Con la visión de ser el socio ideal, no se limita al desarrollo de software y de proyectos innovadores para terceros, sino que cuida cada aspecto de la relación comercial e invierte en el bienestar de su gente para garantizar un servicio realmente extraordinario.
Por Revista Summa
Tras haber trabajado en una multinacional del sector, hace tres años Jimmy Quesada decidió fundar su propia empresa de outsourcing, especializada en desarrollo de productos web y mobile de alto nivel, UX – UI, QA, soporte y mantenimiento de aplicaciones y sistemas de misión crítica, a través de modelos de staff argmentation y equipos dedicados.
Así nació Factor K Software, cuyo contundente éxito responde a la mezcla de cuatro factores: stack tecnológico de punta, talento idóneo, un modelo de eficiencia e in- versión de impacto que orienta los recursos a las áreas donde puedan generar mayor beneficio y, sobre todo, una cultura centrada en potenciar a los colaboradores y la satisfacción de los clientes.
“Esta industria suele preocuparse más por las herramientas que por las personas. Nosotros, por el contrario, nos dimos a la tarea de preguntarle al talento en tecnología qué es lo más relevante para ellos en el ámbito laboral. Así diseñamos experiencias extraordinarias para atraer a los mejores, que incluso han superado sus expectativas. Lo mismo hicimos a nivel de clientes. Eso nos ha permitido un crecimiento exponencial y superar año a año nuestras metas”, relata Quesada. Por ejemplo, el departamento de Cultura ha desarrolla- do estrategias únicas para conocer a profundidad a cada miembro del equipo, tanto a nivel profesional como personal, abarcando desde sus aspiraciones hasta sus gustos y aficiones, para otorgarles incentivos que sean justo lo que les interesa y asignarles trabajos que les resulten inspiradores.
“Somos muy detallistas. Aquí todos esperan el regalo de cumpleaños, que siempre es algo realmente especial. Nos aseguramos de que las personas sientan que son valoradas, que apoyan un propósito trascendente, que son escuchadas y que aquí pueden crecer, así como de que encajen con nuestra cultura de excelencia y dentro de los planes y proyectos de los clientes”, enfatiza.
La filosofía sherpa
Otra característica diferenciadora de Factor K es que adaptó los principios de ese modelo para llevar el trabajo en equipo a otro nivel, donde líderes y sherpas (colaboradores) colaboran entre sí, comparten experiencias y conocimientos para alcanzar el objetivo de la mejor manera y llegar juntos a la cima, con impactos positivos para los clientes.
En esa ruta, la capacitación juega un papel muy relevante y se promueve a través de modalidades como los lunch and learn (sesiones virtuales a la hora de almuerzo una vez al mes sobre temas como IA, liderazgo, ejecución exitosa de proyecto y manejo del estrés), cursos de ciberseguridad, programas de upskilling y desarrollo de nuevas habilidades y formaciones en te- mas específicos ha pedido de los clientes o de interés particular de algún colaborador.
“También contamos con Kampus, iniciativa orientada a entrenar talentos jóvenes que vienen de universidades y colegios técnicos para hacer su práctica profesional o quieren explorar otros campos de acción. Los incorporamos en proyectos internos donde asumen desafíos como los que van a enfrentar cuando trabajen con clientes, dándoles el respectivo acompañamiento para que aprendan, logren cumplir en los tiempos establecidos y vayan adquiriendo experiencia”, añade Tony Ruiz, cofundador y CTO.