“En casi la mitad de hogares de la región no hay conectividad ni dispositivos”.

Por EFE

Los sistemas educativos de los países de Latinoamérica mostraron grandes fallos e inmadurez durante la pandemia de covid-19, pero estos problemas ya eran anteriores, aseguró en entrevista con Efe el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), Mariano Jabonero.

“La pandemia puso de manifiesto que los sistemas educativos de la región, usando un término caritativo son inmaduros, adolecían en su calidad, inclusión y equidad, eran bastante imperfectos”, sentenció.

La OEI, que se creo en 1949, es un organismo intergubernamental que centra sus acciones en buscar la cooperación entre los países en materia de educación, cultura y ciencia.

Según indicó Jabonero, en este momento la educación es un tema “troncal” en el que están centrando gran parte de su trabajo y atención.

Y en estrecha relación con la educación, especialmente después de la pandemia, se encuentra la tecnología, que tras una forzada y fallida transición hacia la educación virtual, evidenció su mal estado de salud.

El secretario compartió que de acuerdo a los datos a los que atiende la organización, aquellos alumnos que tenían conectividad y dispositivos pudieron mantener su educación durante la pandemia.

“En casi la mitad de hogares de la región no hay conectividad ni dispositivos”, sentenció.

Por esto, dijo, la OEI trabaja para tratar de garantizar sistemas educativos híbridos, “presenciales y virtuales para todos y para todas, ese es el objetivo fundamental”.

Y este plan llevado a la práctica consiste en un “gran” proyecto internacional de transformación educativa del que se desprenden muchos otros proyectos.

Así mismo, la organización considera que otro de los grandes retos en la región es el fortalecimiento de la educación superior, ya que tanto la oferta como la demanda han incrementado sus cifras en los últimos años, sobre todo en personas cuyos familiares no habían ido a la universidad.

“Es un reto porque tenemos que garantizar que la calidad sea siempre la misma, que no surjan universidades que podríamos calificar como de segunda división. Y otro factor es que todo eso ofrezca a los estudiantes unas competencias pertinentes para que después tengan mejores puestos de trabajo”, concretó Jabonero.

Por último, en relación a la ciencia, los esfuerzos de la OEI se están centrando en la divulgación de la ciencia, en “despertar mentes curiosas” y tratar de que los jóvenes se interesen por carreras científicas y tecnológicas.

Todo lo anterior se concreta en la realización de 500 proyectos simultáneos de la OEI, en la que trabajan alrededor de 3.900 personas en las 20 sedes que tiene en diferentes países de la región.

Pin It on Pinterest

Share This