La incertidumbre, el estrés, los enojos que esos cambios de personalidad, de parte del jefe o superior, generan en la oficina afectan directamente en su desarrollo

Por El Salvador

El problema de este tipo de jefes es que frente a una misma situación puede reaccionar de forma diametralmente opuesta, provocando ansiedad en su equipo que no sabe cómo actuar. Nunca se sabe cómo estará al día siguiente. Entre los compañeros de trabajo se suele preguntar “¿Y cómo viene hoy?”.

Lunes: mi jefe entró a la oficina sin saludar, apenas y responde cuando se le brindan los informes por muy buenos que sean.

Martes: mi jefe saludó, sonrió y de la nada dice que no sabe qué haría sin su equipo de trabajo y luego me empieza a platicar cosas muy personales.

Estos pequeños ejemplos no necesariamente pueden calificar a alguien como bipolar, ya que ese trastorno tendría que ser analizado por un psicólogo o psiquiatra con cada caso específico. Sin embargo, sí propicia un ambiente tenso y desmotivante en muchos empleos donde ocurre. Sin embargo, estos cambios no solo generan incertidumbre, sino que malestar, ya que según estudios la relación con el jefe o superior es de las principales razones por las que una persona decide dejar un empleo.

Otro ejemplo que mencionan expertos de un jefe “bipolar” es que un día en una reunión pide respeto en el equipo y practicar siempre buenos valores, como saludar, ser solidarios entre compañeros y no crear rumores con comentarios mal intencionados unos de otros. Pero a los pocos días te grita y te recalca que le puede hablar a quien quiera como le da la gana y para colmo escuchas cuando está hablando mal o incluso ofensivamente de otro compañero de trabajo.

Y entonces te preguntas ¿quién es verdaderamente? Y actitudes similares, después de cuatro años de trabajar con él las has visto constantemente, por lo que lo calificas como “bipolar” o tóxico y te conformas a verlo como jefe, pero no como a un líder, pues no quieres ser cómo él.

Según dicen los expertos, la incertidumbre, el estrés, los enojos que esos cambios de personalidad, de parte del jefe o superior, generan en la oficina afectan directamente en tu desarrollo y productividad.

Pero ojo, no estamos hablando de un jefe difícil o tirano, explotador, ya que este jefe al que nos referimos, el “bipolar”, simplemente hoy puede ser un tirano, alguien que te mira por encima de su hombro, pero mañana no, mañana incluso te invitará un café, se sonreirá contigo y te dirá que sin ti en el equipo, eso no funcionaría. Y en ese momento te sientes bien y cuando alguien pregunta ¿y cómo vino hoy? respondes, bueno ayer andaba de ogro, pero hoy anda de buenas, ya saben como es de bipolar, no le hagan caso. Y aunque así pasan los días, todas esas situaciones sí afectan tu crecimiento profesional, porque nunca sabes si ese jefe un día te hablará de un asenso o aumento de salario, pero al día siguiente te sorprenderá con “un regaño”.

¿Me quedo o me voy?

Algunos recomiendan que busques la “hora de la verdad”, es decir un momento de comunicación oportuno con tu jefe o jefa y le expreses de una forma respetuosa cómo te sientes ante sus actitudes y cambios de humor.

Sin embargo, otros no lo recomiendan pues temen que eso solo sea motivo para ser despedido o que el jefe la tome en su contra, ya que es imposible tratar de razonar con ellos, o sobre ellos., por su ego, porque le molesta, porque se resiste a aceptar que sus actitudes no son las mejores, ya que en su cerebro él o ella como jefe siempre está en lo correcto. Pero no nos pondremos a tratar de entenderlo o entenderla, ya que cada caso tiene sus particularidades, sin embargo, sí te podemos decir que tienes dos opciones o te quedas con tu empleo y asumes que él no va a cambiar, y aceptar todos esos cambios de personalidad que te generan malestar y estrés o decides cambiar tú.

Según la experta en Ansiedad y Estrés Laboral, Beatriz Álvarez, “tu jefe es un ignorante emocional, y ha llegado el momento de que lo veas así. Esa rabia que vuelca en ti no existiría si fuera una persona satisfecha”.

Y sus insatisfacciones, miedos complejos suele sacarlos con quienes están bajo su rango, por lo que si la situación es molesta e incluso desesperante lo mejor es irte. No huir, sino buscar otro empleo. A veces se piensa que un jefe siempre es el tirano, arrogante, insensible e incluso maltratador, pero no es así.

Existen buenas oportunidades de trabajo y jefes que generan ambientes favorables para tu crecimiento laboral dentro de un ambiente sano y productivo, para ti como persona y profesional y para tu equipo. Sin lugar a dudas todas estas situaciones generan un ambiente tóxico, pero lamentablemente las recomendaciones son o te adaptas a esos cambios de comportamiento o buscas otro empleo.

Si eliges esta última opción, en primer lugar no descuides tu trabajo actual, recuerda que tu trabajo habla por ti, ante todo es tu carta de presentación laboral. También debes tener presente que tu jefe no es el único ser bipolar, ya que en algún otro empleo conocerás a algún jefe o colega con esos cambios de humor que afectan el ambiente laboral.

Por lo tanto una de las mejores armas ante cualquier situación, ya sea te quedes o te vayas de un empleo por un jefe tóxico o bipolar, es que sepas manejar tu inteligencia emocional, no dejes de proyectarte siempre como profesional y sigas capacitándote.

Consejos 

Consultando varios blogs de expertos sobre ansiedad y estrés laboral por jefes difíciles, enojones o bipolares elegimos los consejos que más coinciden y que pueden servirte:

1. Observa. Tu ya conoces a tu jefe y sabes que si pasa sin siquiera saludar es porque anda “en su luna” y que seguramente en cualquier momento saldrá de nuevo de la oficina para reclamar por algo sin razón. Por tanto no permitas que te tome su reacción por sorpresa y te provoque ansiedad.

2. Concéntrate en tu trabajo. No permitas que sus cambios de humor te contagien y menos que influyan en tu desempeño.

3. No lo tomes como algo personal. Ya lo observaste tras semanas, meses o años y ya te diste cuenta que esta actitud no es solo contigo, de ahí la pregunta que ya en broma de haces con tus compañeros ¿Y de qué humor viene hoy?

4. No bajes tu calidad ni tu ritmo. Aunque muchas veces ese cambio repentino de humor y frases hirientes puedan desmotivarte, no bajes tu proactividad y tu calidad en cada una de tus funciones.

5. Sé inteligente. Enfrentando a tu jefe no lograrás lo que buscas y lo que buscas es un ambiente laboral sano, así que si tu jefe tiene problemas de inteligencia emocional no caigas tu en ello, no llores, no te enojes, no te burles, no intrigues, no sufras.

6. No tomes venganza. No se trata de ir por ahí despotricando contra tu jefe o hablando mal de la oficina. Demuestra tus valores personales y profesionales, porque si no estás dispuesto a aceptar a esa persona con esos cambios de humor nocivos, lo mejor es que busques otro empleo, y si hablas mal del que tienes eso hablará mal de ti.
7. Sonríe y disfruta tu trabajo. Sé que suena difícil ante un panorama no muy alentador, pero es posible; y además para quitar el estrés y una posible depresión, lo mejor es una mente ocupada y un buen humor.

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