Hasta ahora, muchas empresas han visto la automatización como algo para el futuro o algo opcional.

Por Marcelo Wurmman, CEO de Tata Consultancy Services LATAM

La automatización y la robótica están cada vez más integradas al mundo corporativo y marcan la diferencia en todo tipo de empresas. Piense en cómo los responsables de las decisiones financieras utilizan el análisis para determinar dónde debería invertir su empresa, o cómo los sistemas automatizados de asistencia al conductor permitirán la existencia de vehículos autónomos en el futuro.

Sin embargo, para los líderes empresariales, la automatización puede ser difícil de asimilar, tanto en términos de comprensión de los beneficios finales, como el potencial impacto en la fuerza laboral. Como tal, la adopción ha sido más lenta que otras tecnologías digitales, pero aquellos que se atrevieron a su adopción temprana, ya reportan importantes beneficios.

Según el nuevo informe de Tata Consultancy Services (TCS), Winning in a Business 4.0 World, el 61% de las empresas identificadas como «líderes» en sus esfuerzos de transformación digital ya están implementando la automatización para liberar trabajadores y disfrutando de sus beneficios.

Estos líderes han podido descifrar el código a través de la transformación digital del negocio y están implementando con éxito la personalización en masa, creando nuevo valor, aprovechando los ecosistemas y adoptando el riesgo. Según el estudio, el 60% de los líderes en transformación digital esperan un crecimiento en sus ingresos de más del 10% en los próximos tres años.

Hasta ahora, muchas empresas han visto la automatización como algo para el futuro o algo opcional, en lugar de verla como una solución práctica que puede hacer una gran diferencia hoy en día para “dirigir el negocio” de manera efectiva, además de permitir al talento humano tener más tiempo para enfocarse en cómo “cambiar el negocio”. Sin embargo, esta mentalidad ya empieza a evolucionar y más organizaciones están haciendo de la transformación digital una prioridad.

La integración de soluciones de IoT basadas en la nube, por ejemplo, permite la entrega rápida de servicios basados ​​en datos y de valor y un número creciente de empresas ya está obteniendo datos recopilados de sensores remotos y extrayendo valor de estos conjuntos utilizando tecnologías de aprendizaje profundo. A medida que la tendencia de la automatización se acelera, las organizaciones no deben quedarse atrás. De hecho, se prevé que la inversión en automatización aumentará considerablemente en los próximos tres años, especialmente en los sectores de TI y de la cadena de suministro. Pronto, para los líderes empresariales, no será solo una opción, sino una necesidad.

Una visión basada en habilidades

La automatización transformará fundamentalmente muchas de las prácticas de trabajo establecidas de una organización. Cambiará la naturaleza de los trabajos de muchas personas y alterará la estructura de los equipos y departamentos. Por ello, las empresas deben garantizar que las personas puedan prosperar en este nuevo entorno, sintiéndose cómodas con la idea de tener la automatización y la inteligencia artificial (AI, por sus siglas en inglés) como compañeros de trabajo para ayudarles a desempeñar sus funciones de manera más efectiva (por ejemplo, brindar información o predicciones sobre las necesidades de los clientes en el sector minorista), o liberarles más tiempo para enfocarse en retos más creativos, estratégicos o de nuevos negocios. Las organizaciones deberán encontrar nuevas combinaciones de habilidades duras y blandas, y jugar un papel clave junto con las instituciones educativas y gubernamentales para crear soluciones escalables con el fin de volver a entrenar a los empleados, existentes y potenciales, y desarrollar la próxima generación de talentos.

Soporte seguro

Para lograr todo esto, es vital asegurar la aceptación de los empleados en todos los niveles. El personal necesita educación sobre lo que significará la automatización para el futuro de sus trabajos, y las organizaciones deben concentrarse en ofrecerles la tranquilidad necesaria con respecto al concepto ampliamente divulgado y confuso de que la automatización siempre significa el reemplazo de los trabajadores humanos. Al ser transparentes desde el principio y proporcionar las herramientas educativas adecuadas, se puede evitar temores e incertidumbre y lo empleados estarán preparados para aceptar el cambio.

Liderazgo en primera fila

Las culturas empresariales están inevitablemente influenciadas por las acciones y actitudes del liderazgo de la organización. Cuando los líderes son personalmente reacios a una mentalidad abierta al riesgo, que incluye adoptar nuevas formas de trabajar como lo es la automatización, esto influye en cómo se comporta el resto de la fuerza laboral. Por lo tanto, es imperativo que los líderes impulsen las iniciativas de transformación digital y hagan todo para implementarlas. En el estudio reciente de TCS, encontramos que la falta de «participación» del liderazgo es una barrera común para la adopción de una verdadera transformación digital del negocio. Los líderes empresariales deben tener la experiencia y las habilidades necesarias para poder comunicarse de manera efectiva con los empleados, al tiempo que brindan una dirección sólida sobre la implementación de la automatización dentro de la organización.

En general, si bien debe entenderse que algunos trabajos se perderán debido a la automatización, se crearán nuevos y más gratificantes funciones en su lugar. La automatización liberará a los trabajadores de muchas de sus tareas más tediosas y manuales, lo que les permitirá concentrar su tiempo en generar valor. Se trata de la tecnología como empoderamiento: liberar a todos los clientes, empleados y a la comunidad en general para que alcancen su máximo potencial humano.

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