En Costa Rica, no se utiliza este material desde el 2018.

Por Revista Summa

En el contexto del día mundial del medio ambiente, siguiendo las metas globales para ampliar el impacto positivo de su negocio, McDonald’s anuncia que ha concluido la eliminación del uso de espuma EPS (poliestireno expandido) de todos sus envases en América Latina. Recientemente, la compañía lo aplicó en los vasos de café y en los empaques de desayuno, reemplazando el material anterior por una solución más sustentable, económica, social y ambiental, manteniendo la eficacia en el aislamiento térmico de los alimentos.

La eliminación de este material – que comenzó hace cinco años – ha generado un impacto positivo en el ecosistema, al permitir reducir aproximadamente 190 toneladas por año de material dañino para el medio ambiente. Esto es porque el poliestireno, también conocido como estereofón, trae efectos nocivos al ambiente cuando es descartado de manera incorrecta. En su lugar, McDonald& pasó a usar polipapel en los vasos, una cartulina revestida por una lámina de polietileno, que está certificada por el Consejo de Administración Forestal y por el Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal.

«Somos líderes del segmento de comida de servicio rápido y entendemos que es nuestro deber actuar frente a algunos de los mayores desafíos ambientales de la actualidad. Tenemos un compromiso global de adoptar estrategias sostenibles para empaques hacia el 2025, que incluye que el 100% de los envases procedan de fuentes renovables o certificadas», afirma José Valledor, Vicepresidente de Supply Chain de Arcos Dorados.

«En países como Brasil y Argentina la meta ya había sido alcanzada hace algunos años y, hacia fines de 2019, todos los restaurantes en América Latina pasarán a seguir esa práctica más sostenible», concluye.

Cambios en Costa Rica

En el caso de Costa Rica, desde el 2018 se eliminó el uso de poliestireno expandido de todos sus empaques y en abril de este año; se sustituyeron las bandejas plásticas de los desayunos por empaques de cartón 100% reciclables y biodegradables. De esta manera, se evitará la entrega de alrededor de un millón de empaques al año, lo que se traduce en la reducción de 45 toneladas de plástico, solamente en nuestro país.

Escala para el Bien

Además de haber alcanzado esta meta, McDonald suma varios esfuerzos para disminuir la generación de residuos de una manera general, como el desincentivo al uso de pajillas; separación de basura; y reciclaje de empaques y aceite de cocina usados ​​en los restaurantes.

La marca también es la primera red de restaurantes del mundo en firmar un acuerdo global de combate al cambio climático. La compañía se comprometió, en marzo del 2018, a disminuir en un 36% las emisiones de gases de efecto invernadero hacia el 2030, además del 20% en toda su cadena de suministros dentro del mismo período.

La acción forma parte de la iniciativa global de McDonald, Scale for Good, que aprovecha toda la fuerza, tamaño y alcance de la marca para impulsar el progreso donde sea más relevante. La «Escala para el Bien» tiene como premisa responsabilizarse y actuar en algunos de los desafíos sociales y ambientales más urgentes de la actualidad.

Otro punto a resaltar es que siendo uno de los mayores compradores de carne global, la compañía tiene la responsabilidad de ayudar a guiar a las industrias a adquirir mejores prácticas, sosteniendo como premisa limitar su impacto en el planeta, en cuanto a la producción de alimentos se refiere.

Por eso, McDonald’s es la primera red de comida de servicio rápido que compra carne sustentable, proveniente de regiones donde la ganadería es más productiva y requiere menos espacio, disminuyendo cualquier necesidad de deforestación.

Su fundador, Ray Kroc, defendió en 1955 que, «tenemos la obligación de retribuir a las comunidades donde operamos», filosofía que es seguida globalmente por la empresa hasta hoy.

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