Los inversores extranjeros en edificios de oficinas y locales comerciales vendieron más propiedades de las que compraron por primera vez en siete años, advirtió un informe.

Por Expansión

El mercado estadounidense de bienes raíces comerciales mostró una señal de alerta en el primer semestre de 2019.

Por primera vez en siete años, los inversionistas extranjeros en edificios de oficinas y locales comerciales se convirtieron en vendedores netos de propiedades, de acuerdo con un nuevo informe de Real Capital Analytics, que hace un seguimiento del sector.

Esto sigue a un fuerte 2018, cuando la adquisición extranjera de bienes raíces comerciales alcanzó niveles casi récord.

“Estos inversores siguieron comprando activos”, escribió Jim Costello, autor principal del informe. “Simplemente vendieron más de lo que compraron”.

Las adquisiciones directas totalizaron 21,300 millones de dólares (mdd) en la primera mitad del año, una disminución de más del 40% en comparación con el mismo periodo del año pasado. Mientras tanto, las ventas alcanzaron los 21,400 mdd.

Ninguna región en particular fue responsable del retroceso, aunque China cayó notablemente al número nueve en la clasificación de inversores. El país, que ha endurecido las normas sobre las salidas de capital, fue cuarto en 2018 y tercero en 2017.

El informe identificó la tendencia como una “señal de alerta amarilla en lugar de una roja”.

«No es que toda una clase de inversores esté descartando a Estados Unidos”, indicó Real Capital Analytics. “Más bien, los acuerdos de alto precio que persiguen estos inversores se están volviendo más desafiantes”.

Una parte significativa de la inversión en el último año proviene de Canadá, que representó el 55% de toda la inversión extranjera en el sector, señaló el informe. Un factor importante son los grandes acuerdos realizados por el gigante inmobiliario Brookfield Asset Management.

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