Reduzca gastos de consumo como desconectar aparatos eléctricos, pasar menos tiempo en la ducha, ajustar tareas del hogar a franjas horarias de tarifa reducida.

Por Revista Summa

Debido a la situación que enfrentamos con el COVID-19, es importante no solo cuidar su salud física y mental sino también la financiera. Ante este contexto, la meta principal siempre debería ser que el ingreso no sea superior a los gastos y si está restringido de dinero, en este caso lo mejor es tratar de que el ingreso sea igual a todos los gastos.

Laura Moreno, vicepresidenta de Relaciones Corporativas de BAC Credomatic, comentó que, si por alguna razón los ingresos se disminuyen del todo, lo primero que debe de hacer es identificar en conjunto con el resto de la familia cuánto ingreso sí van a percibir para que puedan maximizar los recursos.

“Reúnase en familia para que todos conozcan la situación y puedan aportar ideas, ya sea de cómo aumentar ingresos o de cuáles gastos se pueden reducir o eliminar. Sin duda, será más sencillo reducirlos que aumentarlos de forma inmediata, sin embargo, no se guarde la situación y sobre todo no trate de tapar el hoyo con crédito, recuerde que el crédito se acaba”, afirmó Moreno.

Adicional a estas medidas, BAC Credomatic recomienda:

o Reduzca gastos de consumo como desconectar aparatos eléctricos, pasar menos tiempo en la ducha, ajustar tareas del hogar a franjas horarias de tarifa reducida (lavar, planchar, cocinar) o apagar las luces en habitaciones desocupadas. Otras disminuciones requieren de decidir sobre contratar o no servicios o adquirir bienes tales como el lavado del vehículo, revisar si hay servicios que de pronto no está utilizando tanto como servicios de «streaming» en línea, membresías, etc.

o Si el ingreso ha variado, la situación general también. De esta manera, el plan y el comportamiento deben variar acorde a la realidad. Posponga compras que no sean estrictamente necesarias. La «operación bienestar» debe primar antes de la «operación placer» o la «operación deseo». Estas dos últimas pueden esperar.

o Haga un inventario lo más detallado posible de sus ahorros, revise el dinero que tenga en diferentes cuentas o entidades y contemple cuál utilizará en caso de que se presenten urgencias para no recurrir de primera instancia al crédito.

o Una vez que realice todos los ajustes y ve que es posible ahorrar el monto que sea ¡hágalo! No importa si es US$1. De seguro más adelante esto le será de mucho provecho.

o Si tiene puntos en sus tarjetas de crédito que son canjeables por dinero o bienes y servicios, esta es una buena oportunidad para usarlo.

“Después de que pase la situación y puedan normalizarse o mejorar sus ingresos recuerde mantener el hábito de ahorro, trabaje en construir un fondo de emergencias que vaya alimentando mes a mes Si le cuesta reducir el gasto o el impulso de compra es mucho, utilice la estrategia de un día a la vez: por hoy no lo voy a hacer y hoy es el día que cuenta”, concluyó Moreno.

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