Viña chilena se encuentra expandiendo la línea orgánica y ya llega a mercados de Guatemala, Panamá y Costa Rica.

Por Revista Summa

Hechos con uvas libres de agentes químicos y producidos de forma amigable con el medio ambiente, los vinos orgánicos toman fuerza en el mercado centroamericano posicionándose como los preferidos del público debido a sus grandes ventajas y cuidados con los que son producidos.

A pesar de ser un proceso distinto de tratamiento, los vinos orgánicos comparten gran parte de los beneficios del vino tradicional, no obstante, al ser cosechada la uva sin agentes químicos, pesticidas y otros productos modificados, se conserva de una forma más natural.

En la región, Cono Sur es una de las viñas chilenas más importantes de toda Latinoamérica con presencia de sus productos en más de 80 mercados que produce este tipo de vinos orgánicos. Desde su fundación se ha comprometido al desarrollo sustentable apostando a la producción de productos de alta calidad que van de la mano con el cuidado del medio ambiente, sus colaboradores y la comunidad.

Matias Ríos, Director de Enología de Cono Sur y reconocido como uno de los Masters Winemakers de 2020, explica que un vino orgánico es producido con uva orgánica, y todo el proceso productivo de plagas son tratados con productos biológicos y de origen vegetal, esto hace que el proceso de producción sea más costoso, pero teniendo la ventaja de ser más limpio.

Entre las bondades más sobresalientes y exclusivas del segmento orgánico Cono Sur se encuentran:

  • Las personas que son alérgicas a los sulfitos pueden hallar en el vino 100% orgánico, una solución al problema.
  • En un contexto medioambiental, el consumo de vino orgánico es una forma de promover el uso de tecnologías verdesque favorecen el cuidado del planeta.
  • Es un vino limpio, es un cuidado al planeta, se logra una mejor calidad de vida al viñedo
  • Las uvas para producir el vino tienen pieles más gruesas y concentradas dando como resultado vinos expresivos.

Certificaciones

Un vino orgánico debe ser plantado en un viñedo certificado y sin el uso de ningún componente químico o sintético. La fertilización junto a la prevención y control de plagas deben se deben contrarrestar con técnicas que emplean recursos naturales.

El viñedo Cono Sur se ha formado respetando los principios sustentables y orgánicos. Se consideran flores, pasto, insectos y aves junto a los ciclos de la naturaleza para mantener un equilibrio total en la producción. Por ejemplo, si existe una plaga, en vez de utilizar un químico insecticida, se incluyen ciertos insectos o animales que naturalmente pueda crear un equilibrio en el viñedo.

Gracias a los estrictos procesos, Cono Sur ha logrado adquirir certificaciones ISO, gracias a su proceso de calidad e inocuidad.

“Ultimamente obtuvimos la certificación de Empresa B, el cual es un reconocimiento que tiene un manejo sustentable de los productos, busca ser empresas que sean positivas para la comunidad con productos de calidad”, explica Ríos.

Hasta el momento la viña cuenta con estas certificaciones:

  • Carbon Neutral Delivery: Se compensa todo el CO2 emitido en todos los procesos de transporte de los productos (desde la bodega, hasta el consumidor final).
  • B Corp: Certificación que avala a Cono Sur como una empresa que busca balancear el beneficio económico con un propósito positivo para el entorno.
  • Ecocert (Orgánica).
  • Vegana, entre otras.

Alpiste, uno de los distribuidores más grandes de vino en Costa Rica apuesta por Cono Sur, ya que según comentó Rojas, esta casa ofrece un vino de altísima calidad, asequible y con una expresividad única en cada una de sus cepas. Además de ser certificado orgánico, es certificado vegano y producido bajo los más altos estándares de sustentabilidad para proteger el medio ambiente.

Este producto puede tener un valor hasta de un 35% más alto que el vino tradicional,  y dadas las tendencias contemporáneas hacia lo orgánico, se espera que la demanda vaya creciendo poco a poco con el tiempo.

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