En Honduras el sector agrícola es riesgoso y recibe poco financiamiento.

Por La Tribuna

Un empresario taiwanés y un grupo de agricultores hondureños son un ejemplo de hermandad productiva, al sacar adelante un proyecto piloto de siembra de ajonjolí que garantiza ingresos diarios para más de 150 campesinos en el occidente y sur del país.

La idea fue madurada por el presidente del consorcio de Taiwán, Dong Jyu Group, Donald Lin, quien hace 30 años conoció Honduras a través de un programa de intercambio estudiantil.

En conversación con este rotativo narró su apego a las tierras hondureñas y la seducción que le causó la sonrisa de la gente y la exuberante riqueza natural que lo hicieron regresar hace dos años convertido en empresario y decidido a invertir en el campo.

El proyecto consiste en que los agricultores siembran ajonjolí, Dong Jyu Group compra toda la producción, pero, antes que nada, dota de semilla, fertilizantes y paga un salario diario de 170 lempiras a cada campesino, más de US$7 al cambio actual.

Para los agricultores la paga segura y constante es un aliciente para meterse de lleno a este proyecto, dado que en el campo el empleo escasea y no existen mercados seguros en el país para las cosechas.

“MARCO POLO MODERNO”

En Honduras el sector agrícola es riesgoso y recibe poco financiamiento, pero este proyecto trae certidumbre ya que, si la siembra se echa a perder, por los factores que sean, los productores quedan exentos de compromisos, explicó a este rotativo Donald Lin.

En los campos hondureños donde pernocta, el empresario taiwanés despierta curiosidad y es considerado como el “Marco Polo” moderno que llegó a abrir la ruta del ajonjolí, en vista que las cosechas irán a parar a los mercados de Taipéi.

Es uno de los extranjeros que cree en el potencial hondureño, pero comentó que le costó convencer a los socios de la corporación invertir aquí, a tal grado que en más de una vez le dijeron que era “una locura” hacerlo. Lleva un mes en el país y se desplaza de norte a sur motivando a los campesinos bajo la premisa que para tener éxito bastará con trabajar fuerte y con honradez.

El proyecto piloto se realiza en Tomalá, Lempira, al occidente de Honduras y en El Triunfo, Choluteca; en total son aproximadamente 200 manzanas las que se encuentran sembradas.

LEALTAD

Dong Jyu Group busca expandirse en Honduras, replicando prácticas exitosas que transformaron a Taiwán en cuestión de décadas en un país agrícola a un polo industrial y científico.

A mediano plazo, instalaría una planta para procesar el ajonjolí y darle valor agregado produciendo galletas, aceite, chocolates o dulces. La procesadora también estaría en la capacidad de industrializar aguacate, mango o soja.

La base del proyecto es el ajonjolí, pero el director ejecutivo de Dicta, Guillermo Cerritos, advirtió que el éxito dependerá de la lealtad de los campesinos vendiendo las cosechas a Dong Jyu Group, ya que existe un comprador que exporta a Japón.

Para el director de Dicta, esta es una oportunidad que deben aprovechar también agricultores del “corredor seco”, donde se produce grano de calidad dadas las condiciones secas que matan otros cultivos de subsistencia.

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