La subsidiaria estadounidense de HSBC cerró un acuerdo con la regional Citizens Bank para vender su negocio de banca minorista en la Costa Este y su banca ‘online’.

Por EFE

El mayor banco de Europa, HSBC, anunció que venderá la mayor parte de su negocio minorista en Estados Unidos y reducirá su presencia en el país, una estrategia que le costará unos 100 millones de dólares y se cerrará en el primer trimestre de 2022 con la luz verde de los reguladores.

En un comunicado enviado el miércoles por la noche, el banco sostuvo que «saldrá del negocio de banca minorista para el mercado masivo doméstico de EE.UU.» a través de varias transacciones que incluyen «desinversiones» en la mayor parte de sus 148 sucursales y el «desmantelamiento» de las restantes.

La subsidiaria estadounidense de HSBC cerró un acuerdo con la regional Citizens Bank para vender su negocio de banca minorista en la Costa Este y su banca ‘online’, lo que supone 80 sucursales y 800.000 clientes, con unos 9.200 millones de dólares en depósitos y 2.200 millones en préstamos pendientes.

La parte de la Costa Oeste se la venderá a otra entidad regional, Cathay Bank, que se hará con 10 sucursales y unos 50.000 clientes, con 1.000 millones en depósitos y 800 millones en préstamos pendientes, detalla la nota.

HSBC retendrá una pequeña red de espacios físicos en EE.UU., entre 20 y 25, que se transformarán en centros dedicados al negocio de gestión de la riqueza, y cerrará el resto de sucursales, entre 35 y 40.

«Son buenos negocios, pero carecían de la escala suficiente para competir. Nuestra presencia continuada en EE.UU. es clave para nuestra red internacional y un importante contribuyente de nuestros planes de crecimiento», explicó el jefe ejecutivo de grupo de HSBC, Noel Quinn.

La entidad pasará de tener una base de clientes de 1,4 millones a unos 300.000, «acaudalados y de alto valor patrimonial», ya que además deja de dar servicio a los consumidores con balances inferiores a 75.000 dólares y a empresas con un volumen de negocio menor a 5 millones.

En ese sentido, Quinn destacó que el «siguiente capítulo» del banco en el territorio norteamericano pasa por «centrarse en las fortalezas competitivas» y por conectar a los clientes mayoristas y los acaudalados con los mercados internacionales.

Por su parte, el consejero delegado del banco para EE.UU. y las Américas, Michael Roberts, destacó que la estrategia anunciada es un «paso importante» para que la entidad financiera sea más simple y «rentable de manera sostenible».

A principios de año, HSBC anunció que estudiaba «opciones estratégicas» para mejorar la rentabilidad de su negocio minorista en Estados Unidos, en un momento en que está centrando sus esfuerzos en el mercado asiático.

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