Las escuelas hacen una diferencia en el desarrollo de estas habilidades, aunque su incidencia es menor que en el logro de aprendizajes.

Por Revista Summa

En América Latina y el Caribe la mayoría de los estudiantes consideran tener una actitud positiva ante personas de origen y cultura diferente a la propia, y que perseveran y se autorregulan para cumplir con sus obligaciones escolares. Por otro lado, el 55% expresó que siempre o casi siempre se ponen en el lugar del otro o valoran puntos de vista diferentes al propio. 

Así lo señalan los resultados de la pesquisa sobre habilidades socioemocionales en estudiantes de sexto grado, correspondiente al estudio ERCE 2019, dados a conocer este 16 de diciembre por la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago) junto a los representantes de los 16 países que formaron parte de esta investigación: Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.

La pesquisa formó parte del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE 2019) que evaluó el desempeño estudiantil en las áreas de Lectura, Matemáticas y Ciencias, además de factores asociados a los logros de aprendizaje. Para investigar las habilidades socioemocionales, junto con la aplicación de las evaluaciones académicas, el estudio ERCE 2019 aplicó una serie cuestionarios a los estudiantes de sexto grado. Las preguntas indagaban acerca de su disposición a relacionarse con personas de grupos distintos al propio (apertura a la diversidad), su capacidad para regularse a sí mismos al realizar actividades académicas (autorregulación escolar) y sobre su habilidad para ponerse en el lugar del otro (empatía).

En términos de resultados, el estudio reveló que el 85% de las respuestas entregadas por las y los estudiantes a nivel regional evidencian una actitud positiva de apertura a la diversidad, es decir, el grado en el que los estudiantes perciben o anticipan que son capaces de aceptar, tolerar y de establecer vínculos con quienes son diferentes a ellos.

Las y los estudiantes mayoritariamente respondieron “me gustaría un poco” o “me gustaría mucho” a situaciones como “si a tu curso llegaran estudiantes que vienen de otro país, ¿cómo te sentirías?; “si a tu curso llegara un estudiante que tienen una discapacidad (por ejemplo, ciego, sordo o que necesite una silla de ruedas), ¿cómo te sentirías?”; o “si a tu curso llegara un estudiante que tienen un color de piel diferente del tuyo, ¿cómo te sentirías?”.

Para esta habilidad, las respuestas de los distintos países participantes fueron similares, con excepción de Cuba y Costa Rica que tuvieron un porcentaje mayor de respuestas positivas (Cuba 93% y Costa Rica 92%).

Otra de las habilidades evaluadas fue la autorregulación escolar, que buscó medir la capacidad de las y los estudiantes para regular sus emociones, pensamientos y comportamientos durante la experiencia de aprendizaje y perseverar hacia el logro deseado. En esta habilidad, el 74% de las respuestas fueron positivas. Mayoritariamente, los estudiantes respondieron “varias veces” o “casi siempre o siempre” a situaciones como “antes de ponerme a jugar, termino de estudiar”; “sigo las reglas de la clase, aunque el profesor no me esté mirando”; “pido ayuda al profesor cuando no entiendo qué hay que hacer”, y “aunque las cosas no me resulten, sigo intentándolo”.

Si bien la variación en las respuestas entre los países es pequeña, los estudiantes de Cuba informaron niveles más altos de autorregulación escolar (87% de respuestas positivas), mientras que los estudiantes de Brasil reportaron niveles menos elevados (57% de respuestas positivas). 

La empatía es la capacidad para reconocer la perspectiva de otro, tanto en un sentido cognitivo, como emocional.  Implica la habilidad para identificar las emociones que están experimentando otros, interpretar sus intenciones y propósitos y también incluye la capacidad para actuar o responder considerando el punto de vista y las emociones de los demás.

En esta área, el 55% del total de respuestas de las y los estudiantes de la región fueron positivas, es decir que “varias veces” o “casi siempre o siempre” declararon sentir tristeza cuando un compañero no tiene nadie con quien jugar, o que tratan de ayudar a un compañero en problemas, aunque no sea su amigo, así como en otras situaciones que requieren ponerse en el lugar del otro emocionalmente o comprender su punto de vista y actuar sintonizando con lo que le sucede.

En general, la mayoría de los estudiantes de la región reportaron actitudes positivas frente a las situaciones planteadas en los cuestionarios. Las y los alumnos cubanos son quienes, en promedio, informaron niveles de empatía más altos que la media regional (70% de respuestas positivas).

Claudia Uribe, directora de la OREALC/UNESCO Santiago, destacó: “las habilidades que midió el ERCE 2019 son parte de un conjunto de habilidades socioemocionales que hoy sabemos que son esenciales para el desarrollo personal y para el desempeño y convivencia en la escuela y en todos los demás ámbitos de la vida”.

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