Está demostrado que el éxito de una empresa tiene mucho que ver con el liderazgo de sus representantes. la toma de decisiones analíticas, estratégicas y oportunas, en todos los aspectos de una organización, hace la diferencia.

POR Rocío Ballestero, Carolina Barrantes, Minerva Bethancourth, Jenny Lozano, Loida Martínez, Ana Elsy Mendoza, Luis Solís y Alejandra Soto.

Ser líder empresarial no es tarea sencilla, más aún en América Central, donde los sube y baja de la economía, marcados cambios políticos, problemas de corrupción e inseguridad, entre otros aspectos, convierten al entorno en un escenario de subsistencia.

Roberto Rabouin, vicepresidente académico de ADEN International Business School, asegura que requieren ser sobrevivientes naturales, con una capacidad de adaptación superior a la media. ‘‘El que nunca ha intentado armar una empresa no puede comprender lo difícil que es, desde lidiar con aspectos burocráticos hasta lo complejo que es obtener financiamiento, por no hablar de las trabas en la legislación laboral o los problemas cambiarios y arancelarios’’, destaca.

Para él, el secreto es enfrentar los negocios con base en la trilogía visión, pasión y esfuerzo sostenido: ‘‘Visión para encontrar oportunidades en mercados saturados de oferta y con debilidades estructurales; pasión para desempeñarse con excelencia, creer que se puede y es- tar dispuestos a dar lo mejor, y esfuerzo sostenido para lograr el cometido. Detrás de las historias de éxito de muchos de nuestros empresarios hay fracasos previos, pero no se dieron por vencidos. Saben que ser empresario es tener un trabajo de tres turnos de 8 horas; implica mucho sacrificio y mucha obsesión’’.

Layla Poveda, chief operating officer regional de CCK Centroamérica, agrega que los líderes de América Central son lectores curiosos y fervientes, atentos a cualquier cambio en el entorno de los negocios que les permita tomar decisiones y actuar de manera oportuna. ‘‘Se atreven a asumir riesgos y a intentar cosas nuevas, sin perder la dirección y estabilidad de la organización’’, puntualiza.

El liderazgo es uno de los fenómenos más complejos de la ya por sí difícil realidad empresarial, lo que hace imprescindible que el aspirante trabaje más para mejorar su perfil, agrega el académico de ADEN. “Debe ser capaz de entender y controlar sus propias emociones y, al mismo tiempo, las de los otros e influir sobre ellos. Al decir otros nos referimos a colaboradores, clientes, inversionistas y todos a su alrededor. También debe ser íntegro; nadie, salvo delincuentes, querrá relacionarse con una persona que no merece su confianza’’, destaca. Rabouin recalca también que el liderazgo empresarial tiene dos caras que hay que saber manejar: lo humano y lo técnico. Lo humano involucra, en esencia, valores, contacto humano, comunicaciones fluidas y asertivas e inteligencia emocional. Lo técnico involucra conocimientos profundos de las disciplinas del management, capacidad de innovación, toma de decisiones oportunas y acertadas y comprensión del mercado, entre otros aspectos.

¿Líder o jefe?

Líder:

  • Establece una visión compartida y apoya a sus colaboradores a lograrla.
  • Es visionario, facilita, guía a sus colaboradores a tomar decisiones y transforma a las personas con su ejemplo.
  • Se basa en el servicio, se enfoca en las personas e invierte tiempo en ellas.
  • Se centra en maximizar los resultados para todos los stakeholders, no solo en los económicos.

Jefe:

  • Da órdenes espera que se haga lo que él dicta.
  • Controla, organiza y está enfocado en las tareas y procedimientos establecidos. Se basa en el poder.
  • Da prioridad a los resultados económicos para la empresa.

Estrategias para mantener el liderazgo

  • Contar en los puestos de dirección con profesionales líderes, visionarios y estratégicos, dispuestos a servir al resto de la organización.
  • Establecer metas claras sobre hacia dónde se va y a dónde se quiere llegar.
  • Mantener una comunicación abierta, sincera y cercana con los socios, colaboradores y demás stakeholders. Avanzar, cambiar, evolucionar y estar en constante reinvención del negocio; lo que
    llevó a la empresa a la posición donde se encuentra, no necesariamente la llevará hacia donde quiere llegar.

FUENTE: CCK.

10 claves para ser un buen líder: 

  1. Contar con las tres características fundamentales que definen a un líder completo: integridad, inteligencia emocional y notables habilidades de comunicación, muy por encima de la media.
  2. Ser capaz de lograr transmitir su visión, su sueño y hacer que la gente crea en él.
  3. Desarrollar las propias habilidades, constantemente, como su capacidad de ejecución, delegación y de relacionarse bien con las personas. Eso le permitirá un mejor desempeño.
  4. Desarrollar a los colaboradores. Ellos son los que lo van a “empujar hacia arriba”.
  5.  Capacidad de escuchar y de nutrirse con las ideas de otros.
  6.  Mantenerse actualizado sobre las tendencias de la industria para lograr una buena visión del negocio
  7. Conocer bien a los clientes, comprender sus necesidades y cómo están siendo atendidos, en aras de poder asegurar su satisfacción.
  8. Delegar efectivamente; mientras más arriba esté en la jerarquía, más importante es delegar y poder trabajar en equipo.
  9. Desarrollar una buena red de contactos, dentro y fuera de la industria.
  10. Trabajar con un coach que lo impulse a mejorar cada día.

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