Los dos tipos de intermediación tienen objetivos diferentes. La bursátil ofrece más opciones para obtener un retorno sobre el dinero ahorrado, acorde al nivel de riesgo que el cliente puede asumir.
Por Revista Summa
El Sistema Financiero Nacional está compuesto por instituciones que se encargan de captar y administrar el dinero tanto de empresas como de personas. Dentro de todo el sistema funcionan varios mercados con diferentes participantes y características.
Tal y como explica Mauricio Moya, Líder de Inversiones de Grupo Financiero Mercado de Valores, la intermediación financiera y el mercado de capitales -el cual realiza intermediación bursátil- suelen ser confundidos regularmente. Sin embargo, es importante conocer sus diferencias para optimizar las estrategias de inversión.
“Ambos tipos de intermediación tienen distintos objetivos; por ejemplo, las entidades bursátiles (como puestos de bolsa o SAFIs) son un puente que ofrecen posibilidades de inversión, de manera que las personas tengan más opciones para obtener un retorno sobre su dinero ahorrado que esté en línea con el riesgo que está dispuesto a asumir”.
De hecho, ambos tipos de intermediación están regulados por entidades distintas. Aunque el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (CONASSIF) es el ente encargado de la autorización, regulación, supervisión y fiscalización de todo el sistema, la aplicación de estas normativas recae en diferentes Superintendencias.
La intermediación financiera es supervisada por una entidad específica, mientras que la intermediación bursátil está bajo la regulación de otra, reflejando así la diferencia en su naturaleza y función dentro del sistema.
Intermediación financiera
La intermediación financiera, fiscalizada y supervisada por la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF), está compuesta por bancos (públicos y privados), entidades financieras no bancarias, mutuales de ahorro y préstamo, cooperativas de ahorro y crédito, entre otros tipos de conglomerados inscritos.
Su objetivo principal es captar recursos financieros del público con el fin de transferirlos en forma de crédito a quienes tienen necesidades de financiamiento.
El vehículo de captación de recursos de inversión más común en la intermediación financiera son los certificados de depósito a plazo (CDP), aunque de forma general también pueden atraerse mediante cuentas de ahorro y cuentas corriente.
Estas entidades son supervisadas por la SUGEF para asegurar la solvencia y la estabilidad del sistema financiero, protegiendo a los depositantes y asegurando que los recursos captados se utilicen de manera eficiente.
Intermediación bursátil
La intermediación bursátil, regulada y supervisada por la Superintendencia General de Valores (SUGEVAL), está compuesta, entre otros participantes, por la Bolsa Nacional de Valores, puestos de bolsa autorizados, sociedades administradoras de fondos de inversión (SAFI), grupos financieros no bancarios y emisores de valores.
En este tipo de intermediación, las empresas, e incluso los gobiernos que tienen necesidades de financiamiento, acceden al mercado de capitales para cubrir sus necesidades. Para esto emiten activos como bonos, acciones, fondos de inversión, fondos indexados y CDPs, entre otros.
El intermediario bursátil (por ejemplo el puesto de bolsa) actúa como un facilitador entre los emisores de estos activos y los inversionistas. Además, garantizan que las transacciones se realicen de manera eficiente, transparente, justa, en tiempo real y conforme a la regulación vigente.
Los intermediarios bursátiles asesoran tanto a los emisores como a los inversionistas. A los emisores mediante la estructuración de activos; y a los inversionistas mediante cómo una emisión se ajusta en la estructuración de un portafolio de inversión que siga una estrategia que se encuentre alineada a sus objetivos, perfil de riesgo y horizonte temporal al que desea invertir.
A diferencia de la intermediación financiera, los instrumentos que ofrece el mercado bursátil se pueden comprar y vender en un mercado secundario, que es similar a un mercado de segunda mano para activos financieros. Esto significa que pueden ser intercambiados entre inversionistas, lo cual les brinda liquidez a los participantes del mercado y no están estrictamente sujetos a una fecha de vencimiento del instrumento.
Mauricio Moya reiteró la importancia de que las personas conozcan cuáles son las opciones que tienen para colocar su dinero. Por ejemplo, una de las herramientas más conocidas son los Certificados de Depósito a Plazo; sin embargo, existe un abanico de opciones más allá de los instrumentos tradicionales que se pueden adaptar mejor a sus necesidades.