Durante el encuentro, los funcionarios aprobaron una propuesta de fortalecimiento del mecanismo de coordinación educativa regional.

Por EFE

Los ministros de Educación de América Latina y el Caribe reunidos en Argentina asumieron este viernes el compromiso de trabajar en forma mancomunada “para reducir la desigualdad social y educativa, considerando que la educación es un derecho humano universal y un bien público social» para todos los ciudadanos.

Así lo acordaron las máximas autoridades educativas de los 20 países de la región en la “Declaración de Buenos Aires”, que se emitió en el marco de la III Reunión de Ministras y Ministros de Educación de América Latina y el Caribe, organizada por el Ministerio de Educación de Argentina y la Oficina Regional de Educación de la Unesco, según difundió en un comunicado la cartera argentina.

En el documento, los ministros manifestaron la decisión de «fortalecer y diversificar los mecanismos nacionales y regionales de evaluación y monitoreo de la Agenda 2030, de acuerdo con la realidad de los países, con el fin de contar con información confiable y oportuna para guiar» sus «acciones».

Los funcionarios acordaron, además, «tomar acciones urgentes para recuperar y transformar” sus “sistemas educativos», en el sentido de «impulsar una transformación profunda que atienda los factores estructurales y sistémicos que han contribuido a la gran deuda e injusticia educativa que arrastra la región».

Los ministros también realizaron un «pedido expreso» a los organismos financieros internacionales por considerar que el endeudamiento externo es uno de los «principales obstáculos» para la restauración de los sistemas educativos regionales.

Y finalizaron convocando a toda la comunidad «a reforzar su compromiso por la recuperación educativa en América Latina y el Caribe».

La III Reunión Regional de Ministras y Ministros de Educación -que se celebró desde este jueves en el Palacio San Martín, sede ceremonial de la Cancillería argentina- tuvo por finalidad dar seguimiento a los avances y desafíos relacionados con la consecución del cuarto objetivo de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, centrado en “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad”.

La reunión ofreció un ámbito propicio para consolidar la agenda de cooperación entre las naciones para abordar los retos comunes desde una mirada compartida, tras la prolongada crisis que el continente atravesó por la pandemia y el impacto que esta tuvo en los sistemas educativos de la región.

Durante el encuentro, los funcionarios aprobaron una propuesta de fortalecimiento del mecanismo de coordinación educativa regional, que fue incorporada a la Hoja de Ruta para la implementación del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4-Educación 2030 para el período 2022-2025.

El ministro de Educación argentino, Jaime Perczyk, aseguró en el comunicado: “Tenemos que aprovechar este momento histórico como una manera de reinventarnos porque muchos de los roles y maneras de relacionarnos en el contexto educativo cambiaron”.

“Hay que reimaginar e implementar una educación más pertinente que convoque a la responsabilidad de todos los actores de la sociedad”, agregó.

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