La educación es uno de los pilares fundamentales para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Por Revista Summa

Naciones Unidas expresó su apoyo a Costa Rica por el inicio presencial del curso lectivo 2022, en el que más de 1.2 millones personas estudiantes asistirán a escuelas y colegios de todo el territorio nacional.

La ONU hizo también un vehemente llamado al cumplimiento de los protocolos de higiene y medidas sanitarias que garanticen una estancia y convivencia segura de los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y personal docente y administrativo en los centros educativos.

María Dolores Pérez, Representante de OPS/OMS en Costa Rica, se refirió a la importancia de las lecciones presenciales para la salud de la población estudiantil: “Necesitamos devolverle a los niños y las niñas espacios seguros y propicios para su salud y bienestar, entre ellos, los centros educativos, que para muchos son el único lugar donde reciben una comida nutritiva en el día, donde se les proporciona apoyo para cuidar su salud mental y donde tienen las condiciones para realizar actividad física, entre muchos otros beneficios de la educación presencial”, destacó.

Además, Pérez mencionó que el país puede reabrir las escuelas y los colegios de manera segura aplicando los protocolos de salud, tales como el uso de mascarilla, la ventilación de espacios y el lavado de manos y agregó la importancia de la vacunación en niños y niñas, así como en personal que labora en centros educativos- para ayudar a reducir la transmisión del virus SARS-CoV-2.

La educación es uno de los pilares fundamentales para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pues además de permitir la generación de conocimiento, también contribuye al desarrollo de capacidades y habilidades que procuran el bienestar físico, emocional y afectivo de las personas.

En todo el mundo, la pandemia de la COVID-19 exacerbó las desigualdades y el ámbito educativo no fue la excepción. En el caso de Costa Rica, una de las mayores brechas fue la digital que incidió en el acceso y ejercicio del derecho a la educación de las poblaciones de bajos ingresos y en situación de vulnerabilidad. Durante el 2020 y 2021, más de 535.000 personas estudiantes no tuvieron condiciones adecuadas de conectividad y acceso a recursos tecnológicos lo cual, aunado a otros aspectos económicos, sociodemográficos y geográficos, derivó en un rezago educativo sin precedentes.

Datos del Ministerio de Educación Pública (MEP) indican que en 2021, de una población escolar de alrededor de 1,2 millones, sólo cerca del 60% tenía acceso a su plataforma digital educativa mientras que el resto debía seguir su proceso educativo a través de WhatsApp, recursos digitales offline e impresos. Asimismo, sólo el 34% de los estudiantes reportaron tener el equipo requerido y conectividad total para participar en los procesos de educación digital, el 29% tiene acceso limitado a ambos y el 37% reportó no tener acceso a cualquiera.

Patricia Portela, Representante de UNICEF, recalcó que la asistencia presencial a las escuelas y colegios es fundamental para la educación y el bienestar de los niños, niñas y adolescentes; así como la implementación de un programa sólido de nivelación académica, el apoyo para las personas estudiantes más vulnerables; el acompañamiento de las comunidades y las familias a sus hijos e hijas para que recuperen las pérdidas académicas lo más pronto posible; y la vacunación completa de las personas docentes, el personal administrativo y de los niños, niñas y adolescentes (sin que ello sea un requisito para poder asistir). Lo anterior sin olvidar la importancia de seguir al pie de la letra las medidas sanitarias que ofrezcan un ambiente propicio y seguro para el retorno a las clases”.

Allegra Baiocchi, Coordinadora de ONU en Costa Rica reconoció que  la decisión de Costa Rica de regresar a la presencialidad en el sistema educativo es un gran acierto y requiere complementarse con acciones urgentes como inversión en conectividad, disponibilidad de dispositivos tecnológicos para los estudiantes en condición de exclusión, inversión en alfabetización digital para las personas estudiantes, docentes y personas administradoras de los centros educativos; además de promover la seguridad en línea e invertir en la calidad de la educación y retención escolar”.

Francesc Pedró Representante de UNESCO Oficina de San José, destacó la importancia del retorno a clases en un momento donde la mayoría de los países en América Latina no han retornado 100% a las clases presenciales. “El retorno a los centros educativos es fundamental para garantizar el Derecho a una Educación con acceso para todos y todas, y con condiciones de salud, seguridad, alimentación y calidad de los aprendizajes que permitan la superación de los obstáculos presentes en aras de una mejor calidad de vida para futuro. También lo es repensar la educación, para hacerla más flexible, accesible, ajustable a las circunstancias y emergencias inesperadas, capaz de ofrecer escenarios de continuidad por medio de todos los mediosde comunicación actuales y con docentes preparados y preparadas para garantizar el aprendizaje de los conocimientos básicos (lecto escritura, ciencias, matemáticas) y de aquellos que son fundamentales para el logro de la meta 4.7 del Objetivo de Desarrollo Sostenible sobre la Educación a lo largo de la vida entre los que destacan educación para el desarrollo sostenible, educación para la ciudadanía mundial y alfabetización digital. Es esencial que Costa Rica continúe realizando esfuerzos en la enseñanza de estas temáticas”, indicó.

La ONU también destacó los esfuerzos realizados por el Ministerio de Educación Pública con el apoyo de las agencias del Sistema de Naciones Unidas para acelerar el mejoramiento de los aprendizajes con el uso nuevas plataformas digitales como: Saber, Orientados y Aprendo Pura Vida, las cuales son pasos firmes en el camino por una utilización más integral y comprensiva de la importancia del uso de las nuevas tecnologías para avanzar hacia una educación de calidad, el desarrollo de competencias para la vida y la empleabilidad futura de las nuevas generaciones y la inclusión de poblaciones especialmente vulnerables como lo son las indígenas, con discapacidad, migrantes, solicitantes de refugio, afrodescendientes, entre otras.

Naciones Unidas expresó su compromiso de apoyar al país para renovar el contrato social con la educación, que promueva una visión compartida de los propósitos públicos de la educación, concebida como un bien público común cuya promoción es esencial para abordar no solamente esta crisis y sus impactos, sino también para reflexionar y hacer realidad un desarrollo con inclusión, equidad, democracia y justicia social al cual el país aspira.

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