La recesión del sector construcción, el desempleo, las tensiones comerciales, las condiciones financieras del entorno mundial y el fortalecimiento del dólar inciden en la desaceleración económica.

Por La Estrella

El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció que Panamá sufre una ‘desaceleración económica temporal’ y anunció que hará una revisión de sus expectativas de crecimiento, con ‘riesgos a la baja’, aunque no precisó el porcentaje porque primero debe hacer un análisis de la situación.

Las actividades relacionadas con el sector construcción —como la huelga de los obreros y la sobreoferta inmobiliaria—, el desempleo, las tensiones comerciales, las condiciones financieras del entorno mundial y el fortalecimiento del dólar son factores que incidieron en la desaceleración económica.

Hace cuatro meses, el FMI también ya había bajado su proyección de crecimiento económico del país, de 5.6% a 4.6%. Sin embargo, ‘notamos que hay una desactivación económica en la primera mitad del año, con una economía creciendo alrededor del 3.7%’, expresó el jefe de la misión del FMI, Alejandro Santos, en una conferencia celebrada en el marco de su visita al país, del 24 de septiembre al 3 de octubre, como parte de la Misión del Artículo IV de 2018.

‘Vamos a revisar nuestras proyecciones económicas para este año y para el próximo año, los próximos días, una vez estemos en Washington, pero sí vemos que hay mayores riesgos en la situación económica del país’, manifestó Santos.

PERSPECTIVAS

Por su parte, un informe del organismo señala que para el primer trimestre del 2018 se estimó un crecimiento de 3.7% (comparado con el 5.4% en 2017), lo que refleja una marcada ralentización en sectores clave, incluyendo el de la construcción, que se vio afectado por una huelga prolongada durante los meses de abril y mayo.

Asimismo indicó que la tasa de desempleo aumentó marginalmente a 5.8% en marzo de 2018 en comparación con el año anterior, lo cual refleja una actividad menos dinámica en Panamá.

No obstante, el FMI dijo que a pesar de que Panamá tiene una desaceleración temporal en 2018 (de un crecimiento estimado del 3.7% en el primer semestre de 2018), la economía del país está encaminada a un repunte en el corto plazo y seguirá estando entre las más dinámicas y saludables de América Latina.

Y según Santos, para Panamá se espera un crecimiento económico a mediano plazo del 5.5%. ‘El panorama es positivo, frente a un escenario de mayores riesgos a la baja’, sostuvo.

Por su parte, para 2019 se espera un crecimiento de más de 6%, respaldado por la recuperación en los sectores de construcción, transporte, logística y las exportaciones de una nueva mina de cobre.

La posición fiscal sigue estable y el déficit del Sector Público No Financiero (SPNF) se proyecta en 1.5% en el mediano plazo, manteniendo la deuda pública en un sendero a la baja.

‘En general vemos una economía bastante sólida con fundamentos sólidos y una pequeña desactivación, que pensamos es temporal, y que hay las medidas de políticas que están en la Asamblea que deberían aprobarse y que con eso se van a sentar las bases para que haya un crecimiento sostenido hacia adelante’, subrayó.

DESACELERACIÓN

También destacó que la inflación sigue siendo baja y estable, de alrededor de 1% en agosto de 2018 (comparada con 0.5% en diciembre de 2017), a pesar de los choques en los suministros que han ocasionado aumentos en los precios de los alimentos y combustibles.

Por su parte, el déficit general del SPNF llegó al 1.6% del PIB en el primer semestre de 2018 (comparado con un déficit de 0.2% en el PIB en la primera mitad de 2017), debido a recaudaciones por debajo de lo esperado y un fuerte incremento en el gasto corriente y de capital realizados con el fin de brindar apoyo durante el debilitamiento económico.

Por su lado, el déficit de cuenta corriente permaneció en 8% del PIB en 2017 y se ha deteriorado aún más en la primera mitad de 2018 con la recuperación de los precios del petróleo. Sin embargo, el déficit de cuenta corriente sigue cubierto principalmente gracias a la inversión extranjera directa.

DÉFICIT FISCAL

Frente a este panorama, el FMI considera que las políticas públicas deben tener como objetivo mantener las condiciones para un crecimiento sostenido conservando la ventaja competitiva de Panamá como un destino atractivo para los negocios.

La ministra de Economía y Finanzas (MEF), Eyda Varela de Chinchilla, indicó que ‘el Gobierno Nacional mantiene su propósito de buscar el fortalecimiento institucional y la transparencia. Las recomendaciones del FMI ya se están poniendo en práctica por el MEF’. Ya se han iniciado los procesos para fortalecer la Ley de Responsabilidad Social Fiscal y el Fondo de Ahorro de Panamá.

Detalló que se ha establecido el valor numérico de la regla fiscal sobre el SPNF en 2.0% del PIB para el 2018, 1.75% para el 2019 y 2020, y 1.5% del 2021 en adelante.

Sobre el particular, el FMI sostiene que un ‘déficit de 2% contribuye a activar la economía. La idea es que sea de una sola vez, no recurrente y que forme parte de una política adecuada, contribuirá a nivelar la economía nacional’, manifestó Santos.

FACTORES DE RIESGO

Según el FMI, los riesgos son altos y podrían afectar el desempeño de la economía. Santos mencionó que un riesgo doméstico importante para la economía del país es no poder demostrar avances sobre las recomendaciones claves de GAFI, destacando la criminalización de la evasión fiscal y el fortalecimiento del proceso de actualización de los beneficiarios finales en corporaciones y estructuras jurídicas antes de la siguiente Plenaria del GAFI en febrero de 2019 y el avance de las iniciativas de transparencia tributaria, lo cual podría exponer a Panamá a sufrir daño reputacional, entre otras.

También una continua sobreoferta en los mercados inmobiliarios nacionales podría impactar la estabilidad financiera y la economía real; y que podría tener repercusiones sobre la economía en general. Destacó que Panamá también enfrenta riesgos externos elevados, como el crecimiento mundial más débil que lo esperado y el escalamiento en las tensiones comerciales entre las economías avanzadas, lo que podría afectar las exportaciones y los ingresos del gobierno.

Asimismo, añadió el jefe de misión de la FMI, un pronunciado ajuste de las condiciones financieras mundiales y el fortalecimiento del dólar estadounidense podría erosionar la competitividad de Panamá. ‘La situación de la economía global, con tensiones comerciales que últimamente se han visto en los países avanzados, podría tener repercusión también sobre el tráfico del Canal de Panamá; y en general, sobre las condiciones financieras internacionales, que dado que se tiene el dólar como moneda podría tener un impacto directo en la economía panameña’, dijo Santos.

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