unidos, mientras que permite a los países centroamericanos recibir inversión extranjera di- recta en sectores de alto valor agregado”.

La atracción de inversiones en manufactura y servicios de alta tecnología es uno de los principales beneficios que brinda este TLC.

Rivero acota que América Central se puede convertir en un puente para la producción y distribución de productos coreanos de alto valor agregado como celulares, vehículos, autopartes y productos de línea blanca, cuyo destino final es Estados Unidos. Además, “el TLC incluye un capítulo sobre cooperación, con la que se pueden ver beneficiados sectores estratégicos para el desarrollo económico y social de los países centroamericanos, en áreas como energías limpias y vehículos eléctricos, investigación y desarrollo de aplicaciones médicas, biotecnología y educación tecnológica, entre otros en los que Corea es referente mundial”, indica el especialista.

El tratado de libre comercio aún es muy reciente como para poder determinar productos o categorías de productos que se hayan visto beneficiados en mayor medida, sin embargo, los países tienen que seguir trabajando en la promoción de sus bienes para aprovechar las oportunidades que surjan en el camino.

Estos esfuerzos incluyen más acciones en materia de promoción comercial, establecimiento de contactos institucionales y empresariales y apoyo para los empresarios interesados en participar en ese mercado, indica Pedro Beirute Prada, gerente general de la Promotora de Comercio Exterior de Costa Rica, cuya nación vio exponenciadas sus exportaciones en Corea principalmente por el crecimiento de la colocación de azúcar (US$43,7 millones, en 2020).

Los casos especiales

En tierras canaleras el tratado entró en vigencia apenas el pasado 1 de marzo y las autoridades esperan que llegue a exponenciar la colocación de sus productos en Corea del Sur. Por ejemplo, consideran que entre los que tienen mayor potencial ante los consumidores coreanos son: plátanos, frescos/secos, medicamentos para usos terapéuticos/profilácticos, dosifica- dos y otros como pescados congelados, de acuerdo con el Ministerio de Comercio e Industrias.

En cuanto a Guatemala, tiene pendiente reanudar las negociaciones con el país asiático, ya que quedó fuera del TLC suscrito en febrero de 2018 por desacuerdos entre sectores empresariales. Según datos del Banco de Guatemala (Banguat), las exportaciones chapinas a Corea crecieron un 82,2% entre 2019 y 2020, siendo los productos más vendidos el café (US$31 millones), azúcar (US$21 millones) y banano (US$7 millones).

Expertos consultados por Summa consideran que en ambas naciones el incremento responde a la calidad de los pro- ductos que se exportan, la aceptación de los mismos y la buena imagen que tiene la región en Asia.

Con destino a Asia

  • Estos son los principales productos que la región exporta a Corea del Sur:
  • Café, té, yerba mate y especias. Equipo de precisión y médico.
  • Productos agrícolas, como piñas, aguacates y mangos. Desperdicios y desechos (chatarra) de cobre y aluminio. Minerales de cobre y sus concentrados

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