Por: Portafolio 

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) eligió estos cuatro casos como ejemplos de países en donde, teniendo en cuenta tanto los niveles de inflación como el poder adquisitivo, la OIT precisó se aumentaron considerablemente los salarios de sus ciudadanos. BBC Mundo citó los casos.

China:

En China creció entre el 8 y el 13% en los últimos diez años. Esta alza hizo parte de su cambio de modelo económico. En el gigante asiático el aumento tuvo variaciones regionales. El ‘mínimo’ más alto lo tiene Shanghai: US$ 290; el más bajo se da en la provincia del sudoeste de Guizhou: US$ 164.

Brasil:

En Brasil se incrementó en más del 3 % en promedio en estos diez años. Esta medida fue clave en su lucha contra la pobreza. Dilma Rousseff fijó el salario mínimo para 2015 en US$ 271, un aumento del 8,8% para este año.

Camboya:

En Camboya casi se triplicó en el mismo período como parte de su revolución exportadora. Sin embargo, el ‘mínimo’ se iguala al nivel de pobreza fijado por la OIT (US$ 120): US$ 128.

Alemania:

En Alemania se estableció un salario mínimo de US$ 9,37 la hora, uno de los más altos en Europa. La nación es la segunda potencia exportadora del planeta, quinta en Producto Interno Bruto (PIB) e indudable motor de la eurozona.

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