La nueva administración aprobó con éxito una reforma fiscal a finales de Diciembre para abordar los desequilibrios fiscales,  sin embargo, el aumento de la factura de intereses mantendrá el déficit fiscal.

Por Revista Summa

Fitch Ratings anunció ayer una rebaja en la calificación de Costa Rica a largo plazo a ‘B +’ de ‘BB’ con perspectiva negativa.

La rebaja refleja de manera persistente amplios déficits fiscales, altas necesidades de financiamiento a corto plazo debido a un programa de amortización abrupto y restricciones de financiación del presupuesto.

La nueva administración aprobó con éxito una reforma fiscal a finales de Diciembre para abordar los desequilibrios fiscales,  sin embargo, el aumento de la factura de intereses mantendrá el déficit fiscal más alto que sus pares y la carga de la deuda en una trayectoria ascendente relativamente pronunciada.

La capacidad del soberano para satisfacer sus altas necesidades de financiación sigue siendo incierto en espera de la aprobación del Congreso para préstamos externos y en medio de altos tasas de financiación.

Estas incertidumbres financieras plantean riesgos para la estabilidad macroeconómica. La baja de dos niveles refleja los elevados riesgos fiscales descritos anteriormente y dio lugar a la eliminación del Rating Watch Negative en el IDR soberano que se había asignado en noviembre de 2018.

La perspectiva negativa refleja riesgos inclinados a la baja debido a la incertidumbre continua, el financiamiento gubernamental circundante en medio de altas tasas de interés y vencimientos de deuda más cortos, a pesar de la implementación de la legislación de reforma fiscal y el reembolso de un corto plazo facilidad de liquidez del banco central.

El gobierno aprobó con éxito una reforma fiscal en diciembre de 2018, después de más de una década de intentos fallidos debido a la continua paralización del Congreso. Las autoridades estiman que la reforma
cede el 4,2% del PIB en 2023 y estabiliza la deuda del gobierno central en el 65% del PIB, sin embargo,
Fitch ve riesgos a la baja para la capacidad de las autoridades para lograr tales ahorros. Además, el tamaño, el ajuste necesario para estabilizar la deuda podría resultar mayor, especialmente si los costos de los préstamos continúan en los altos niveles actuales o el crecimiento económico tiene un bajo rendimiento.

Se espera que las medidas de ingresos en la reforma rindan el 1.5% del PIB. Los impuestos ahora incluirán los ingresos de capital y las nuevas categorías de ingresos a tasas de impuestos marginales más altas.

Las medidas de ingresos entrarán en vigor en julio de 2019 y tendrán un impacto limitado en el impuesto de este año.

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