El proceso de integración global ha sufrido cambios, y si el problema sanitario persiste, también habría una ralentización de esta integración.

Por Xinhua

Expertos argentinos señalaron este martes que la economía mundial transita por un momento de importantes transformaciones, impulsadas por la pandemia del COVID-19, que podrían deparar en una desaceleración de la globalización y en cambios significativos dentro de las cadenas globales de suministro.

El economista y sinólogo Gustavo Girado opinó, que aún cuando el escenario post-pandemia es incierto y dependerá mucho de cuánto dure la situación actual, se han notado diversos cambios.

“Pareciera que hay un momento en el que se desalienta la globalización. El proceso de integración global ha sufrido cambios, y si el problema sanitario persiste, también habría una ralentización de esta integración”, comentó el director del Posgrado en Estudios en China Contemporánea en la Universidad Nacional de Lanús. Para el economista Jorge Marchini, las últimas décadas de la globalización han sido el motor más importante de mejora de la productividad mundial, y la pandemia pone un paréntesis a toda esta situación lanzando “una gran interrogante al futuro”.

“Yo creo que la globalización puede ralentizarse en comparación con lo que hemos conocido en los últimos años. Todo ello sumado a cambios tecnológicos muy fuertes a nivel de comunicaciones, transporte y logística. Vamos a tener un mundo que no va a ser el mismo de antes”, expresó el profesor de economía de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y vicepresidente de la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA).

Ambos expertos compartieron la idea de posibles cambios en las cadenas globales de valor y de suministro, basado en eventuales medidas que tomen los Estados en función de garantizar la “seguridad” de sus mercados internos.

“Aunque aún resta ver las condiciones tras la pandemia, la alta dependencia hacia determinados productos en momentos de crisis, genera en los países la necesidad de tener prevención o seguridad ante cortes como el de ahora (…) me parece que va a haber una reestructuración dentro de las propias condiciones del comercio mundial”, sostuvo Marchini.

Por su parte, Girado comentó que los esfuerzos podrían dirigirse a lograr que las cadenas globales de valor tengan “una situación previa a la de la pandemia”, y vaticinó que las eventuales medidas proteccionistas sólo podrían devenir de las “economías más pesadas”.

“En el caso de algunos productos, los países desarrollados van a intentar concentrar la producción para sustituir importaciones, pero eso lo harán sólo los que tienen capacidad económica. Mientras tanto, países como Filipinas, Zimbabue o Argentina seguiremos dependiendo mucho de las decisiones de las casas matrices”, apuntó.

Consultados sobre la contención y el abordaje que tuvo China frente a la epidemia, los analistas consideraron que el país asiático demuestra la necesidad de aplicar intervenciones estatales “enérgicas” en momentos de crisis de gran magnitud.

“Las medidas exitosas que tomó China denotan que las políticas públicas son la medida de salvataje inicial fundamental, para recuperar cierta armonía dentro de la economía, y hacerlo de forma activa y ordenada. Pero, sobre todo, lo que más se destaca en China es que este crecimiento económico”, dijo Marchini. Los economistas se refirieron a la continua apertura de China, que ha incluido fomentar una mayor participación de inversores extranjeros en el mercado financiero local, lo cual consideraron “forma parte del compromiso de China de abrir sus mercados de capitales, dejando ver que cumple con su palabra comprometida”.

Sobre el acuerdo comercial reciente entre el país asiático y la Unión Europea (UE) y las posibilidades de concretar la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés) hacia finales de año, Marchini precisó que ante un contexto como el actual cobra una mayor importancia el acercamiento entre bloques.

“La búsqueda de acuerdos de cada región europea con Asia no deja de ser un elemento positivo de complementación en la economía mundial. Resta ver cuál va a ser el rol de China en el nuevo panorama mundial y también ver el rol de Europa que aún tiene bastante significación. Yo creo que tanto China, como Europa, e incluso desde Latinoamérica estamos buscando nuestro nuevo lugar en el mundo”, dijo.

Marchini y Girado concluyeron que será difícil una rápida recuperación de la economía mundial porque la pandemia golpeó a todas las economías “en forma sostenida y profunda”, pero factores como los ingentes cambios a nivel tecnológico pueden ofrecer otro panorama.

La salida de la pandemia será gradual y diferente según el país, con un mayor efecto en los países periféricos o menos desarrollados que ya presentan altos niveles de endeudamiento. Una situación que amerita que se lleven a cabo acciones globales coordinadas para evitar un colapso mayor, comentaron.

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