Tras 15 años de atraso el país logró iniciar proceso de trazabilidad.

Por: Panamá América

Con 15 años de atraso, Panamá está a punto de iniciar el proceso de trazabilidad que garantizará la inocuidad de la carne al consumidor panameño y que le permitirá a los exportadores continuar vendiendo sus productos en el exterior, mercado que peligraba sin este requisito.

Actualmente, la industria de carne bovina del país refleja una disminución del 2% en sus exportaciones, sin embargo, esta situación podría revertirse con el programa de trazabilidad, que le costará al Estado unos 25 millones de dólares.

“Sin este proceso se habrían cerrado los mercados importadores de carne panameña más importantes como Taiwán, Europa y China, informó Julio Ramírez, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan).

“Taiwán es el comprador de carne panameña más importante y ya había empezado a solicitar la trazabilidad para continuar comprando”, explicó Ramírez.

En el año 2014, la exportación global de carne bovina refrigerada, fresca o congelada, fue de 5,8 millones de kilogramos, por un valor de US$25,7 millones. Estas cifras representaron un 2% menos de exportación con respecto al 2013, según informes de la Contraloría General de la República.

No obstante, el Estado panameño deberá hacerse cargo de la recompra constante de los aretes usados para la trazabilidad, ya que no son reutilizables y según Ramírez, en el país nacen unas 425.000 reses al año.

Esto podría costarle a Panamá cerca de US$850.000 al año, calculando el costo de cada arete en US$2. Sin contar el gasto que debe realizar el Estado en salarios de los 200 operadores, quienes se encargarán de registrar y monitorear los aretes.

Alexis Villarreal, de Sanidad Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), explicó que en la primera etapa se procederá a registrar a los animales con menos de seis meses de edad.

En el segundo año se registrará a las novillas menores de dos años, lotes de ganado de alta genética y con una capa de animales de producción, agregó Villarreal.

A pesar del alto costo del proceso, Ramírez aseguró que esto no será traspasado al costo final de la carne que paga el consumidor, debido a que todo será financiado por el Gobierno panameño.

Sin embargo, el ganadero recordó que el fin justifica el gasto, ya que con esto también se beneficiará a los consumidores, que en caso de registrar alguna irregularidad con el producto de consumo, mediante el código de barra que estará vinculado al arete que tuvo esa res, se podrá saber dónde se presentó el problema.

Por otro lado, también ayudará a reducir los hurtos de animales, porque el arete es irremovible, a menos que se le corte la oreja a la res, por lo que se podrán encontrar las vacas robadas.

José Lorenzo, representante de Anagan en Chiriquí, reportó más de 60 reses robadas en los últimos meses en esa provincia.

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