En el 2025, más de 50 % de la mano de obra del mundo será nativo digital ¿Cómo deberían las empresas prepararse para aprovechar las ventajas competitivas de estos cambios?

Por Revista Summa

A pesar de que la mayoría de las empresas sabe que la transformación digital será crítica en el futuro inmediato, muy pocas están logrando avances reales. Un sondeo realizado por EY de Centroamérica y República Dominicana revela que el 63 % de los gerentes asegura que el ritmo de la transformación digital de la empresa que dirige es muy lento y apenas el 25 % tiene una hoja de ruta clara de este proceso. De lo anterior se infiere que la industria aún no está preparada para los cambios.

¿De qué cambios hablamos? Por ejemplo, se espera que para finales este año, Centroamérica comience a realizar pruebas para la plataforma 5G, una red que brindará velocidades de 100 veces más que la 4G. Para el 2020, se espera que existan más de 50 mil millones de conexiones a internet. En el 2025, más de 50 % de la mano de obra del mundo será nativo digital y para el 2050 se espera que casi el 50 % de los trabajos actuales sean automatizados. ¿Cómo deberían las empresas prepararse para aprovechar las ventajas competitivas de estos cambios?

De acuerdo a Lino Rivolta, consultor de Estrategia e Innovación de EY, la transformación es “tecnología aplicada en las organizaciones para crear valor. Transformación digital no es solo el mercadeo y marketing, comprar e instalar tecnologías, digitalizar o automatizar los procesos actuales; olvidar al cliente y centrarse en la empresa”.

En la implementación de la transformación, las empresas pueden caer en cualesquiera de los 7 pecados capitales que el consultor describe así:

1) Soberbia: Es la negación al cambio. Las empresas afirman que la presión del día a día no les da tiempo para entender las tecnologías exponenciales, su velocidad y su potencial. A pesar de esto, el 95 % de los ejecutivos encuestados consideran que la estrategia digital debe incorporarse dentro de la estrategia del negocio y el 25 % siente que su empresa está preparada para hacerlo.

2) Avaricia: Es la falta de foco, el afán desordenado de poseer todo con la intención solo de tenerlo. Es así que algunos confunden la transformación digital con Mercadeo o canales digitales. La pregunta es “¿qué está haciendo usted en toda su cadena de valor para transformarse digitalmente? Todas las tecnologías digitales tienen que ser consideradas para cada eslabón de la cadena.

3) Gula: Es la falta de estrategia. En lugar de diseñar una estrategia hay infinitos proyectos de transformación digital. ¿Tiene su empresa una estrategia digital que le marque un claro mapa de ruta de cómo aprovechar las oportunidades de la transformación?

4) Lujuria: Es “mucho show, pocos resultados”. En las empresas esto se manifiesta en visitas a Silicon Valley, creación de laboratorios digitales o hackatones. ¿Dónde está el retorno de estas actividades? La estrategia digital siempre debe estar alineada a la estrategia del negocio para asegurar los resultados.

5) Envidia: Es la falta de integración. Esto se manifiesta cuando queremos imponer plataformas o servicios al negocio, en contra del proceso. La estrategia define la tecnología y no al revés. Debemos asegurarnos de que la propuesta de transformación está enfocada hacia las necesidades del negocio y no a lo que los proveedores nos ofrecen.

6) Pereza: Es la falta de valentía para implementar los cambios. Y las oportunidades actuales para realizar estos cambios se encuentran en los modelos de negocios, la experiencia al cliente y los procesos. La transformación digital va a ocurrir cuando se logra transformar el negocio, cambiando la forma de hacer las cosas.

7) Ira: Es el rechazo del personal, creer que la transformación digital solo es un tema de tecnología y no se involucra a los colaboradores. Se estima que el 60 % de las empresas no incentiva a sus colaboradores para “engancharse” con la transformación digital. Es necesario gestionar el cambio y crear una cultura del mismo.

Subidos en el tren

La transformación digital es un proceso de tres niveles: sustitución, uso de la nueva tecnología como alternativa para la misma función; extensión, mejorar significativamente el desempeño o funcionalidad de un producto o servicio, sin cambiarlo radicalmente; y la transformación, reinventar la naturaleza de lo que hace para hacer las cosas radicalmente mejor de lo que antes era posible.

Ejemplos de empresas que están aprovechando las ventajas de la transformación digital hay muchos. Una de ellas es Western Union, quien logró automatizar 17.000 horas de trabajo al mes con la incorporación de 90 robots en todas las áreas de su negocio. La implementación de la tecnología comenzó en el 2016, mediante un plan piloto, y actualmente la maduración tanto de la robótica como de la empresa les permitió automatizar 44 procesos, equivalentes al trabajo de 136 personas.

En Costa Rica, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), implementó el año pasado el Expediente Digital Único en Salud (EDUS) para que cada asegurado tenga un único expediente y no varios desperdigados en diferentes centros. El documento será accesible desde cualquier centro de salud del país. Actualmente, se tiene como un plan piloto en el Hospital Psiquiátrico “Roberto Chacón Paut” y van a llevarlo a 29 hospitales más de la red.

Muchas empresas están invirtiendo en tecnologías digitales, pero no todas obtienen una ventaja competitiva y un retorno sobre la inversión. De acuerdo a un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés), realizado con 2,500 empresas alrededor del mundo, alrededor de 15 % obtiene los mejores resultados de sus inversiones digitales.

Para transformarse en un líder digital, las empresas deben dejar de “hacer” digital y comenzar a “ser” digital. “El tema digital no es un táctico, sino estratégico. No podemos tener parálisis por análisis, no podemos durar mucho divagando. Los cambios están ocurriendo y tenemos que empezar a realizarlos en nuestra organización”, finalizó Rivolta.

Pin It on Pinterest

Share This