Hasta marzo de 2022, Panamá cuenta con 178 licencias vigentes bajo el paraguas del régimen especial SEM, la mayor parte de Estados Unidos, seguido de China, Suiza, Holanda y Alemania. 

Por La Estrella

Las autoridades panameñas apuestan a que Panamá se convierta en un “hub” logístico de talla mundial, y hoy en día poco a poco avanza y se posiciona como una plataforma manufacturera y de distribución en la región.

Y es que a pesar de los desafíos e inconvenientes que se vienen registrado  en el mercado mundial y en específico con las cadenas de suministro globales desde el 2021, a raíz de la crisis generada por la pandemia de la covid-19 y la situación del entorno internacional, los inversionistas siguen apostando por Panamá para instalar sus negocios.

Su posición geográfica, zona horaria, servicios de logística multimodal, zonas económicas especiales junto con varias leyes que brindan beneficios tributarios, migratorios, laborales y aduaneros son factores que favorecen al país para que los inversionistas puedan establecer sus operaciones de manufactura y exportación en Panamá.

Consciente de que Panamá depende en gran medida de la Inversión Extranjera Directa (IED), el ministro de Comercio e Industrias, Ramón Martínez, ha sostenido en reiteradas ocasiones que como gobierno se “están tomando medidas para ser más competitivos en atraer inversión», tal y como están haciendo otros países de la región.

Así que para la atracción de inversiones se creó el régimen especial de Sedes de Empresas Multinacionales (SEM) (Ley 41 de 24 de Agosto de 2007, modificado por Ley 45 (2012), Ley 57 de 2018 y Resolución 15 de 2018) y el Régimen Especial para el Establecimiento y la Operación de Empresas Multinacionales para la Prestación de Servicios Relacionados con la Manufactura (EMMA) (Ley 159 de 31 de agosto de 2020 publicada en Gaceta Oficial de 1 de septiembre de 2020).

Hasta marzo de 2022, Panamá cuenta con 178 licencias vigentes bajo el paraguas del régimen especial SEM, la mayor parte de Estados Unidos, seguido de China, Suiza, Holanda y Alemania, de acuerdo con el listado vigente de grupos empresariales SEM, del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici), del 03 de marzo 2022.

Manufactura, transporte y logística, tecnología, telecomunicaciones, químicos básicos e industriales, farmacéuticas, energía, petróleo y gas, ingeniería y construcción, están entre los sectores que ya operan en el país bajo los regímenes especiales.

El alcance de EMMA, por su parte,  abarca los servicios relacionados con la manufactura, ensamblaje, re-manufactura, acondicionamiento, mantenimiento y reparación de productos, además de servicios logísticos, entre otros.

Según ha explicado el propio Martínez, EMMA busca emular «el esquema exitoso» del régimen SEM, pero «enfocado en un sector económico que podría tener un alto impacto en la generación de empleos y transferencia de conocimientos tecnológicos».

Con ello,  Panamá además asegura a todas las empresas un fácil acceso a nuevos clientes, una respuesta rápida al mercado, cadenas de suministro resilientes y proximidad en la fabricación.

El nuevo régimen amparará los productos de las empresas EMMA establecidas en un área económica especial en el territorio nacional, zona libre, zona franca o en un área de control y vigilancia aduanera, brindándoles incentivos arancelarios.

Las empresas bajo la licencia del régimen EMMA gozarán de forma automática de las garantías que establece la Ley 54 de 1998 sobre la Estabilidad Jurídica de las Inversiones, reglamentada por el Decreto Ejecutivo 9 de 1999 o la Ley que esté vigente referente a la Estabilidad Jurídica de las Inversiones.

“La ley (EMMA) por sí sola creemos que es muy buena para incentivar la manufactura que se pueda traer al país”, expresó recientemente el CEO de 3M en Panamá, Centroamérica y el Caribe, Enrique Aguirre, durante un recorrido por la planta de Panamá Pacífico, desde donde desde hace más de una década se hace manufactura en 11 líneas de producción.

Mientras que en marzo de 2022 se aprobó el establecimiento de dos nuevas empresas con licencia SEM, una de origen estadounidense y otra de procedencia china, las cuales invertirán inicialmente un total de $2.4 millones, para sus operaciones en Panamá, según datos del Ministerio de Comercio e Industrias.

La multinacional de Estados Unidos ofrece servicios de consultoría empresarial, y la trasnacional China se dedica a la fabricación y desarrollo de productos y dispositivos de seguridad de acceso y tecnología biométrica. Ambas empresas, además, instalarán en el país una oficina regional para ofrecer asistencia técnica a su mismo grupo empresarial.

Mientras que en mayo pasado se anunció la instalación de las oficinas administrativas de la empresa AEGIR Marine, en el área de Albrook, la primera compañía en tener una licencia EMMA.

Aunque Martínez ha asegurado a este diario que una docena de empresas están viendo la posibilidad de mudar sus operaciones productivas de manufactura ligera a nuestro país. 

Sin embargo, esas decisiones toman varios años, y por eso «estamos creando las bases para que nuestro país sea competitivo a la hora de que las empresas piensen en mudar parte de la producción a un mercado más cercano; y se siguen haciendo los esfuerzos de promoción».

AEGIR Marine brindará soporte estratégico y técnico, así como servicios de ensamblaje de piezas de sellado y propulsión, entre otros; los cuales deberán estar en marcha en el tercer trimestre de 2022. Actualmente, cuenta con presencia en los Países Bajos, Singapur, Shanghái, Namibia, Estados Unidos y Emiratos Árabes.

Caso de éxito

Dentro de las multinacionales adscritas al régimen EMA se encuentra la estadounidense 3M;  una marca que aunque  tiene presencia desde hace 55 años, fue hace 14 años que se decidió traer a Panamá la manufactura, siendo un ejemplo de éxito.

Desde el año 2009 expandió sus operaciones en Panamá, en el sector de la manufactura y cinco años después (2014) estableció sus oficinas regionales en el área de Panamá Pacífico, donde hoy en día opera su planta de producción.

Durante estos años de presencia en el país, se ha integrado no solo la subsidiaria comercial, sino también un centro regional de distribución, que abarca todos los países de América Latina.

Sobre la posibilidad de ampliarse y aprovechar los beneficios de la ley EMMA para traer nuevas líneas de negocios, Aguirre dice que por el hecho de tener una de las principales experiencias en manufactura en el país fueron consultados al momento de hacer la ley  EMMA y colaboraron con ello.

Sin embargo, la ley como tal no les ofrece un adicional a lo que ya tienen hoy en día, puesto que operan en Panamá bajo dos regímenes diferentes: el régimen de Panamá Pacífico y el de empresas SEM; no obstante, aclaró que si se puede explorar alguna operación de manufactura en otro lugar que no sea Panamá Pacífico sin duda alguna esa (EMMA) sería la mejor opción.

Manufactura con el sello ‘made in Panama’ 

Desde la planta de 3M en Panamá Pacífico, la mercancía se consolida y se reexporta. Se hace manufactura en 11 líneas de producción que se han agregado. Se fabrican productos orientados al sector automotriz y cuidado de vehículos, explicó  Aguirre.

Aguirre asegura que muchos de estos productos que se manufacturan en Panamá no se hacen en otros países. Y es que desde su fundación la multinacional ha implementado tecnología diversificada para atender clientes con diversas necesidades y variedad de productos.

“Aquí fabricamos abrasivos y envases para pistolas de pintura, entre otros. Todo con mano de obra local. Nos posiciona como un punto importante de producción para el mundo”, afirma Aguirre.

Discos de lija o abrasivos, almohadillas para pulido automotriz y marítimo, entre otros, son algunos de los productos que ahora la multinacional estadounidense fabrica desde su hub de manufactura y distribución ubicado en Panamá Pacífico, con maquinaria de las más modernas.

La planta trabaja la fabricación de sus productos con una combinación tanto con robótica de primera línea como mano de obra humana. La compañía cuenta con tecnología de punta igual a la que utiliza en sus plantas de Alemania, Brasil y Japón.

Desde la planta de 3 M en Panamá Pacífico se exportan unos 300 productos de la marca, de los cuales por lo menos 50 tienen el sello “made in Panama” y se envían a los diversos mercados del mundo. Se estima que por mes, en su mejor momento, se pueden estar produciendo hasta cerca de 25 millones de unidades de abrasivos, explicó un portavoz de la empresa.

El 100% de lo que produce 3M en Panamá Pacífico “va fuera de Panamá”. El 70% de lo que se fabrica en el país va a Estados Unidos, el 20% a Europa y el 7% a Asia y el 3% a los países de Latinoamérica.

La planta de 3M opera en Panamá Pacífico desde el 2009 con una inversión inicial de un poco más de $30 millones, y cada año ha ido expandiéndose y aumentando en su capacidad de producción, conforme a un plan de expansión año a año en función de la demanda.

“Aquí (instalaciones de 3M en Panamá Pacífico) se concentra toda la gerencia de manufactura para Latinoamérica y está también el tema de expansión de la planta”, puntualiza Aguirre.

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