El país amplía su atractivo para la inversión con la llegada de IFZA, un nuevo modelo de zona franca orientado a MIPYMES y servicios modernos.
Por Revista Summa
Panamá continúa ampliando su propuesta como destino para la inversión internacional con la incorporación de un nuevo modelo de zona franca orientado a MIPYMES, empresas de servicios modernos y negocios con un fuerte componente de innovación. La llegada de la International Free Zone Authority (IFZA, por sus siglas en inglés) representa un paso relevante en la evolución del régimen de zonas francas del país y en su adaptación a las nuevas dinámicas empresariales.
IFZA, operador internacional de zonas francas, fue fundada en los Emiratos Árabes Unidos en 2017 y actualmente opera en más de siete países. IFZA se especializa en acompañar a las empresas en las distintas etapas de su ciclo de vida, ya sea en la creación de una nueva compañía o en su expansión internacional mediante el establecimiento de una subsidiaria en un nuevo país. Su modelo prioriza el soporte empresarial y la colaboración con socios estratégicos, con el objetivo de crear ecosistemas de habilitación de negocios donde las empresas puedan operar de forma eficiente y expandirse a nuevos mercados.
“La decisión de traer este modelo a Panamá responde a las condiciones que ofrece el país para convertirse en un punto de conexión regional para empresas de servicios y negocios con visión de crecimiento. Panamá combina estabilidad, conectividad y seguridad así como un sistema legal y fiscal diseñado para las empresas en zona franca, lo que la convierte en un destino ideal para ingresar a los mercados de Norteamérica y Latinoamérica”, señaló Markus Raiser, Director de IFZA Panamá.
Con su llegada al país, IFZA introduce un esquema que facilita el acceso de MIPYMES y empresas de servicios modernos a un entorno regulatorio diseñado para simplificar procesos y apoyar su desarrollo. En otros mercados, este tipo de estructuras ha contribuido al fortalecimiento de sectores basados en conocimiento, a la generación de empleo especializado y a una mayor actividad económica vinculada a servicios de alto valor agregado, metas que la empresa espera lograr en Panamá.
Un enfoque que fortalece el ecosistema local
Un elemento central de este modelo es la integración de proveedores de servicios locales dentro del ecosistema empresarial. Firmas legales, asesores financieros, agentes inmobiliarios y otros proveedores especializados desempeñan un papel clave en el acompañamiento a las empresas que establecen operaciones dentro de la zona franca, generando empleo local y aportando conocimiento del mercado y experiencia operativa.
“Este modelo se basa en la colaboración. Trabajar de la mano con proveedores de servicios locales y partners profesionales nos permite crear un entorno en el que las empresas pueden establecerse en Panamá de forma más eficiente y operar con confianza, al tiempo que se fortalece el ecosistema empresarial local”, señaló Raiser.
La ubicación geográfica, la conectividad aérea y marítima, así como el uso del dólar estadounidense, continúan siendo factores que posicionan a Panamá como un
destino atractivo para empresas de servicios modernos. Estas ventajas se ven reforzadas por los esfuerzos del Gobierno de Panamá para fortalecer el sector de exportación de servicios, que incluye tecnología, software, servicios profesionales y de marketing, mediante iniciativas orientadas a optimizar los procesos regulatorios para inversionistas extranjeros, facilitar la constitución de empresas y los trámites de residencia, para promover un entorno general favorable a la inversión. La incorporación de un modelo de zona franca enfocado en estos sectores contribuye a aprovechar estas ventajas y a diversificar aún más la base empresarial del país.
“A lo largo de los años, hemos respaldado la constitución de más de 65 mil empresas y trabajado con fundadores de más de 150 países. Esto es lo que ya hemos logrado a nivel global y representa una oportunidad significativa para construir algo igualmente impactante en Panamá, en estrecha colaboración con el ecosistema local”.
Con esta iniciativa, Panamá avanza en la construcción de una economía más diversificada, con mayor énfasis hacia actividades basadas en innovación y servicios, y refuerza su papel como plataforma regional para el desarrollo y expansión de negocios.

