Stripz pretende conquistar el paladar de los amantes del pollo frito, con una experiencia a domicilio diferenciada.

Por Revista Summa

La revolución digital en la industria gastronómica ha sido todo un reto para las empresas y emprendedores costarricenses, que buscan oportunidades para innovar en un sector fraccionado y cambiante. Por esa razón José Pozuelo, un emprendedor de 28 años, creó su negocio Stripz bajo el modelo de “cocinas ocultas”, una tendencia mundial, que apuesta hacia un crecimiento sin una inversión exorbitante, donde se producen alimentos solo para entrega a domicilio sin áreas de atención al cliente.

Pozuelo desde los 11 años tenía una receta casera de pollo frito y no fue hasta hace dos años que se planteó crear un negocio alrededor de la misma, bajo un modelo de negocio diferente al tradicional, con nuevas maneras de operar haciendo énfasis a las entregas a domicilio. A raíz de la crisis mundial por la pandemia, este plan de negocio que estaba guardado, parecía ideal para la situación.

“Es una realidad que la industria de comida a domicilio viene en un rápido crecimiento y dado la incertidumbre en el mercado, optamos por un negocio de baja inversión siendo uno de los primeros en el país que implementa el innovador modelo de “cocinas ocultas”.

Al proponernos ser los mejores en entrega a domicilio de fajitas de pollo frito, todas las decisiones del negocio empiezan a ser muy distintas a un restaurante normal. Si no nos hubiéramos concentrado solo en esto, nuestro producto no tendría el nivel de diferenciación que tiene en este momento”, explicó José Pozuelo, propietario de Stripz.

Según el emprendedor, el pollo frito está dentro de las comidas rápidas favoritas entre los costarricenses, ya que solo basta ver la cantidad de locales que se dedican a la venta de este producto. Hay bastante demanda, pero también bastante oferta, por lo que su objetivo principal es diferenciarse en todas las áreas para lograr ser más competitivo.

Con apoyo de su familia y amigos, realizó extensas investigaciones, pruebas y controles de calidad robustos, para poder adaptar todos los componentes del negocio hacia un servicio 100% a domicilio de pollo y papas fritas, que llegan crujientes desde que salen de la cocina hasta que el pedido llega a la puerta del cliente, para que el producto mantenga su consistencia en cada pedido.

Para crear Stripz, con su receta casera, se formularon distintas recetas para hacer el pollo más crujiente y menos grasoso, así como también investigaciones y estudios sobre sus procedimientos, además, de diseñar unos empaques especiales para mantener su frescura y sabor, con el objetivo de que la experiencia de pedir comida a domicilio sea la más placentera.

“La industria gastronómica no era el mejor lugar para comenzar un proyecto, pero con el enfoque en envíos a domicilio, podría ser una buena oportunidad. Es un mercado que está pasando por la revolución digital, por lo que se presta para que sucedan grandes innovaciones en los siguientes años. De alguna forma este es el mejor y el peor momento para emprender. La macroeconomía está devastada por lo que se aumenta el riesgo de una inversión, pero siempre de las recesiones salen grandes innovaciones”, mencionó Pozuelo.

Las proyecciones que tiene el emprendedor con Stripz es una vez llegado a un punto de equilibrio, poder expandir su negocio rápidamente a dos ubicaciones más en el Gran Área Metropolitana al segundo trimestre del 2021. Por su modelo de negocio, el crecimiento no solo va a ser en cantidad de locales, sino en cantidad de conceptos de comida, para en un mediano plazo poder tener cinco cocinas abarcando distintas zonas de alta densidad del país operando por lo menos dos conceptos de cocina.

“Para el lanzamiento se invirtió alrededor de 20 mil dólares, y se dejó una reserva para sostener pérdidas los primeros meses. Siguiendo esta estrategia la idea es poder seguir esta estrategia de baja inversión en activos para poder expandir ágilmente. En este momento mientras cosechamos nuestros primeros clientes tenemos un total de 2 empleados directos y varios más indirectos. Para el final del año esperamos que la compañía esté empleando a alrededor de 10 personas de manera directa”, dijo el propietario.

Este nuevo emprendimiento ofrece stripz de pollo, marinado durante 12 a 16 horas, papas fritas y salsas diferenciadas, cada una de ellas creada en nombre y sabor para diferentes gustos de paladar, y se diferencian enormemente de las opciones más tradicionales que están en el mercado.

Los clientes pueden degustar los productos de STRIPZ a través de Uber Eats y Rappi y a partir del próximo mes, por medio de su servicio de entrega propio. Asimismo, por medio de la opción de pick-up de Uber Eats, es posible recoger su pedido directamente desde su cocina ubicada en Guadalupe. Por el momento STRIPZ está disponible en la zona este de la capital, sin embargo, buscan llevar su producto a más personas por medio de la apertura de nuevas cocinas.

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