El debate fue auspiciado por Estados Unidos, Canadá, Alemania, los Países Bajos y el Reino Unido.

Por Revista Summa

El vicesecretario de Estado de Estados Unidos, John Sullivan, hizo un llamado a las naciones a que se unan a Estados Unidos para presionar a China para que ponga fin al trato cruel, inhumano y degradante del pueblo de la provincia de Sinkiang.

“Demasiadas personas han sufrido a manos del gobierno chino”, dijo Sullivan, que fue uno de los anfitriones de una mesa redonda el 24 de septiembre en las Naciones Unidas en Nueva York.

Sullivan agregó que el panel debe “separar la verdad de la ficción cuando se trate de la despiadada campaña de represión de China contra uigures, personas de etnia kazaja y kirguiz y otros grupos minoritarios musulmanes en Sinkiang”.

El debate fue auspiciado por Estados Unidos, Canadá, Alemania, los Países Bajos y el Reino Unido. Asistieron 33 delegaciones de todas las regiones del mundo, incluidas las que representaban a naciones de mayoría musulmana, además de representantes de las Naciones Unidas.

Desde abril de 2017, China ha detenido a más de un millón de musulmanes de etnia túrquica en campos de internamiento en Sinkiang. Hay informes creíbles de muertes, trabajos forzados y tortura en los campos. En los campos, el gobierno chino obliga a los detenidos a renunciar a su identidad étnica, cultura y religión.

Al contradecir la propaganda del gobierno chino, Sullivan refutó la idea de que los campos de Sinkiang son centros de formación profesional. “Entre los detenidos se encuentran médicos y académicos consumados, empresarios y otros profesionales exitosos, así como niños pequeños y ancianos”, señaló Sullivan. “Los médicos, los profesores y los niños no necesitan formación laboral”.

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