Bioseguridad será clave y debería tomar en cuenta variables como sana distancia, higiene y señalización.

Por Revista Summa

El proceso de vacunación avanza y la tendencia a volver gradualmente a las rutinas pre-pandémicas, también. Para muchos colaboradores el retorno físico a sus puestos de oficina significa un nuevo proceso de reacomodo, ahora matizado por los requerimientos de bioseguridad que impone el riesgo de contagio de coronavirus.

Para Juan Pablo Bustamante, General Manager de WeWork Costa Rica y Perú, después de más de un año de trabajo remoto, muchas empresas re-evalúan sus prácticas laborales y están definiendo esquemas híbridos que se ajusten a sus necesidades y prioridades. En este camino, los empleadores deben tomar en cuenta tres dimensiones de absoluta relevancia en el contexto actual: el espacio, la geografía y el tiempo.

Al respecto, Bustamante precisó, “la dimensión espacio implica que el talento humano debe sentirse seguro en sitios de trabajo limpios e higiénicos, además se debe reducir la densidad de uso del espacio; esto último conlleva el rediseño de áreas comunes según las interacciones y movimientos, algo que es notorio en aspectos como una mejor ventilación, salas de conferencias más grandes, el control de aglomeraciones en puntos específicos como ascensores, pasillos o recepciones y además instaurar protocolos de limpieza mejorados”.

La dimensión geográfica, es la reducción de los desplazamientos, al descentralizar operaciones mediante la alternativa de oficinas periféricas. Finalmente, la dimensión tiempo, asume que deberá llevarse a cabo un retorno escalonado para satisfacer las recomendaciones de distanciamiento, y reconocer que trabajar en la oficina y trabajar desde casa no significa optar por alguna de ellas, sino que existe la posibilidad de realizar ambas. En palabras del experto, “cuando empezó la pandemia muchos pensaron que las oficinas eran parte del pasado; con el tiempo hemos demostrado que este modelo es más relevante que nunca”.

Espacios de trabajo flexibles son más motivadores

Una manera de facilitar esta transición implica para las empresas crear modalidades de trabajo en oficina, que recreen las facilidades y la flexibilidad que un colaborador puede tener en su propia casa o incluso mejorarlas. En una oficina híbrida, los colaboradores pueden elegir el área de la oficina que mejor se adapte al tipo de trabajo, desde centrarse en una tarea en una zona tranquila, hasta ponerse al día con sus compañeros tomando una taza de café.

Para Bustamante, el regreso a la oficina será diferente para cada organización, sin embargo, WeWork ha identificado que las empresas buscan rentas flexibles, espacios de oficina que sean fácilmente adaptables y un diseño que inspire, retenga y potencialice a su fuerza laboral. “Todavía hay mucho trabajo pendiente, pero el futuro será de aquellas empresas que escuchen a sus colaboradores y puedan implementar un esquema flexible que favorezca el bienestar de su equipo”, explicó

Un regreso seguro 

Para lograr un retorno seguro al área de trabajo, las empresas deben contemplar variables que conduzcan a buenas prácticas que garanticen la bioseguridad de sus colaboradores. 

WeWork, ha adquirido una amplia experiencia para gestionar áreas de trabajo seguras, al punto que recibió recientemente la certificación de Bureau Veritas por cumplir los más altos protocolos de bioseguridad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Con más de  700  ubicaciones en 151 ciudades en 38 países del mundo y aproximadamente 517.000 miembros que utilizan sus áreas físicas para desempeñar sus labores, esta empresa, en Latinoamérica, ha abordado a profundidad la aplicación de tres variables que son la base de su seguridad en el contexto de la pandemia: sana distancia, higiene y señalización.

Como explica Juan Pablo, “la variable sana distancia se refiere a ajustes en el diseño de los espacios compartidos para mantener una distancia física adecuada entre compañeros; la variable higiene aborda medidas de limpieza mejoradas que garanticen la salud y el bienestar mediante una desinfección frecuente en zonas comunes y el suministro permanente de productos de higiene; y finalmente, la variable señalización, toma en cuenta la señalización estratégica de distintos puntos para evitar aglomeraciones en zonas comunes y pasillos”.

Si las empresas quieren apostar a un retorno seguro a las oficinas, deberán estar anuentes a procurar las condiciones adecuadas para ello, y así brindarle a sus colaboradores la confianza de que van a permanecer saludables.

 

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