País reporta rezagos en áreas como salud y mercado laboral.

Por Prensa Libre 

El índice anual dado a conocer este miércoles evalúa la competitividad nacional de 140 economías. Y lo hace a través de los factores que determinan el nivel de productividad de una economía: sus instituciones, infraestructuras y dinamismo empresarial, entre otros.

Guatemala registró un punteo de 53.4 sobre 100, informó el presiente de Fundesa, Juan Carlos Paiz.

Añadieron que el país está rezagado en temas de salud y del mercado laboral. Dentro de las recomendaciones que el informe hace al país, se encuentra propiciar un ambiente más favorable.

«Es necesario recuperar los niveles de inversión en el Ministerio de Comunicaciones. Aprobar la iniciativa 5431: Ley General de Infraestructura Vial que ya se encuentra en el Congreso de la República que permite aumentar la inversión: 22 mil kilómetros en 15 años.

Además, impulsar más el modelo de Alianzas Público Privadas por medio de los proyectos priorizados por la Agencia Nacional para el Desarrollo de Infraestructura Económica (Anadie).

Otras recomendaciones apuntan a adopción de Tecnologías de la Información y Comunicación, particularmente, impulsar la licitación de la banda AWS para cobertura móvil.

Es necesario, indica el informe, revisar los mecanismos de deuda según la capacidad de pago del país.

Requerimientos en aduanas y en mercado laboral

«En cuanto a mercados de los productos, se necesita mejorar los procesos de despacho aduanero que limitan nuestra competitividad, a la vez que se mejore la infraestructura de aduanas. Necesitamos impulsar la aprobación de la Ley de Competencia» recomienda el informe de Fundesa.

Guatemala también requiere aprobar el reglamento que permita viabilizar el Convenio 175 de la OIT para permitir el trabajo a tiempo parcial (aumento en jóvenes y mujeres), y solicitar a la OIT un acompañamiento que permita homologar los costos de despido en Centroamérica.

Sobre el sistema financiero, es necesario reformar la Ley del mercado de valores y mercancías, que permita aumentar el acceso a capital y continuar con la agenda de apertura de mercados.

Posición de otros países

Estados Unidos es el país más cercano a la “frontera competitiva”, con una puntuación de competitividad de 85.6, está a 14 puntos de la marca de frontera de 100, lo que implica que incluso la economía mejor clasificada entre las 140 tiene margen de mejora.

Le siguen Singapur (83.5) y Alemania (82.8). Suiza (82.6) ocupa el cuarto lugar, seguido de Japón (82.5), Países Bajos (82.4), Hong Kong SAR (82.3). El Reino Unido (82.0), Suecia (81.7) y Dinamarca (80.6) completan los diez primeros puestos.

Europa y América del Norte son, combinadas, el hogar de siete de las 10 economías más competitivas.

La región de Asia oriental y el Pacífico, hogar de las otras tres economías principales, alcanza la puntuación media más alta (72.6) entre todas las regiones, por delante de Europa y América del Norte (70.8).

En el otro extremo del espectro, 17 de las 34 economías de África subsahariana estudiadas se encuentran entre las 20 más bajas a nivel mundial, y la mediana de la región es de 45.2, menos de la mitad de la frontera.

Índice de competitividad 4.0

El WEF, con sede en Ginebra, ha renovado el índice de competitividad. Esta reforma pretende reflejar la naturaleza cambiante de la competitividad económica en la era de la innovación rápida y las tecnologías digitales, que definen la cuarta revolución industrial y están estableciendo nuevos desafíos a los que tienen que enfrentarse los gobiernos y las empresas.

El índice de competitividad, en su cuarta revisión importante desde que se creó en 1979, refleja una nueva comprensión de la competitividad en la era de la innovación rápida y transformadora.

En torno al 60% de los 98 indicadores de este año son nuevos para incorporar la preparación de las economías de cara a los desafíos del futuro. Se han incluido, entre otros, el capital social, los fondos para negocios disruptivos, o el uso de internet.

El índice (con una escala, para cada indicador, de 0 a 100) muestra lo cerca que la economía está del estado ideal o de la “frontera” de la competitividad.

El foro sostiene que se corre el riesgo de que estos retos impacten de manera negativa en el crecimiento y en la productividad futuros.

Nunca se han tomado decisiones políticas importantes en torno a muchos de los factores que tendrán claras repercusiones en hacer avanzar la competitividad en el futuro.

Entre estos factores se incluyen: la generación de ideas, la cultura empresarial, la apertura y la agilidad. Al redefinir la forma en que las personas trabajamos, vivimos e interactuamos, la cuarta revolución industrial está perturbando las economías y las sociedades. Según el WEF, esto ofrece la posibilidad de saltarse etapas del desarrollo, pero también hace que el camino hacia el desarrollo sea menos seguro.

 

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