Son nativos digitales que pueden hacer mil cosas a la vez, al mismo tiempo que se desviven por llevar una vida sana.

Por 20 minutos

Todos los días escuchamos acerca de las tribus urbanas: el retiro de los baby boomers, el ascenso de los millennials, la moda de los hipsters, y recientemente, sobre la llegada de los muppies. Esas son las tribus urbanas.

Formar parte de una tribu urbana tiene como objetivo buscar en personas semejantes algunos modos de pensar y de sentir similares a los propios, compartiendo una cultura urbana, sin ser conscientes de ello.

Tras el paso de los hipster, que pusieron de moda los anteojos de pasta, el estilo vintage y la defensa del medio ambiente, llegan los muppies, una nueva generación de nativos digitales que pueden hacer mil cosas a la vez, al mismo tiempo que se desviven por llevar una vida sana. Muppie, término inventado de la unión de millenial y yuppie por la escritora estadounidense Michelle Miller en su libro The Underwriting, engloba a una serie de jóvenes entre 22 y 35 años que se esfuerza para conseguir el éxito laboral, más por satisfacción personal que por una buena remuneración.

«Esta nueva generación, que tiene entre 22 y 35 años, pasa una hora al día navegando en internet, 30 minutos realizando compras online y 40 minutos confeccionado el menú del día siguiente», escribe Miller. Trabajan en lo que les gusta, son solidarios y adictos a las redes sociales, pero su verdadera pasión es el deporte y la comida saludable. No conciben la realidad sin tecnología, crecieron con el CD, el MP3 y el Play Station, viven pegados al smartphone y para ellos Twitter es su fuente de información.

Para un muppie, el dinero no es lo más importante, prefiere disfrutar de las pequeñas cosas diarias y darse algún que otro capricho. Cuenta con una buena formación, generalmente con estudios superiores, domina dos idiomas, incluso tres, ha estudiado en el extranjero y cuenta con cursos específicos y alguna que otra maestría. Presume de una larga experiencia profesional en la que ha podido ser desde diseñadores hasta DJ, pasando por bloggers, modelos u organizadores de eventos.

El dinero no es lo importante

Tras la experiencia, los miembros de esta tribu urbana crean su propia empresa, ese proyecto con el que tantas veces han soñado y, que les divierte y les hace sentir bien. Para un muppie, el dinero no es lo más importante, prefiere disfrutar de las pequeñas cosas diarias y darse algún que otro capricho. Su vida social se mueve en Instagram y Facebook. Le encanta viajar, conocer nuevas culturas y disfrutar de la gastronomía, vivencias que en solo unos segundos comparten en las redes, su objetivo es conseguir más seguidores. Recurre al yoga y al atletismo para desconectarse del trabajo. Además, la fotografía, el cine y la literatura son algunas de sus aficiones.

Entre su prioridades se encuentra la salud y el bienestar. Adoran los productos ecológicos, los jugos de frutas y las verduras (¿Será por eso lo que los restaurantes de comidas rápidas están en aprietos ahora?).

Son responsables con la naturaleza y están conscientes de la importancia de preservar el medio ambiente. En cuanto a su estética, los muppies, visten con ropa de marca, pero sin seguir tendencias, imponen su estilo informal y rehuyen de los trajes formales, son fans de los jeans de última generación. Los bolsos, carteras y zapatos, junto con los accesorios para personalizar la tableta y el teléfono móvil, son sus complementos favoritos. No miran hacia el futuro, prefieren vivir el día a día, sin grandes planes y disfrutar de las buenas cosas que les brinda la vida.

¿Están las empresas listas para llegar a este nuevo mercado?

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