Cuando se acercaba septiembre, los mercados financieros comenzaron a descontar una subida de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (FED), el Banco Central estadounidense; en su momento el dólar se fortaleció contra la mayoría de monedas y los rendimientos de los bonos comenzaron a subir. No obstante, la volatilidad en mercados emergentes, y particularmente en China, obligó a posponer el movimiento.

Por Pulso Bursátil

En la reunión de octubre la entidad tomó las medidas para enviar la señal de que diciembre sigue siendo una posibilidad, algo que los mercados poco a poco han comenzado a creer. Este miércoles tres de los miembros más influyentes, incluida la presidenta de la entidad, Janet Yellen, se preocuparon por señalar que la posibilidad de una subida en diciembre “está viva”.

La coyuntura actual es muy similar a la de 2013, cuando la entidad pospuso, en ese mismo mes, el proceso de reducción en el monto de compra de bonos (Quantitative Easing), debido a la volatilidad en los mercados, para luego actuar en diciembre.

Ahora parece que los temores de un desplome en la economía china disminuyeron, por lo que el gigante asiático parece haberse estabilizado, aunque en un nivel de crecimiento un poco menor, lo que es consistente con la fuerte subida que experimentaron los principales índices bursátiles. De igual forma, los mercados emergentes encontraron un piso y la posibilidad de una crisis en estas economías, similar a la de 1997, se ve lejana.

De esta forma, los inversionistas han vuelto a posicionarse ante una subida de tasas; durante esta semana las probabilidades de una subida han alcanzado el 60%, lo que es importante debido a que minutas de las reuniones de la entidad monetaria muestran que ellos siguen de cerca estas expectativas, ya que evitan sorprender negativamente a los mercados.

Pero no solo las probabilidades han subido, los rendimientos de los bonos del gobierno de Estados Unidos ya comenzaron a reaccionar y el de 2 años, el cual está muy influenciado por la política monetaria, está en máximos no vistos desde 2011. Este comportamiento se ha visto también en la cotización de las monedas, con el euro cayendo a los US$1,08, uno de los menores niveles en meses.

Sin embargo, como señaló Yellen ayer, nada está decidido, por lo que los datos económicos son claves en las próximas semanas. En virtud de eso, todos los ojos estarán sobre el dato de creación de empleo que se dará a conocer este viernes, donde un dato bueno podría solidificar la posibilidad de que en diciembre se dé el primer movimiento, algo que no ha sido experimentado en años y, como encontró un estudio de la cadena de televisión CNBC, algo nunca visto por la mitad de los que trabajan hoy en día en Wall Street.

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