Impulsar el crecimiento económico y sanear las finanzas públicas se mantienen como los grandes retos nacionales de este 2020.

Por Rocío Ballestero, Carolina Barrantes, Luis Solís, Alejandra Soto, Loida Martínez y Jenny Lozano

La llegada al poder del presidente Nayib Bukele, desde el 1 de junio de 2019, fue bien recibida por la comunidad internacional y ha marcado un antes y un ahora en el país. Este político joven y poco convencional, le ha plantado cara a la corrupción, está abocado a diversificar la economía con acciones que atraen a los inversionistas e impulsa un plan integral contra la violencia que está permitiendo la recuperación paulatina de territorios controlados por las pandillas y una baja en la tasa de asesinatos. De hecho, de acuerdo con cifras oficiales, agosto se convirtió en el mes con menos homicidios desde 1998 (131).

También se le reconoce que ha propiciado una mejora significativa en las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, un socio comercial estratégico. Además, allí viven millones de salvadoreños bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) que está por vencer y su futuro tendrá impactos directos en el flujo de remesas que mueve la economía y el consumo local.

Entre sus pendientes destaca cerrar la brecha entre realidad y expectativas en un entorno mundial incierto, según la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES). De allí que ese tanque de pensamiento recomendara al presidente de El Salvador, concretar oportunidades de empleo, a través de la promoción de in- versiones.

Asimismo, se estima clave que el Ejecutivo y la Asamblea Legislativa generen las condiciones para la construcción de un acuerdo fiscal integral por me- dio de un proceso de construcción colectiva. A juicio de analistas del Instituto de Estudios Fiscales (ICEFI), eso promoverá el crecimiento económico sostenible, la construcción de la equidad, la efectividad del Esta- do y la garantía de los derechos para toda la población.

Desde el 2018, el déficit fiscal ha venido aumentando. La previsión oficial es que en 2019 rondará los US$832,2 millones y el Proyecto de Presupuesto 2020 plantea una cifra mayor: US$971,7 millones.

“El ascenso va en la dirección contraria al ajuste de 3 puntos del PIB que la Ley de Responsabilidad Fiscal establece que debe realizarse hacia el 2021, por medio de acomodos en ingresos y gastos”, sostiene Pedro Arguedo, investigador del departamento de Estudios Económicos de FUSADES.

El Ministerio de Economía espera que la inversión privada se eleve a US$1.000 millones en 2020 y está trabajando en la reducción de la tramitología y en la creación de ecosistemas de negocios.

China aliada

Por invitación del gobierno chino, el mandatario Bukele realizó una visita oficial a ese país, en diciembre de 2019. Como resultado, regresó a El Salvador con las maletas llenas de apoyo que inyectarán mejoras a su economía.

Bajo el modelo de asistencia no reembolsable, China financiará:

La construcción de una nueva Biblioteca Nacional, en el mismo lugar en la que se encuentra la actual. El desarrollo de una planta potabilizadora de agua en el municipio de Ilopango, en el departamento de San Salvador.

La ejecución de obras para tratamiento de agua potable y de aguas residuales en el marco del proyecto Surf City.

La construcción de un Estadio Nacional moderno para los Juegos Centroamericanos y del Caribe. La ampliación y mejoras de la zona del muelle del Puerto de La Libertad. El apoyo a proyectos de agricultura, ciencia y tecnología.

Puntos flacos

El país requiere consolidar su deuda pública y sanear sus finanzas. Aunque se han venido ejecutando algunos programas para reducir la tasa de homicidios, ésta se mantiene alta: 50 por cada 100.000 habitantes. Lo mismo ocurre con las extorsiones y la violencia, elementos en contra del crecimiento económico. La necesidad de mano de obra calificada y especializada.

El limitado acceso de las micro, pequeñas y medianas empresas a fuentes de financiamiento e instrumentos financieros. Más de dos millones de personas en situación de pobreza.

Una caída en la participación de sueldos y salarios de 38,9 a 37,2% y un aumento del excedente bruto de explotación de 36,5 a 38,9%, entre 2005 y 2018.

Oportunidades y nuevos proyectos

El país buscará diversificar sus exportaciones, con un especial interés en la exportación de servicios digitales. A su vez, persigue aprovechar al máximo los 12 acuerdos comerciales vigentes.

El aspecto logístico se consolida como un elemento clave para fortalecer negocios. En ese sentido, en 2019 se concluyeron las obras de ampliación en el puerto de Acajutla, cuya capacidad de almacenaje aumentó en un 30% (65.000 TEUS adicionales), al tiempo que el rendimiento de recepción y despacho de contenedores se eleva un 40%. La inversión alcanzó los US$13,2 millones.

Plan Pacífico. Integrado por una red de puertos, ferry y aeropuertos claves del proyecto Surf City, que llevará a cabo obras de infraestructura para impulsar el turismo en playas aptas para la práctica del surf de los departamentos de Ahuachapán, Sonsonate, La Libertad, La Paz, San Miguel, Usulután y La Unión. La meta es convertir a esas zonas en polos de desarrollo económico. El proyecto incluye la construcción del “Tren del Pacífico” y la activación del Puerto de La Unión, en la zona oriental, todo enmarcado en una plataforma de desarrollo económico denominado Economía Azul.

Construcción de un tren de alta velocidad y aeropuerto en la zona oriental

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