La mayoría de empresas no cuentan con flujos de comunicación adecuados y los colaboradores se ven obligados a responder las solicitudes de sus superiores en horas o días no laborales.

Por El Salvador 

Por lo común, el flujo de información dentro de las empresas es regulado internamente, no hay canales externos que verifiquen la forma en que se da la comunicación.

Cada compañía dicta las políticas y procedimientos a seguir y hasta el momento no se tienen indicios de una iniciativa de ley que regule la comunicación posterior a los horarios de trabajo previamente establecidos.

En Chile, en cambio, se está desarrollando la iniciativa llamada “Chao Jefe”, en la que está exigiendo el respeto de los horarios de trabajo, por mandato de ley.

Pero en El Salvador más que una ley que obligue a los líderes a considerar que este tema está mermando la productividad dentro de sus equipos, se necesitan modificar los flujos de comunicación extra laboral y esto se puede lograr a través de una tarea de liderazgo que genere y proponga cambios.

En términos generales puede decirse que las empresas en El Salvador, regulan de manera parcial el tema de la comunicación laboral pero esto en gran medida no es mérito propio, sino de las compañías multinacionales que se encuentran en el país y que vienen a implementar nuevos modelos de trabajo.

Lo anterior exceptúa a las pequeñas y medianas empresas que tienen algunos canales de comunicación más limitados y apegados a la cultura nacional.

Jacqueline Sandoval, experta en consultorías y capacitaciones a equipos de trabajo, manifestó que ha tenido buenas experiencias referente al tema, ya que tuvo la oportunidad de trabajar en una empresa con jefatura británica.

El sistema de trabajo que proponen la mayoría de empresas multinacionales es el adecuado bajo la percepción de la experta.

“Tuve la dicha de tener un jefe británico que llegó a establecer un horario para enviarnos
e-mails después de las horas de nuestra jornada, que no pasaba de las ocho de la noche, como hora máxima, en caso fuese necesario. En emergencias también estableció un código para sobreentender que era de verdad importante que prestáramos atención al cuerpo del mensaje”, comentó Sandoval.

Esta sería una excelente iniciativa que podrían poner en práctica muchas empresas para respetar los tiempos de trabajo y de descanso, y potenciar así el desempeño de sus colaboradores.

Sobrecarga laboral, el talón de Aquiles

La sobresaturación de información y de requerimientos, genera un estado de insatisfacción laboral bastante alto, ya que se crea una sensación de incumplimiento constante.

Al solicitar en forma desmedida ciertas tareas, los colaboradores dejan de hacer lo importante por cumplir lo urgente, y eso es una de las fallas cuando la carga laboral no está bien distribuida, señaló la experta.

Cuando esto ocurre, los empleados llegan a un nivel de frustración elevado, al percibir que no han terminado una lista de actividades, cuando ya tiene nuevas y además extras a las del puesto para el que fueron contratados.

Esto conlleva a un nivel insano de estrés, el colaborador termina enfermándose y en algunos casos, hasta puede ser despedido por considerarse ineficiente, sin tomar en cuenta la revisión previa de la saturación de información y de demanda de tiempo extra.

“La insistencia de los jefes en comunicarse por cuestiones laborales después de la jornada del colaborador, es considerada una sobrecarga laboral y emocional”, afirmó la experta.

Lo anterior deja un mensaje al colaborador, y es que su tiempo personal-familiar no es importante y genera un sinsabor y un malestar que no promueve lazos laborales agradables entre jefes y subalternos.

Solución a la problemática

La comunicación después del trabajo afecta a un gran número de colaboradores y para que esta situación cambie, es necesario tener conocimiento de la carga laboral de todo el equipo de trabajo, logrando así generar un equilibrio más sano.

Es importante también definir un plan de entrenamiento y capacitación para todos los que lo necesiten y así propiciar eficiencias y competencias más alineadas a los niveles de exigencias actuales.

Además de medir por medio de herramientas tecnológicas las actividades y tiempos de entrega de las diferentes asignaciones, esto con el propósito de que el trabajo sea revisado de forma objetiva y se genere confianza en el proceso.

Al respetar estos nuevos acuerdos en el manejo del tiempo laboral y el personal, se logrará una nueva motivación en los colaboradores que mantendrá alto el espíritu de buen desempeño, ya que podrán disfrutar de sus familias, actividades personales y al estar en los lugares y horas de trabajo, podrán dar el 100% de su productividad, sin afectar el resto de su vida personal, familiar y más.

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